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27 de marzo de 2017

"¡Echale huevos!"...(cuando adelantar se pone caro)



¡Échale huevos!, esa va a ser la frase resumen de la temporada 2017 entre los pilotos y los aficionados. La nueva normativa parece que así lo va a querer. Porque esta frase va a ser la conclusión a la que tendrán que llegar más tarde o más temprano todos aquellos que quieran superar a sus rivales en pista porque los adelantamientos se van a poner realmente complicados. Ni DRS ni potencia del motor. Adelantar se encarecerá esta temporada. Y para justificarlo, nada mejor que emplear la información que tenemos hasta ahora de lo que va a conllevar el diseño de los nuevos monoplazas para la lucha cuerpo a cuerpo. Comencemos…

Hay tres detalles que vamos a tener en cuenta para justificar como una expresión tan castiza como ésta va a resumir la manera de actuar de los pilotos en pista los Domingos. El primero, y más evidente, es el uso de los nuevos neumáticos. Más anchos, con mayor cantidad de goma a calentar, con una mayor dureza según el propio Paul Hempbery. Un tipo de neumático con el que se podrían hacer carreras a una parada. Neumáticos duros como rocas, difíciles de calentar, propiciará que dada su dureza y resistencia al desgaste, si vas a querer adelantar al que llevas por delante vas a tener que arriesgarte mucho. Por dos motivos, porque las gomas apenas se van a desgastar y porque fruto de esa dureza, el grip del neumático con la pista va a estar en el filo de la navaja. Mucha goma a calentar, poca distancia para frenar, sin paradas en las que adelantar por estrategía…si quieres adelantar, tendrás que arriesgar. No te quedará otra que “echarle huevos”. Veremos errores, pasadas de frenada, neumáticos chirriando. Quien sea valiente tendrá mucho ganado, quien no lo sea, tendrá que aprender a serlo por el camino.

Si los neumáticos son una poderosa razón para incrementar la cantidad de riesgo que habrá que asumir para adelantar a tus rivales, la nueva aerodinámica también tendrá un papel muy relevante. La mayor cantidad de apoyo aerodinámico propiciará que se pueda pasar más rápido por las curvas, lo cual hará que la distancia de frenada se acorte porque se podrá frenar más tarde. Eso hará que haya un menor recorrido para intentar la maniobra de adelantamiento. Si antes tenías 200 metros, ahora tendrás 100, si antes tenías 100, ahora tendrás 50…o incluso menos, quien sable. Pero lo que es seguro en una situación así es que entre la menor distancia de frenado y la mayor cantidad de “aire sucio” proveniente del monoplaza de delante, adelantar va a tener una factura muy cara. Sólo quien sea valiente y le “eche huevos” tendrá una oportunidad para hacerlo. Y como no va a quedar otra, los pilotos tendrán que jugársela en una distancia muy corta. Quien cometa un error no tendrá distancia para recuperarse de él.

Neumáticos anchos, mayor fricción, mayor carga aerodinámica, mayor velocidad en el paso por curva…todo eso metido en una ecuación da como resultado un mayor desgaste físico de los pilotos, que sufrirán como hace mucho que no lo hacían. Los monoplazas del 2017 se van a convertir en auténticos potros de tortura. Y eso, de alguna manera, influirá en la facilidad para cometer errores, pues el cansancio hará mella en la capacidad para tomar decisiones de manera rápida e intuitiva. Dicho de otra manera, hacia el final de las carreras la cosa se puede animar bastante. Veremos cómo será necesario ser cada vez más valiente para intentar maniobras que al principio de la carrera parecían más sencillas y que ahora, con pocas vueltas para terminar, y con el fondo físico justo, necesitarán de ese “¡échale huevos!” que más de un aficionado exclamará durante la retransmisión. Con las fuerzas justas, más de un piloto tendrá que sobrepasar sus propios límites y los de su monoplaza para tener una opción de adelantar al que le precede.  Veremos como la menor relevancia estratégica de las paradas y los tres factores enumerados harán que los adelantamientos sean una cuestión más de valentía que de paciencia y ataque al crono. Los Hamilton, Alonso, Verstappen, Ricciardo, Pérez y compañía tendrán una oportunidad de oro para hacer valer su capacidad para adelantar rivales. Son la máxima expresión del “échale huevos”. El resto tendrá que aprender a echárselos durante la temporada. Y más les vale que aprendan rápido.

Nota: extraído de la revista #MuyFandelaF1 Nº3


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