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10 de julio de 2017

Mercedes: la tomenta que se avecina



Otro Gran Premio terminado y cerrado para la estadística, otra victoria más que va para las filas de Brackley, y aunque no haya sido la carrera más emocionante del año, lejos está todo esto de convertirse en otra rutina. El Campeonato está más abierto que nunca, y es así porque lejos de ser una cosa de dos, puede empezar a ser cosa de tres. Y ya lo dice el refrán: tres son multitud. Bottas, en silencio, despacito (como el título de la canción del verano), se ha metido en la pelea. Y en Mercedes cuando los dos pilotos luchan por el Campeonato, la tormenta es inevitable. La amistad de Hamilton tiene un precio: no toserle cuando lucha por el Mundial. Y Bottas, que ya está metido en la lucha, está a un suspiro de descubrir lo que acaba de comprar. ¿Hacia donde llevará todo esto a Mercedes?...

Bottas es el piloto nº 2. Nadie se lo habrá dicho hasta ahora pero su contrato por un año y los halagos de Hamilton le colocaban desde el principio en ese papel tan cómodo a priori. Todo es buen rollo con el nuevo desde que comenzó la temporada, y más viniendo de donde se venía los años anteriores. Sin embargo, la balsa de aceite no tiene pinta de que vaya a durar eternamente. La inconsistencia del británico, capaz de ganar un gran premio y al siguiente desaparecer del podio, le está dando a Bottas un protagonismo para el que inicialmente no estaba previsto su papel. Ni por parte de Wolff ni por parte de Lauda. Si a esa ecuación le añadimos que la competencia tampoco esta del todo fina, la situación final empieza a tener un punto cómico. No parece que vaya a ganar el mejor, sino el menos malo de los tres. Y en ese paradigma, Bottas lleva las de ganar. Irá cogiendo cada vez más confianza y de seguir la tendencia actual tanto en Hamilton como en Vettel, el roce en Mercedes está a la vuelta de la esquina. Bottas no se va a ver en otra similar para ganar un Mundial. Lo sabe él, y desde hoy seguramente Hamilton también. Y ya se sabe que con Lewis el buen rollo se termina cuando le ganas en el mismo equipo, así de simple. Bien lo sabía Rosberg, bien lo supo Button y mejor lo comprobó Alonso. Así que sí, las tormentas en Brackley amenazan con comenzar en 3,2,1...

La pregunta ante esta posibilidad es más que evidente ¿Como gestionarán Wolff y Lauda una nueva rivalidad en caso de que se produzca con el chico que debía no dar problemas de convivencia?¿Permitirán que la lucha se dé en igualdad de condiciones aunque eso lleve de nuevo a las cruentas batallas del pasado?. Se podría decir que Bottas no es Rosberg, pero ese Rosberg de 2013-2016 no era tampoco el mismo que concidió 3 años con Schumacher y que estuvo previamente en Williams. Porque el carácter combativo del inglés saca lo peor de sus compañeros de equipo, porque Lewis no acepta perder, porque usa todas las triquiñuelas para ganar, porque llega hasta donde sea necesario para no ser vencido por su compañero de box. Si Bottas se pone por delante en el mundial gracias a la inconsistencia del británico, ¿estará preparada Mercedes para darle la posibilidad de ganar el mundial sin tenerle atado todavía por varios años?¿Y si Hamilton inicia de nuevo las hostilidades? ¿y si empieza a darle cera en la pista enterrando la pipa de la paz? ¿A quien apoyaría Mercedes?¿les dejarían luchar libremente en la pista para recuperar las hostilidades internas que con su fichaje pretendían evitar?. Si Wolff y Lauda creen que entre Bottas y Hamilton seguirá el buen rollo si el finlandés amenaza el título del británico es que o son muy ingenuos o viven en un mundo paralelo. Y como ninguna de las dos opciones parece probable, a estas alturas ya saben que la tormenta está a la vuelta de la esquina. La guerra se avecina, es inevitable...

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