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3 de enero de 2017

La F1 que nos espera en 2017...



Ya hemos cambiado de año, y nos encontramos a menos de 3 meses del comienzo de una nueva temporada. Es más. a poco más de un mes para que comience la acción que siempre suponen los tests de pretemporada. O lo que es lo mismo, para que se descubra que  nos depara el 2017 cuando veamos la apuesta de cada equipo. Nuevas normas, nuevos diseños, y el mazo de cartas barajado de nuevo. Por momentos la nueva temporada promete ser apasionante, aunque sólo sea por la incertidumbre generada. Pero ¿Qué esperar del 2017?¿habrá más batallas o Mercedes dominará con más facilidad?¿quiénes saldrán perjudicados, quienes beneficiados?. Vamos a intentar aproximarnos…


Lo primero que hay que tener claro es que en España el primer cambio vendrá de la mano de la retransmisión de los grandes premios. Movistar deja de tener en la dupla Merlos/Villadelprat a los responsables de retransmitir lo que pasa sobre la pista de los grandes premios. Una decisión no exenta de polémica pero que sin embargo debería traer un enfoque diferente de lo que hasta ahora había venido ofreciendo con la F1. Mejor o peor sólo el tiempo lo dirá, pero superar el listón de estos últimos años no les debería ser complicado de lograr. Personal con conocimientos de F1 tienen en España como para no notar la ausencia de esta peculiar pareja. Es más, con conocimientos y experiencia suficientes como para mejorar la experiencia de usuario/cliente. El primer fichaje realizado para hacer su nuevo producto, Julio Morales, es un paso claro en la buena dirección. Veremos pronto de que equipo se rodea.

Dejado al margen el tema de las retransmisiones, lo que más nos interesa es saber si esta próxima temporada tiene mejor o peor pinta que la de 2016. Asunto complicado sin ni siquiera haber visto los coches, pero hay detalles para mantener la esperanza de que así sea. Mercedes pierde su Campeón del Mundo, la figura que llevaba con ellos desde 2016 y que era la clave a la hora de trabajar con el departamento técnico del equipo. Rosberg, reconocido por Paddy Lowe y compañía, era la referencia a la hora de poner a punto el chasis. Sin él, ingenieros y diseñadores se quedan sin una de las referencias más claras para diseñar y configurar el coche. Si se confirma la salida de Paddy Lowe, la herida puede ser crucial para el devenir del equipo en los próximos años. Algo así como le pasó a Red Bull con la pérdida de Mark Webber y la ausencia parcial de Adrian Newey de las labores de diseño en el equipo de F1. El dominio de Lewis Hamilton en 2017 podría no ser tan claro como avanzaba Bernie Ecclestone hace poco tras la retirada de Nico Rosberg.

CARTAS NUEVAS

Si la retirada de Nico Rosberg genera cierta incertidumbre en Mercedes, el cambio de normas tan drástico de esta temporada no hace sino incrementarlas. Los nuevos neumáticos, mucho más anchos, y con la nueva configuración aerodinámica, con la creación de chasis completamente nuevos, barajará tanto las cartas que cualquier predicción es una lotería. Pasó en 2009, cuando Brawn pillo a todos con los pantalones bajados. Y puede pasar de nuevo, ¿por qué no?. Ahora bien, ¿quiénes deberían beneficiarse a priori?¿a quienes perjudicará más?. Honestamente, quienen tienen más a perder son los de Brackley-Sttutgart y quienes más a ganar los de Woking-Sakura. Traducido a lenguaje escudería: Mercedes y McLaren. En medio, Red Bull y Ferrari, con los de Milton Keynes como grandes favoritos para ser la verdadera alternativa al equipo patroneado por Toto Wolff y Niki Lauda. Dos grandes pilotos, Newey de nuevo centrado en la F1 (el as de la aerodinámica), y un motor con un enfoque más valiente y agresivo. Son los que dan miedo en Mercedes. Ferrari, que nunca se adaptó bien en los últimos tiempos a los cambios drásticos, habiendo perdido a James Allison, pinta a la baja. Williams, con Massa y Stroll, no debería suponer una amenaza seria. Y McLaren, que es la gran duda, puede tener su opción si de verdad se han centrado desde principios de 2016 en hacer un proyecto ganador y no en hacer un monoplaza para llegar a la Q3 como máxima aspiración. En contra de ellos, los cambios sufridos en los últimos tiempos, que a nivel de estructura suelen implicar cambios en la forma de trabajar de mayor o menor relevancia según sean los nuevos jefes. Pero la oportunidad, eso sí, la tienen ahí.

Con este panorama, las distancias en la parrilla se deberían apretar. En este sentido Red Bull y McLaren tienen opciones para añadir un poquito de pimienta a las carreras. Más si cabe si saben aprovechar el estado de “knock-out” temporal que en Mercedes estarán pasando desde que Rosberg los dejó plantados. Hamilton no lo tendrá a priori tan fácil si Red Bull da el paso y Ricciardo y Verstappen le pueden pelear las victorias. Contra ellos no tendrá órdenes de equipo como si pudo haberlas con Rosberg por ser ambos compañeros de equipo. Si hubiera sorpresa con McLaren-Honda (poco probable como para llegar a ese nivel, pero nunca digas nunca), el asunto se podría poner bastante interesante de cara al aficionado. Una F1 más física, debido a la forma de trabajar el coche con la pista, donde los pilotos puedan marcar las diferencias, propiciará más errores, y sin distancias siderales de por medio, las victorias, podios y puntos se pueden escapar con una facilidad no vista hasta ahora desde hace muchos años. Los finales de carrera pueden ser realmente una fuente de sorpresas de última hora. Y un Lewis Hamilton con un ecosistema descontrolado puede sufrir de verdad como hace mucho tiempo que no lo hacía. Ecclestone, por tanto, no debería dar por sentado el dominio del inglés de forma tan apresurada. Todo está por ver

LA ZONA MEDIA Y EL FONDO DEL PELOTÓN

Respecto a los equipos de media parrilla, la gran incógnita reside en ver como se recolocarán todos y quienes saldrán más beneficiados. A priori, antes de ver los monoplazas sobre el asfalto, los grandes favoritos deberían ser Toro Rosso y Renault. Uno por recibir motores actuales y el equipo de Enstone por tener por fin un monoplaza diseñado con recursos oficiales y no con deudas que lo lastrasen. Hulkenberg, además, debería ser una mayor garantía. En el caso de Faenza, repetir pilotos, con Sainz y Kvyat, les vendrá bien en un año con suficientes cambios como para añadir más incertidumbre cambiando a quienes los pilotan y te transmiten el feedback del coche.

Por último, vamos a entrar en el fondo del pelotón. Aquí el equipo Sauber no debería tener un año tan malo si saben dedicar sus recursos a las áreas importantes del coche, ya que en Hinwill tienen uno de los túneles del viento más modernos de la parrilla. El motor les lastrará, pero no tanto si dan con un chasis bueno, donde en 2017 se ganarán segundos enteros. El 2016 fue su peor año, así que más abajo no caerán. El talento de Wehrlein, además, debería marcar una diferencia importante. Manor, por el contrario, dejará de tener el talento de Wehrlein y Ocon y de entre todas las estructuras presentes, deberían ser la cenicienta. Ya sin las estrecheces económicas de antaño, pero con el enésimo cambio de propietarios a la vista la situación no pinta a una mejora importante. Aunque con 100 millones de presupuesto se pueden hacer muchísimas más cosas de las que podían cuando apenas superaban los 70. El dinero, en F1, también consigue resultados, y en un equipo pequeño, las mejorías son exponenciales al dinero invertido. ¿Darán la campanada?. En Marzo salimos de dudas…

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