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25 de julio de 2017

El caso Red Bull y los claroscuros de su cantera...



Red Bull, antaño sólo una marca de bebidas energéticas, es hoy en día algo más que una marca de refrescos. No es nuevo, no hemos inventado la rueda, es cierto. Pero viene a colación de lo sucedido en los últimos tiempos, porque actualmente damos muchas cosas por supuestas sin reconocer que ni son tan antiguas ni sus fines son tan obvios como los que siempre habíamos dado por supuestos. Algo así pasa en este caso con la política de cantera emprendida por la marca austriaca hace ahora ya más de 15-20 añosEl programa de jóvenes pilotos de Red Bull nació hace más tiempo del que creíamos recordar, pero su política de cantera empezó incluso mucho antes. Y sus fines, lejos de ser meramente deportivos, escondían algo más, Como la inversión de Dieter Mateschitz en la F1. Como su idea de tener un equipo propio ¿quieres saber por qué? Pues acompáñame a lo largo de estas líneas...

LOS COMIENZOS

La llegada de Red Bull a la F1 lejos está de comenzar con Vettel, como algunos fans más recientes podrían asumir equivocadamente. Todo comienza con el equipo Sauber, equipo suizo que decidió pasar del Campeonato de Resistencia (hoy el WEC) y las 24 Horas de Le Mans, hacia nada más y nada menos que la F1. Sin embargo, inicialmente el debut del equipo de Hinwill se produjo con una pareja de baile bien diferente, en este caso un suministrador de motores: nada más y nada menos que Mercedes, que a través de los motores fabricados a través de Illmor (propiedad de Mario Illien), debutaba como suministrador de motores en el Gran Circo. La llegada de los austriacos no se produjo por tanto en 1994, aunque sí un año más tarde, en 1995. Entonces Mercedes ya tenía acciones en Illmor y los monoplazas austriacos cambiaron el negro del año anterior por el color azul Red Bull de 1995. Ahí comienza todo. Piloto austriaco, equipo suizo, motor alemán. Como se suele decir en estos casos, los alemanes, austriacos y suizos son primos hermanos. Lengua, costumbres e historia común los unen irremediablemente.

Ahí comienza toda la historia de la unión de Red Bull con la F1 bañando sus monoplazas de ese azul tan característico como su logotipo: ese toro ya casi tan icónico como el "Cavallino rampante" de Ferrari. Red Bull y Sauber fueron desde 1995 uña y carne en la F1 hasta el aterrizaje de un piloto finlandés que aun hoy continua corriendo. Sí, efectivamente, como ya habrás adivinado, estamos hablando de Kimi Raikkonen, el actual piloto de Ferrari, que pasó de la F-Renault a la F1 sin pasar por la F3 y la F3000 (un sacrilegio en aquellos tiempos, con poco más de 20 carreras en monoplazas). Raikkonen fue, sin quererlo, el que "inició" la etapa de Red Bull como equipo propio en la F1, porque causó el divorcio de los austriacos con Sauber, aunque este no se completara del todo hasta 3 años después. Todo, además, porque dada la cantidad de dinero que ponía Red Bull en Hinwill y dado que Hellmut Marko se encargaba de descubrir los nuevos valores que tenían que llegar al equipo suizo, la irrupción de Kimi entraba en conflicto con el aterrizaje de Enrique Bernoldi, el piloto brasileño que proponían desde Red Bull a través del no siempre "bienhumorado" director de su cantera. Para quien no tenga claro el motivo de semejante sacrilegio por parte de la marca de las bebidas "energizantes" (entendiendo la diferencia de calidad entre ambos), hay que aclarar que los motivos del fichaje del brasileño eran los importantes intereses comerciales que la marca tenia en Brasil, mercado que habían peinado buscando un piloto que les sirviera para sus intereses con el país más poblado de Iberoamérica. Primero lo intentaron con Ricardo Mauricio, pero no pudo ser, se quedó en proyecto y no terminó debutando en la F1. Bernoldi era el siguiente. Tenía que ser él. Pero Peter Sauber tenía otros planes y dijo no, decantándose por un Kimi Raikkonen al que habían hecho unos tests y del que se habían quedado maravillados con su velocidad. Ahí comenzó todo, en 2001. Quien sabe, por tanto, donde estarían Vettel, Verstappen o Ricciardo si no llega a ser por el fichaje del finlandés por el equipo suizo...

RED BULL COMPRA JAGUAR Y MINARDI

Pongamos todo en perspectiva. Los intereses de Red Bull por la F1 en aquella época eran meramente comerciales. De hecho, siguen siendo actualmente tan comerciales como antaño, aunque la parte deportiva haya ganado mayor peso desde ese 2001 que lo cambió todo en Red Bull. ¿Por qué lo cambió todo? ¿Por qué ese divorcio con Sauber? Es muy sencillo de explicar, entre otras cosas porque tras la decisión de Peter Sauber, Masteschitz decidió que si después de poner todo el dinero que ponía, de buscar pilotos para sus intereses comerciales a través del Dr, Marko, y de tener incluso acciones en el equipo suizo, su voz no iba a ser escuchada...mejor invertir al menos parte de ese dinero en otros equipos que sí aceptaran sus sugerencias. Ahí entró Arrows, que aceptó el dinero de Red Bull para colocar a su protegido, Bernoldi, en sus coches en detrimento de Pedro de la Rosa, con una Repsol que no llegaba a esa cifra, y más tras haber visto sacrificada su imagen en el GP de España por las muestras de gasolina que no coincidían (cuando debían ser de Elf, a pesar de su patrocinio, por temas del motor Supertech que llevaban los Arrows entonces). La calidad de Bernoldi era más que cuestionable (si la comparamos con Raikkonen y De la Rosa), pero su influencia en el marcado brasileño lo era menos. La parte deportiva entonces no era tan prioritaria. Sin embargo, el brasileño no sería su único movimiento fuera del equipo Sauber. Tenían un piloto austriaco allá por 2003 que se llamaba Christian Klien, y decidieron poner también dinero por su joven pupilo para que en 2004 pilotara como titular en el equipo Jaguar. Arrows por entonces ya había quebrado (un año antes) y no era opción. Otro más, otro piloto que no corría en Sauber. Sin embargo, Klien es otra figura clave en la estructura Red Bull. Ya no por su calidad, no mucho más allá que la que aportaba Bernoldi, sino porque su aterrizaje sirvió para establecer lazos con el equipo británico de Milton Keynes (Jaguar), escudería que comprarían tan sólo un año más tarde. 

Así que tras leer estas primeras líneas, casi sin querer, hemos descubierto que Red Bull es hoy lo que es por dos pilotos sin mucho talento por los que la marca decidió poner el dinero para asegurarles un puesto que de otra manera no habrían conseguido. Uno le valió el divorcio de Sauber y otro la compra de Jaguar. Cosas que pasan. Eso de apoyar el mejor talento no estaba tan claro por entonces. Si no, Raikkonen hubiera recibido todas las bendiciones. O eso, o el Dr Marko no tenía todavía muy fino su olfato, que todo puede ser. Por todo ello, entre 2001 y 2004 la inversión de Red Bull en Sauber fue bajando significativamente, siendo asumida en parte por Credit Suisse (que fue ganando presencia en los monoplazas suizos), hasta el punto de decidir que para tener todo su dinero repartido en 2 equipos era mejor tenerlo concentrado en uno solo de nuevo. Y ahí salió la oportunidad. Ford les vendió el equipo Jaguar, que no terminaba de arrancar, donde estaba Klien, por 1 Dolar tras el fracaso del "Ferrari inglés" y todo empezó desde entonces a funcionar con otros criterios. Los monoplazas verdes, antaño blancos de la escudería Stewart, ya serían azules desde entonces.

NACE EL ACTUAL PROGRAMA DE JÓVENES PILOTOS

Resumiendo lo leído hasta ahora: a pesar de su prestigio actual, y por muy extraño que pueda parecer, desde el 2001 hasta el 2008 el Dr. Helmut Marko no consiguió dar con ningún piloto de calidad contrastada a pesar de tener dinero más que de sobra para buscarlos. Apostó por los erróneos mientras se le escapaban los buenos (Alonso y Raikkonen fueron claros ejemplos entonces). El más prometedor, a tenor de su CV previo, Antonio García, fue uno de los que pasó por su particular guillotina: se lo cargó antes de tiempo por la poca paciencia que demostró con el madrileño en su momento (un piloto al que había firmado por 5 años), no dejándole terminar el Campeonato en su primer año a pesar de que por entonces la F3000 pedía media temporada para adaptarse al equipo y a la especialidad, como pasó con Alonso, por ejemplo. Pero ¿cuando nace y por qué el programa de jóvenes pilotos como lo conocemos en la actualidad? ¿Cuando cambia hacia algo más completo y sofisticado? Mucho se ha escrito acerca de los motivos que lo impulsaron, pero la realidad es mucho más sencilla, pragmática y quizás menos deportiva y "romántica" de lo que podía parecer inicialmente. El programa de jóvenes pilotos de Red Bull nace inicialmente con una primera intención: encontrar un piloto norteamericano al que llevar hacia el equipo Red Bull, porque el mercado estadounidense era una perita en dulce dominado por Coca Cola y Pepsi que había que conquistar con un piloto ganador, propio de esas tierras, que estuviera familiarizado desde el minuto uno con los monoplazas de la F1. Sólo así la inversión de Red Bull en la F1 tendría más sentido que nunca: conquistar el mercado más goloso para su marca de bebidas. La pasta es la pasta, se podría decir. Scott Speed, lamentablemente, fue lo que sacaron de todo elloUn piloto de carácter complicado que no terminaba de destacar, que no hacía buenas migas con Liuzzi ni con el personal de Faenza, y al que más tarde sustituiría un tal Sebastian Vettel, el gran olvidado del Dr. Marko hasta entonces (lo tenía traspasado a BMW). Olvidado porque hasta que cayó en que el bueno era el alemán, y no Klien ni Speed, tras ver como destacaba los viernes con los monoplazas motorizados por BMW, no lo repescó. La marca bávara, que ya tenía a Kubica y Heidfield, no vio un mal movimiento devolvérselo a Red Bull porque no tenían hueco para un debutante en el momento en el que se encontraba el equipo (luchando por podios y victorias). El movimiento de Vettel a Toro Rosso fue una cuestión más de tropezarse con la realidad que una cuestión de ir a buscarla. Quizás Vettel le debe a Speed parte de sus 4 títulos.

PRIMERO LA EXPERIENCIA

A pesar del divorcio, en cualquier caso, la conexión RedBull-Hinwill todavía sirvió para darle la oportunidad a Vettel de mostrarse ante la F1, aunque ya no pintaran de azul sus monoplazas y el equipo fuera ya propiedad de BMW. Sin embargo, en esos  tiempos los pilotos punta de lanza de Red Bull no habían salido de su programa de Jóvenes pilotos: David Coulthard y Mark Webber. El primero procedía de McLaren, que había salido rumbo a Red Bull después de coincidir con un Kimi Raikkonen que heredaba el puesto de Hakkinen en McLaren, que optaba por la retirada por presiones de su entonces mujer. Algo similar a un caso Rosberg: primero la familia. El segundo regresaba a Milton Keynes, ya convertida en Red Bull. tras haber pasado anteriormente por ellos cuando la escudería se llamaba Jaguar. Los antecedentes con Liuzzi y Klien no invitaban a seguir haciendo pruebas con los pilotos del Dr. Marko. Quisieron algo más de calidad. Se apostó por la experiencia de alguien que ya conocían en Milton Keynes: Mark Webber. Con Vettel en Toro Rosso sustituyendo a Speed en 2007, el mercado estadounidense se les sequía quedando cojo. Si no tenían piloto norteamericano a la vista, la opción Bourdais cobraba fuerzaUn 4 veces ganador de la Champcar que, siendo francés, metería el nombre de la F1, y por consiguiente de Red Bull, en EE.UU. si lograban hacerle triunfar en el Gran Circo. Fichaban un nombre famoso en la competición estadounidense de monoplazas a pesar de las recientes experiencias de la F1 con Da Matta y Zanardi. De nuevo no ha salido del programa de Red Bull, y sí, sustituye a un Liuzzi que no daba lo esperado a pesar de haber salido del programa de jóvenes talentos de la escudería. Otro caso Klien, aunque quizás ambos tienen el mérito de haber sido los dos únicos pilotos que han logrado salir de la estructura austriaca teniendo una nueva oportunidad en la F1 sin el apoyo de Red Bull. Estamos en 2008, y de la cantera Red Bull lo único que ha salido de calidad contrastada desde 1995 ha sido Sebastian Vettel y de rebote. El olfato del Dr Marko no estaba muy afinado todavía, y ya llevaba 13 largos años.. Se le habían pasado Alonso, Raikkonen y Vettel le salvaba llegando de rebote. No era su primera opción.

LLEGA VETTEL Y CAMBIA TODO

Red Bull, que había comprado el equipo Jaguar por 1 dólar en 2004, y el equipo Minardi para convertirlo en Toro Rosso en 2005, tenía por delante un reto: convertir las cenizas del equipo Jaguar en un equipo Campeón del Mundo. Les llevó 6 años, la contratación de Newey en 2005 (que a punto había estado de aterrizar en Jaguar un par de años antes) y un cambio radical de normativa en 2009. Pero lo más importante, lo hicieron con el único piloto al que no buscaron como tal para ser su futuroNo conllevaba los intereses comerciales que tenían los Bernoldi (Brasil), Klien (de casa), Speed (Estados Unidos), Bourdais (Estados Unidos de nuevo aun siendo francés). Lo deportivo por primera vez primaba, aunque para ello se tuvieran que dar una serie de casualidades que dieran con los huesos del alemán en Toro Rosso primero (fracaso de Speed) y Red Bull luego (retirada de Coulthard), y la posibilidad de probar a jóvenes talentos durante los grandes premios, que fue lo que le dio una más que merecida visibilidad. Dicho eso, su labor en Faenza fue más que suficiente para garantizarse ese ascenso ante lo que para el Dr Marko era su primer acierto como buscador de talentos. Vettel se lo había ganado. Los intereses comerciales de repente dejaban de tener tanta transcendencia. El alemán daba sentido a una estructura Red Bull que ya llevaba 4 años montada sin dar los resultados apetecidos a pesar de contar con el mejor diseñador de la F1. La presión disminuía en 2008, había un talento con el que enfocar el futuroNo era brasileño, no era estadounidense, ni siquiera de casa (austriaco), pero era bueno, rematadamente bueno. Su victoria con Toro Rosso lo había certificado. Entonces, por primera vez, la búsqueda de talento fue la primera prioridad real de la cantera Red Bull.

TALENTO BARATO

Una de las polémicas con uno de estos programas de jóvenes pilotos es saber que es lo que pretenden traer a cambio de gastarse dinero en ellosInicialmente en Red Bull la prioridad era encontrar pilotos capaces de desenvolverse competentemente en la F1 y que cumplieran, al mismo tiempo, con los intereses comerciales de la compañíaCon la llegada de Vettel, la prioridad del talento fue la máxima, el objetivo principal, dejando lo comercial a un lado, aunque nunca totalmente excluido. Sin embargo, como en cualquier política de cantera, siempre hay otro objetivo no menos razonable para sostener esa inversión: encontrar pilotos de talento baratos. Esto es porque, al provenir de tu propia cantera, te aseguras obtener pilotos de calidad contrastada a cambio de un sueldo mucho menor del que tendrías que pagar si lo ficharas de otro equipo. Un piloto Toro Rosso, como ya dijimos en otro artículo, puede estar entre los 200.000 y los 500.000 eur de sueldo anual. Si lo multiplicamos por los 3 años que suelen durar y le añadimos los 2,5 millones de eur que cuesta formarlos, estamos hablando de 4 millones de eur de gasto en los 3 años que estén pilotando para Toro Rosso. Ese es el sueldo anual de un piloto decente en el Gran Circo (un Pérez, Hulkenberg, Grosjean o similar). Es decir, estamos ahorrando 6 millones de euros en ficha de cada piloto en 3 añosSi son dos pilotos, hablamos de 12 millones de euros. No es poca cosa para un equipo modesto como Toro Rosso. Si estos suben a Red Bull porque sean realmente buenos, las diferencias se disparan. Los Hamilton, Alonso, Vettel están rondando los 30-35 millones de euros anuales en Mercedes, McLaren y Ferrari, por los 6 que ronda Ricciardo en Red Bull. Hablamos de un ahorro de 25-30 millones por piloto al año. Es decir, 50-60 millones de euros menos en sueldos al año, 150-180 millones de ahorro si estamos ante unos 3 años de permanencia en Red Bull entre ambos pilotos. De repente el programa de formación y de cantera tiene, además de un sentido deportivo, un sentido económico. El ahorro es importante.

TENER RELEVO SIEMPRE

Que Vettel saliera rumbo a Ferrari era consecuencia de 3 aspectos que no había que ignorar: triplicaba el sueldo, le había batido un Ricciardo recién ascendido y el potencial de seguir ganando con Red Bull se esfumaba tras aterrizar Renault como equipo oficial, pasando el equipo de Milton Keynes a ser una segunda opción. Por ello, la necesidad de priorizar el talento comenzó tras el descubrimiento de Vettel y su fichaje por Toro Rosso. Ellos mismos, con el Dr. Marko al frente, sabían que tarde o temprano el alemán abandonaría el barco y deberían tener el relevo preparado para entonces. Para no bajar el listón alcanzado, para seguir en primera línea, para que la marca Red Bull siquiera siendo una referencia en un deporte que ven 400 millones de espectadores cada 15 días, tenían que tener alguien tan bueno como el alemán. Primero lo intentaron con Buemi, Alguersuari y Vergne.  De Toro Rosso no pasaron. Llegaron demasiado pronto. Pero mientras tanto, en Faenza, se ahorraban un importante dinero en sueldos mientras recopilaban puntos para Toro Rosso. Seguía faltando el relevo. Pero ahí entraban Ricciardo y Verstappen, para coger el testigo del piloto de Heppenheim. El último, sin siquiera pasar por las categorías intermedias que sirven de escalones hacia la F1. Vettel se iba, no había tiempo que perder, y las prisas entraron en la ecuación. El Dr. Marko sabía que estaba ante otro piloto "especial" y lo dio todo por ficharlo. Por eso la entrada de Verstappen en la estructura austriaca fue muy diferente a la de Saínz, por poner un ejemplo. Mientras uno comenzó como una apuesta a largo plazo más, como lo era Kvyat, lo de Max fue la certeza de que tenían un nuevo Vettel. Salía barato hasta en la peor negociación para ellosNo llega a los 3 millones de eur de ficha, por los casi 30 de Vettel en Ferrari. Incluso sale más barato que Ricciardo, en el rango de los 6 millones de eur. Todo un espectacular ahorro monetario que no debe pasarse por alto.

Red Bull, visto lo visto, ha sido un equipo y una estructura que comenzó con unos objetivos meramente comerciales y que se fue transformando con el paso del tiempo en una estructura donde lo deportivo ganó terrenoUn programa de jóvenes piloto que comenzó sirviendo los objetivos de marketing de la marca y que terminó siendo una fuente de talento por un precio realmente bajo. Y todo porque es un deporte que ven más de 400 millones de espectadores cada 15 días y que como herramienta de Marketing es insuperable. Si ganas en F1, te ahorras millones de eur en campañas de publicidad nacionales, en todos los mercados donde estés presente. Hablamos de cientos de millones de euros, quizás incluso miles. Ningún otro deporte logra algo similar con esas cifras de inversión. La F1 es muy barata si eres una marca como Red Bull y tu negocio es a nivel mundial. Es ley de vida. Es puro negocio porque todo tiene un fin. Así que si debemos resumir, todo se reduce al dinero, al "vil" metal que todo lo dirige. Siempre. Al final, para románticos, las películas de los años 50... 

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