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9 de agosto de 2017

¿Como y cuando entraría Porsche en la F1?



Porsche suena de nuevo para entrar en la F1. Y aunque pueda parecer la enésima versión del cuento de Pedro y el Lobo, lo cierto es que esta vez tiene algo más de fundamento. Los de Stuuttgart han decidido que dejan el WEC y las 24 Horas de Le Mans a finales de este año, un movimiento que sigue sin ser bien digerido por el Campeonato. Su idea, competir en la Fórmula E, algo que parece inicialmente como un lavado de imagen de todo el grupo VAG, empeñado en que se empiece a asociar a todo el grupo con las cero emisiones después de todo el escándalo del "dieselgate". Como estrategia empresarial tiene su punto de lógica, pero Porsche no fabrica utilitarios ni automóviles convencionales. Porsche fabrica deportivos, y la Fórmula E se le queda pequeña a una marca que vive de la deportividad. Por ello, la F1 suena más que nunca para la marca bávara, y más tras la salida del Dr. Piech de Porsche, auténtico enemigo del Gran Circo. Ahora bien ¿de que forma lo harían?¿como equipo completo o sólo suministrando motores? Vamos a intentar adelantarnos a este posible movimiento y ver las opciones que tienen sobre la mesa.

COMO ENTRAR

Lo primero que hay que valorar cuando te adentras en una aventura de este tipo es la inversión necesaria, el tamaño de la marca y los beneficios (no sólo monetarios) que te dan los diferentes escenarios. Porsche es una empresa "pequeña" que por su nivel de beneficios estuvo a punto de comprar todo el grupo VAG. Al final la lucha de poder y las estrictas normas alemanas dieron con lo contrario, pero sirvió para dejar bien claro que el poder de una marca no siempre depende de su facturación global sino mucho más de sus beneficios, de lo que queda en casa tras pagar todos los costes que conlleva fabricar esos deportivos, publicitarlos, invertir en I+D  y sostener toda la estructura. Por ello, siendo una "pequeña" marca de deportivos se pueden permitir una aventura como la de F1, algo que otras como Aston Martin, Lamborghini, Bugatti, Lotus, Pagani les costaría un poquito más sostener. Ahora bien, teniendo el dinero, ¿que hacer definitivamente con él?

Entrar en la F1 es algo más complicado que entrar en el WEC, porque en el Gran Circo se encuentra la "creme de la creme" de la ingeniería automovilística. No se escatima en gastos por limar una décima y el factor suerte y la regularidad, que tanto cuentan en el WEC, siendo importantes, distan de ser las únicas bases sobre las que sustentar un proyecto de F1. Por ello, entrar de inicio como constructor, para una marca como Porsche, sería un riesgo que quizás querrían evitar de inicio. Sin el knowhow necesario para luchar por el Campeonato desde el inicio, el mínimo que se le pide a una marca como la alemana, suena más razonable asociarse a un equipo que ya esté luchando por el Mundial, o en el peor de los casos, que ya lo haya hecho en el pasado. Aquí, lógicamente, surgen dos alternativas de manera inmediata: Red Bull y McLaren, escuderías que además desean asociarse a otro suministrador de motores lo antes posible. Tienen los recursos y los pilotos necesarios para poner a los motores de la marca del grupo VAG en el lugar que les corresponde por relevancia mundial. Es más, podrían incluso hacerlo con las dos escuderías. Una por haber trabajado en el pasado con ellos, McLaren, y otra, Red Bull, porque alemanes y austriacos son primos hermanos. y de hecho Ferdinand Porsche nació en Maffesdorf, entonces terreno austriaco. Ya tenemos equipos, perfecto. Ahora bien, ¿cuando entrar?.

CUANDO ENTRAR

Ahí entramos a valorar los cambios de normativa y el tiempo necesario para desarrollar un motor competitivo. Honda ya demostró en 2015 que entrar antes de tiempo no trae buenos resultados. Mercedes estuvo desarrollando su motor con 3 años de antelación al resto porque sabían que la complejidad de las nuevas unidades de potencia exigían ese tiempo de desarrollo si querían batir al resto. Tenían los recursos y se arriesgaron a empezar antes, aun a sabiendas de que el concepto podría cambiar durante el proceso de aprobación de la tecnología definitiva que se usaría. Cosworth (un fabricante independiente) es más, hizo dos versiones de su motor para la nueva etapa de la F1, un V6 y un V4, antes de que se supiera cual sería la configuración elegida para la nueva era híbrida de la F1. Por eso Porsche ha comenzado ya, porque por mucho que se simplifiquen los motores en 2021, las nuevas unidades de potencia no serán los V10-V8 sencillos del pasado, y la experiencia catastrófica de Honda está muy reciente. Porsche sólo puede entrar en F1 para ganar y nunca se podría permitir lo que ha sucedido con los japoneses estos 3 últimos años. Conservar la plantilla del WEC, cuando en la Fórmula E no hay desarrollo tecnológico, sólo debería apuntar además en esta dirección. Desde Porsche se pronuncian con cierta ambigüedad con eso de "no estamos desarrollando un motor de F1" al mismo tiempo que reconocen estar haciendo "un motor de alta eficiencia. sin tomar una decisión sobre lo que haremos con ese motor". Suena a estrategia Mercedes en el pasado. Suena a lo que tuvo que hacer Cosworth. Suena a un "hemos venido a jugar, pero no vamos a esperar a que os decidáis los demás como son las reglas". Lo primero es querer, luego poder. Y quieren y pueden. Así de sencillo.

¿Y ENTRAR ANTES DEL 2021?

¿Podrían entrar antes de 2021? Ese año queda muy lejos todavía, y desde luego, ¿para que conservar a una plantilla como la del WEC durante 4 años antes de debutar en F1?. Ya lo hemos explicado antes, se necesita un tiempo de desarrollo previo antes de entrar de manera oficial en una estructura que sólo querrá ganar Campeonatos. Pero si eso no fuera suficiente, también debemos pensar en que entrar en 2019, con la complejidad de estos motores, cuando en 2021 empiezan todos de cero, es cuando menos un riesgo económico y deportivo que habría que pensarse más de 2 veces. Posible es, pero ¿mereceria la pena? Esa pregunta sólo la puede responder Porsche, pero si fuera mi decisión, desde luego apostaría por 2021. En contra de esta teoría está el hecho de haber anunciado ahora que están trabajando en un nuevo motor, 4 años antes cuando podrían estar callados hasta tenerlo todo atado. Es posible. Pero también es posible que desde que se produjera el "dieselgate" los niveles de transparencia en Weissach, Stuttgart y en todo el grupo VAG se hayan vuelto más exigentes. Los accionistas quieren saberlo ahora todo, y más cuando una parte accionariado del grupo VAG es público. El famoso estado de la Baja Sajonia.

Se te olvida algo, pensareis. ¿Y Abandonar el WEC a finales de 2017 para debutar en F1 el año que viene? Cuadra, una toma el relevo de la otra y son tres años, merecería la pena no esperar a 2021. Podría incluso cuadrar con los regalitos que espera Alonso para el año que viene, se puede pensar. Pero si 2019 parece arriesgado, 2018 sería una locura. Habría sonado antes, tendrían que haber llegado a un acuerdo ya con algún equipo, algo se habría filtrado. No te puedes sacar un motor de este tipo de la nada. Y habrían tenido que empezar antes del "dieselgate", que es lo que cambia la filosofía de todo el grupo VAG. En F1 nunca digas nunca, pero esto suena todavía más loco que lo de 2019. Porsche tomará la decisión que tenga que tomar, pero lo alemanes querrán hacerlo todo con las máximas garantías porque hay mucho más en juego que nunca, Ahora no pueden dar pasos en falso, y si el aterrizaje en una estructura ganadora como Red Bull o McLaren puede darse como el paso previo a tener equipo propio en el mundial de F1, lo cierto es que anticipar mucho más que eso, adelantar los pasos todavía más, no es propio de mentalidades tan pragmáticas como las alemanas. El tiempo dirá, pero si Porsche quiere entrar en F1, es ahora cuando puede alcanzar acuerdos con estructuras que le garanticen luchar en todo lo alto. Pero una cosa es alcanzar acuerdos y otro que el efecto sea inmediato. Puntuar no sirve para esta marca. Sólo las victorias. No hay más.


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