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10 de mayo de 2017

Hamilton y los compañeros que le batieron...



Hablar  de Lewis Hamilton es hablar de un superclase, de uno de los pocos pilotos de la parrilla actual que marcan la diferencia sobre un monoplaza. Posiblemente el único, junto con Fernando Alonso, capaz de aportar ese algo más que no todos tienen en la recámara. Pero el artículo de hoy no va tanto de elogiar al británico como de hablar de sus compañeros de equipo, aquellos con lo que compitió en la misma escudería y que le batieron en algún momento. De alguna manera, sin dejar de reconocer la calidad del actual líder del equipo Mercedes, hoy vamos a poner de relieve que su aparente aura de piloto invencible es sólo eso, aura. Y lo es no no porque lo diga el que aquí escribe, sino por los resultados de sus respectivas temporadas en la F1. Empecemos...

La F1 descubrió en el año 2007 a uno de sus pilotos más talentosos y carismáticos de la parrilla contra todo pronóstico. Se adivinaba que Hanilton era realmente bueno tras su temporada en la GP2, eso estaba claro. Pero también parecía estarlo que su aterrizaje en el Gran Circo se presumía precipitado teniendo en cuenta que aterrizaba en McLaren, un equipo que luchaba por Campeonatos del Mundo, no sólamente por sumar puntos. Y por si eso no fuera poco, lo hacía para acompañar a un Fernando Alonso ya bicampeón que tenía fama de merendarse a sus compañeros de equipo, deportivamente hablando, claro está. Pero el británico llevó la contraria a los agoreros de una manera magistral. El debut de Lewis no pudo ser más exitoso, empatando con el asturiano a puntos en lo que era la temporada más convulsa que se recordaba en años, lustros, incluso décadas, en el Gran Circo. Ahí comenzó su leyenda, su aura de piloto que puede con todos sus compañeros de equipo. Y como toda leyenda, tiene su parte de verdad, pero también su parte de ficción. Y vamos a ver por qué...

KOVALAINEN NO FUE RIVAL

Si la temporada 2007 fue convulsa, la de 2008 parecía destinada a ser un cuento de hadas para Lewis, con un coche campeón y con un compañero contratado para ejercerle de escudero (sí, Heikki Kovalainen). Si Kovalainen no fue rival, Massa sí que se puso considerar como tal, perdiendo el Campeonato contra el británico por 1 mísero punto, por una curva en el Gp de Brasil que nunca pudo ser más cruel. El británico lograba in extremis su primer Campeonato contra Felipe Massa, un piloto al que otros, como Fernando Alonso, han masacrado en su mismo equipo. Pero como pasa en estas cosas, lo que queda al final es el título. Hamilton se coronaba Campeón, con todas las prebendas que conlleva para la prensa y aficionados tal hecho para el resto de tu carrera deportiva. En su segundo año. Más no podía pedir. 

BUTTON, EL PRIMERO EN BATIRLE

Pero Felipe Massa no era su compañero y aquí vamos a hablar de los que compartieron equipo con él. Si Kovalainen no supuso ningún problema para él en sus 2 años en McLaren, no se puede decir lo mismo de su siguiente compañero: Jenson Button. El ahora retirado, temporalmente, piloto de Frome fue el primero en darle verdaderos dolores de cabeza a Lewis tras sus dos años de paz y tranquilidad en McLaren. El primer año ya mostró Button que no iba a ser un rival cómodo, y los 26 puntos que separaron a ambos a final de Temporada ya dejó bien a las claras que Button, tras ganar el Mundial un año antes con el equipo Brawn, venía a por todas, reclamando para si mismo el prestigio que le negaban al ser coronado como Campeón del Mundo con un coche que tenía un doble difusor mágico. Quería la gloria que le negaban en 2009 tras conseguir el Campeonato. Y si el 2010 fue el año con el que avisó Jenson a Lewis, el 2011 fue en el que le hizo morder el polvo. Button superó a Lewis por 43 puntos, 270 frente a 227, pero sobre todo le robó el protagonismo esa temporada al terminar Jenson como subcampeón frente al lejano 5º puesto de Lewis al terminar el Campeonato. Por primera vez Hamilton era batido en la F1 a final de año, y por un piloto al que antes de llegar a McLaren gran parte del paddock, prensa y aficionados pronosticaban que se lo zamparía vivo.

El 2011 fue el primer año en el que Hamilton fue batido en igualdad de condiciones: mismo equipo e incluso misma nacionalidad que su compañero, un factor que siempre pareció contar a su favor. Pero si 2011 pudo parecer un accidente, el 2012 estaba llamado a ser el de la revancha. McLaren contaría ese año con el mejor coche en el global de todo el año, un monoplaza para ganar el Campeonato. Y sin embargo, Red Bull volvió a conquistarlo. Pero centrándonos en la batalla particular entre los chicos de Woking, Hamilton sólo logró imponerse por 2 puntos a Button a final de año, demostrando que por primera vez el británico no parecía ya aquel capaz de marcar grandes diferencias sobre su compañero de equipo. En 3 años junto al británico, sólo en el primero le venció con cierta diferencia, siendo el segundo batido por Button y el tercero terminando casi empatado con él. Que en 2013 fichara por Mercedes no era tanto una cuestión de acierto usando la bola de cristal como una necesidad visto que en McLaren ya no era el líder indiscutible que siempre quiso ser. Con un coche Campeón no sólo no logró el Campeonato sino que estuvo a punto de perder por 2º año consecutivo frente a Jenson Button. En 2013 no podía arriesgarse a que volviera a suceder. Jenson, de alguna manera, empujó a Lewis a salir de Woking. Sus dos título con Mercedes tienen una deuda con el piloto de Frome...

ROSBERG, LUCHA FRATRICIDA

Y llegamos al año clave. Sí, el año 2013 marcaría la trayectoria deportiva de Lewis Hamilton definitivamente. Lo que parecía un movimiento equivocado, una huida hacia adelante desde Woking hacia Brackley por el temor a un nuevo fracaso, por un desencuentro económico con su actual equipo para renovar (no olvidemos que el dinero también influyó porque Mercedes sacó el talonario para convencerlo) terminó siendo el que le metería en la liga de los Tricampeones del Mundo, como su amado héroe Ayrton Senna. Lewis aterrizó en un equipo donde Rosberg había derrotado a Michael Schumacher durante 3 años seguidos. Entonces, equivocadamente, se pensaba que Michael ya no era el de antes y por eso Nico le batía. Craso error. La temporada 2013 comenzó con los 2 compañeros llevándose bien, fruto de que todavía no luchaban por el Mundial. Días de vino y rosas en lo general. Mónaco, con Rosberg ganándole en su circuito favorito, puso algo de picante en la relación, pero lejos todavía de lo que tenía que venir. Esa temporada Lewis ganaría al británico por 28 puntos de diferencia, fruto de su mayor regularidad. Sin embargo, la victoria más importante de ese año iría para el alemán, que repitió además en casa del británico. Lewis lo haría en Hungría, pero Rosberg consiguió la primera victoria. Para alguien que había sido fichado para llevar a Mercedes hacia la victoria, seguramente sería la primera herida con sal que tendría Lewis con Nico, no conseguir la primera, y además en el circuito favorito del ingles. Sin embargo quedaba lo peor por venir...en los términos de lucha fratricida en los que estamos hablando, claro está.

Si 2013 había sido un cuento de hadas, en 2014 empezaría el fuego real. Hamilton y Rosberg comenzaron la lucha por un mundial que hablaba un único idioma: el de las flechas plateadas. Lewis venció claramente ese mundial, por 67 puntos de diferencia, pero también sirvió para ver como Rosberg le plantaba cara al británico durante varias fases del Campeonato. Sus 4 victorias ya avisaban de que tenía lo necesario para ganar, pero las 10 de Hamilton ponían en evidencia que Lewis estaba todavía un paso por delante. Sin embargo, también es cierto que Rosberg llegó con opciones a la última carrera del Mundial, una carrera que puntuaba doble. Tuvo posibilidades hasta el último momento, pero la fiabilidad de su monoplaza le traicionó y entre lágrimas, en la última carrera, dijo adiós al Campeonato entre el reconocimiento de los aficionados. Hamilton se proclamaba Bicampeón del Mundo con Mercedes y les daba su primer título a los de Stuttgart. La atmósfera de amistad entre ambos, en cualquier caso, ya formaba parte del pasado. Hamilton tenía en su equipo otro rival como Button, que no le temía y le plantaba cara. La diferencia ahora es que tenía un coche muy superior al del resto y por tanto sólo Nico era su preocupación.

Si 2014 fue un gran año para Hamilton, 2015 sería el del éxtasis final, con la consecución del Tricampeonato, algo que le metía en la liga de los grandes de la F1. Nico, sin embargo, también le plantó cara, también hubo sus roces, también le ganó en Mónaco (la obsesión de Lewis) y consiguió 6 victorias que pusieron de relieve que Nico sabía ponerle las cosas complicadas al británico. Sin embargo tres de ellas llegaron en las 3 últimas carreras, cuando todo parecía decidido para Lewis. La reacción, tardía, creó la duda de si se esta se debía a que el equipo le había dado un extra cuando estaba todo decidido para Hamilton o era porque Nico había recuperado la confianza y salido de ese bache que tenía a nivel de resultados. Ese Nico sería por fin el que veríamos en 2016, año en el que por fin estaría fuerte a lo largo de todo el año, con 9 victorias, 4 de ellas en las 4 primeras carreras, rompiendo esa percepción de que a veces desaparecía como el Guadiana a lo largo de la temporada. Hamilton, tras haberse convertido en Tricampeón del Mundo en 2015, empezaba el año perdiendo de manera continuada frente a Nico, que se hizo con las 4 primeras victorias del 2016. Rosberg ponía su candidatura al Mundial en todo lo alto, algo que conseguiría finalmente para anunciar posteriormente que dejaba la F1. Hamilton veía como Rosberg le ganaba y no le concedía la revancha al año siguiente. De nuevo un Lewis batido a final de año por un compañero de equipo. Ya no sólo era Button, ahora también Rosberg le había vencido a final de año. 

BOTTAS, ¿EL PRÓXIMO?

Vatteri Bottas es la duda de Lewis en este nuevo escenario. Tras ese 2016 convulso en el que Rosberg ganó por fin al británico a final de año, lo cierto es que el 2017 parecía que iba a ser un paseo por el parque tras la llegada de Bottas para sustituir el alemán. Y lejos de ser asi, el piloto finlandés, aun estando lejos de la calidad del ingles, ya le ha quitado una pole y una victoria en 4 carreras, con Hamilton desaparecido en combate en la última de ellas. Si a lo largo del año todo el mundo presupone que Lewis se impondrá, no debemos olvidar que ha perdido ya ese aura de imbatibilidad que tenía tras haber luchado con Button y Rosberg salir derrotado ya en 2 ocasiones a final de año contra ellos. Bottas sabe que Lewis es vulnerable si no está 100% centrado en su objetivo, y si bien es cierto que Vatteri no parece estar en la misma liga que Lewis en cuanto a talento natural, no lo es menos que con Button muchos cometieron el mismo error: minusvalorarle. Si Bottas consigue aprovechar una posible situación de un Hamilton descentrado, si lo de Rusia se prolonga en el tiempo, Bottas podría ser el tercero en lograr acabar por delante del británico a final de año. De ser así, como en 2012, Hamilton podría pensar que su tiempo en Mercedes ha terminado. Ser batido por 2 años consecutivos por sus compañeros de equipo no casa bien con él. Es un talento incuestionable, eso es cierto, pero es batible. El aura es sólo eso, aura...

2 comentarios:

Tony Lopez dijo...

No olvidar que en 2007 el equipo corria contra Alonso, según palabras de Ron Dennis y con todo eso ni le ganó.

Anónimo dijo...

En 2007 empatando con el asturiano a puntos... tras copiarle todas las telemetrías habidas y por haber; más las triquiñuelas del equipo en contra de ALO (por ejemplo presiones bajas en neumáticos y demás); más la legítima "pole" que le birlaron vergonzosamente los de la FIA en Hungría, la cual le costó salir sexto y acabar cuarto (perdiendo muy probablemente 5 puntos, o aunque hubiera quedado segundo, que habría perdido tres, suficientes para haber ganado aquel campeonato...); etcétera. Que "todo" hay que decirlo, no seamos torpes, por favor.

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