Buscar este blog

29 de abril de 2017

La causas del declive de Mercedes...



¿Declive de Mercedes? Ya les gustaría a otros equipos estar en la posición que están los de la marca de la estrella.  Esa podría ser una reacción al titular. Pero el resultado del mismo es fruto de comparar sus resultados actuales contra los resultados de los tres últimos años. Mercedes ha perdido el foco, Ferrari parece haberlo encontrado y la F1 ha experimentado un cambio importante en los kilos que hay a cada lado de la balanza. Esa misma que Hamilton usaba para compararse con Bottas. La balanza, la maldita balancza que todo lo compara. ¿De quien es la culpa que Mercedes haya bajado el pistón, de que no esté dando lo que daba antaño?. Si sigues leyendo no te será complicado darte cuenta de quien y porqué.

Entremos en hechos, que estos pesan más que las opiniones. Hay dos que diferencian al equipo actual del que dominó durante 3 años seguidos: la ausencia de Paddy Lowe y de Nico Rosberg. El primero, Director Técnico de los de Brackley, el segundo el todavía vigente Campeón del Mundo hasta que alguien lo releve a finales de año. Por un momento, en Mercedes, parecen haber perdido el foco con la salida de dos elementos esenciales para el dominio de su equipo en este mundial. Y lo han perdido porque si bien la salida de Rosberg no se les puede achacar directamente a ellos (aquí habría tela que cortar en cualquier caso), la de Paddy Lowe sí es culpa de ellos. De Toto Wolff y Niki Lauda más concretamente, que interpretaron que con el equipo ya construido y ganando, los servicios del ingenieron inglés ya no eran tan esenciales como antaño. Total, la inercia les mantendría arriba porque no había equipo en el horizonte lo suficientemente cerca como para suponer un problema. Primer error: menospreciar la capacidad de reacción de tu rival. Soberbia lo llaman. Para un equipo que habla del ego de otros no es un mal pecado a revisar...

La salida de Paddy Lowe, ¿a que se debió realmente?. Lo primero que se piensa es la contratación de Vatteri Bottas tuvo algo que ver. Pero no, porque ese no fue el origen de la salida del británico del equipo alemán, en todo caso sí lo fue en la forma de salir (sin periodo de "gardening leave" que respetar). Pero la cosa viene de atrás, de mucho más atrás. Viene de cuando le ficharon, a razón de un contrato de 3 años para dar forma a un equipo ganador que ya había dejado bastante preparado Ross Brawn, su antecesor en el cargo. Paddy, el mismo que se  atribuía el éxito de Mercedes para si mismo en su primer año, llegó con unas demandas monetarias que Toto Wolff no estaba dispuesto a satisfacer. Su éxito durante 3 años no creía que justificara sus exigencias, algo que propició su interés por terminar en Williams, un equipo en el que estuvo en su época gloriosa. Wolff simplemente no le renovó y usó la posibilidad de que no tuviera que pasar 6 meses de "gardening leave" para negociar el fichaje de Bottas. Pero el hecho de no renovarle fue el primero de los pecados, porque demostrado queda que si un piloto te pone medio segundo de diferencia, un Director Técnico de este calibre te pone segundos enteros en el coche, en las decisiones estratégicas y en el devenir del equipo. Si hubiera alguna duda, a los hechos a la vista de todos me remito...

Pero si bien la salida de Paddy Lowe marca un antes y un después, la de Rosberg no lo es menos. Tras tres años a la gresca entre él y Hamilton, con los resultados que todos conocemos (3 títulos mundiales), el alemán más español e ibicenco que se conoce por la F1 decidió que ya había tenido suficientes luchas y peleas con el británico y prefirió a su mujer y su hijo a seguir en la F1 de esa manera. Wolff, que creyó que era la oportunidad perfecta para traer un poquito de paz hacia el equipo, no dudó en fichar a Bottas, que sería menos conflictivo para Lewis de lo que lo había sido Nico. Se lo merecía, pensó Wolff. Ya era hora de descansar un poco de tanta trifulca y con tres títulos mundiales para Mercedes ya había cumplido. No se le podría reprochar nada, se merecía un descanso mental. Pobre iluso. La F1 siempre vive del presente, y la ausencia de tensión, tan bienvenida para su salud mental, iba a traer otro tipo de descanso: el del dominio aplastante que ejercía su equipo con el resto de rivales. Un poco de competencia, de cercanía de los rivales vendría bien para la F1, pudo llegar a pensar. De acuerdo, no era mala idea. Salvo que te arrebaten las victorias y te quiten el título mundial. Ahí la cosa tiene menos gracia...

Le llegada de Bottas parecía traer buen rollo con Hamilton. ¡Que buenos chicos, si se felicitan por la poles en vez de cabrearse entre ellos!. ¡La armonía vuelve a Brackley!...pero no. Y todo porque otro piloto alemán, esta vez vestido de rojo, les iba a recordar que los alemanes tenían otro piloto en la parrilla con el que luchar por las victorias: Sebastian Vettel. Ferrari volvía a las victorias. De repente la salida de Paddy Lowe y la llegada de Vateri Bottas no termina de parecer la apuesta adecuada para seguir por la misma senda exitosa que tuvieron los tres años anteriores. No será por velocidad pura del finlandés, que ha demostrado en Clasificación que no es precisamente manco. Pero no supone una amenaza en carrera para Hamilton, no parece tener la clase de carácter para liderar el equipo, que en manos de Lewis Hamilton parece ahora no tener la dirección adecuada. Se fue la tensión, la que daba a sus pilotos la excusa necesaria para rebasar los límites de lo posible y lo imposible. Se fueron las decisiones estratégicas cómodas, las que no hacía falta pensar porque nadie les tosía. Paddy ya no está al otro lado del muro. Y lo que antes era una pelea entre dos pilotos de igual a igual en el mismo coche, ahora es una estrategia de priorizar a uno sobre otro para luchar por el mundial. Algo que nunca supieron hacer porque nunca lo hicieron, ni cuando Schumacher estaba en el equipo. Así les va...  

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Que necesita Movistar para tener éxito con la F1?

Encuesta - Futuro "Pedro de la Rosa"