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4 de diciembre de 2016

¿Debe Mercedes fichar a Fernando Alonso?



La pregunta del millón está en el aire todavía, y por lo visto hasta ahora, no parece que vaya a tener una respuesta rápida. Rosberg ha provocado un auténtico terremoto en el mundo de la F1, uno de esos a los que no estaba acostumbrado el Gran Circo. Y mientras los afectados intentan todavía reaccionar con entereza y tomar una decisión, las redes sociales sociales van a una velocidad mucho más rápida de lo que los jefes de Mercedes pueden controlar. Mercedes se debate entre fichar a una gran estrella como Fernando Alonso, optar por cualquier otro top driver de la parrilla, o ir hacia perfiles algo más bajos pero más compatibles con Lewis Hamilton, un piloto que visto lo visto, no es nada fácil de llevar cuando otro le hace sombra. ¿Que debe hacer Mercedes por tanto?...

Y en esta disyuntiva se encuentra actualmente la plana mayor del equipo de Brackley. Alonso es la petición de una gran mayoría de aficionados a la F1, que quieren revitalizar esas míticas batallas entre Fernando y Lewis, pero en Mercedes quieren estar seguros de tomar la decisión adecuada. Peticiones, como era de esperar, no les faltan para el asiento más codiciado de la F1. Con contrato o sin él, de equipos punteros y de mitad de parrilla, en activo o retirados. Toto Wolff y Niki Lauda tienen para elegir. Ahora bien, la pregunta más importante sigue siendo ¿debería Mercedes fichar a Fernando Alonso?¿por qué él y no otro?¿no es mejor un joven talento?¿o uno que no ponga en peligro la posición en el equipo de Lewis Hamilton? Vamos a intentar ayudarles a aclarar esa cuestión.

PILOTOS DE MEDIA PARRILLA...

En el pasado hemos tenido situaciones parecidas de pilotos estrella que han dejado sus equipos y se han visto donde continuaban por apostar por pilotos de perfil más bajo. Y no hay que retroceder mucho tiempo para ver lo que sucedió con esos equipos. El primero que se nos viene a la cabeza es el equipo Lotus Renault, cuando antes de empezar la temporada perdió a su piloto estrella, Robert Kubica, y sin apenas tiempo para elegir nuevo piloto, optó por Nick Heidfield para cubrir esa vacante. Ni que decir tiene que no terminó la temporada y que el equipo Lotus pasó ceder el protagonismo que tuvo el año anterior con el polaco. Con Bruno Senna sustituyendo al alemán desde Spa y con Petrov como compañero, Lotus Renault dejó de tener el protagonismo que debía hasta la llegada de Kimi Raikkonen. Sólo la llegada del finlandés puso la presión necesaria sobre el equipo para volver a componer un coche con el que luchar por los pódiums y las victorias. Tras la salida del finlandés, su vacante la ocupó de nuevo un piloto de perfil menor como Maldonado y los resultados no se hicieron esperar, cayendo de nuevo al perfil de equipo de mitad de parrilla, un equipo de relleno, lejos del protagonismo en el que les había metido Raikkonen con sus victorias. Apostar a lo barato les salió realmente caro. Y tropezaron con ese piedra dos veces. Con los resultados ya comentados. Malas decisiones, deportivamente hablando.

Sin embargo, Lotus Renault no es el único equipo en el que mirarse. Sus rivales actuales, Red Bull, han visto lo que ha sido sustituir a su piloto estrella durante 4 años, Sebastian Vettel, por un piloto de menor calibre como Kvyat. El equipo de Milton Keynes perdió su referencia, su estrella, su valor seguro, y el equipo estuvo en 2014 lejos de donde solía estar los 4 años anteriores. Si había alguna diferencia de opinión sobre la dirección a seguir en el apartado técnico, carecían de la seguridad de cual de la opinión de sus pilotos era la adecuada, tanto en cuanto no ofrecían la certeza de ser el juicio de un tetracampeón del Mundo. La moral del equipo se vino abajo, Renault los culpó de no saber lo que querían con el motor y de estropear con sus indicaciones lo que era una buena unidad de potencia. A punto estuvieron de desaparecer y dejar de competir. Todo por apostar por un piloto de bajo perfil y perder la referencia de un Tetracampeon del Mundo. Cosas que pasan. Con la llegada de Verstappen, las cosas han comenzado a cambiar. No es casualidad. Un equipo es un estado de ánimo y con Max a bordo, luchando a brazo partido con Ricciardo, todos volvieron a dar su máximo, desde el personal de Milton Keynes hasta el de Viry-Chatillon.

MOTIVACIÓN Y DESARROLLO DEL EQUIPO

Hemos puesto dos ejemplos pero seguramente hay muchos más. Briatore solía usar a los pilotos estrella como imanes para atraer el talento de otros equipos, ansiosos por trabajar con un piloto que sabían que iba a usar su material para conseguir victorias y pódiums. Los Petrov, Senna, Heidfield, Piquet Jr, Palmer, Maldonado, Kvyat, no tienen ese efecto sobre los mecánicos e ingenieros, que dejan de creer en que su trabajo vaya a ser aprovechado para lograr tener éxito. Y sin eso, el desarrollo del equipo se resiente. Red Bull y Lotus/Renault lo vivieron en sus carnes. ¿Tiene esa necesidad Mercedes de comprobarlo en las suyas?. Si no quiere resentirse, no pueden contratar a un piloto que no compense sobradamente la pérdida de su Campeón del Mundo. ¿Cómo va a trabajar una parte del equipo sabiendo que la mitad de su trabajo no va a ser aprovechado? ¿Sabiendo que todo lo ponen en manos de un Lewis Hamilton que ya amenazó con irse del equipo tras el GP de España?. ¿Como va a dar Lewis su máximo si no tiene a alguien que le apriete por detrás como lo hacía Rosberg? ¿Se puede permitir Mercedes esa posibilidad?. Me temo que no.

MAXIMIZAR LA COMPETENCIA

Que Lewis Hamilton es un piloto ultracompetitivo no lo duda nadie en la parrilla. Eso no ofrece dudas. Pero no es ningún secreto que cuando un piloto se siente apretado por detrás como lo hacía Nico con Lewis, éste da siempre ese plus adicional para superar a su primer rival: su compañero de equipo. De esa competencia interna tan feroz, si es bien llevada, se beneficia el equipo, que ve como sus pilotos liman cada milésima al crono por superar a su compañero. Si eso desaparece, las milésimas aumentan en la suma del cronometro. A veces hasta llegar a ser décimas. Si Hamilton no ve como alguien de su mismo nivel le aprieta por detrás, esa cierta "relajación" puede llegar a existir si se ve por encima de su compañero. Y en un año donde el cambio de normativa propiciará que las diferencias cambien, no interesa añadir una variable descontrolada a la ecuación para ingnorar de donde sale esa pérdida de competitividad. Algo que además de distraer, puede llegar a equivocar el análisis de la situación. Sin otro piloto top siempre vas a tener la duda de si Hamilton no corre tanto por no tener un coche tan competitivo como antaño o porque ya no se siente tan amenazado como antes por su compañero. El 2017 sería lo último que yo querría añadir a mi equipo: una variable descontrolada que me dificulte el análisis de lo competitivo que es mi equipo.

RIVALIDAD Y ESPECTÁCULO

Entremos en otros motivos por los que Mercedes necesita un piloto del calibre de Fernando Alonso. Una, que no he visto muy comentada, es que si el dominio de un equipo se ve como un perjuicio para el espectáculo de la F1, este se ve mitigado si hay una feroz lucha entre sus pilotos. Ha sucedido este año y sucedió hace dos temporadas también. Ver luchar a Hamilton y Rosberg con el cuchillo entre los dientes propició que hubiera cierta emoción en su dominio, y que para Mercedes no fuera perjudicial arrasar esos dos años. Si eso cambia, el aficionado se resiente, deja de ver la competición ante la ausencia de lucha, y al equipo lo que le interesa es que además de ganar, se vea y se sepa que gana. Sin espectadores, el juego no tiene tanta gracia. 

EL COCHE MARCA LA DIFERENCIA

Pero por si esto fuera poco, dejar el éxito en manos de un único piloto puede permitir pensar al resto que el equipo está ahí por el piloto y no por el coche. Si, en cambio, los dos pilotos ganan, enseguida se transmite la idea de que lo que marca la diferencia es el coche y no el piloto, como ha sucedido estos 3 años. Tener otra estrella facilita tener un pensamiento de este tipo. Al final, el éxito parece más del coche que del piloto. Y eso es lo que más interesa a una marca que vende coches.

DEBILITAR A LA COMPETENCIA

Más cosas. Si perder la moral de parte del equipo, perjudicando el desarrollo de los monoplazas, o transmitir la idea de que tu éxito es por el piloto y no por el equipo no fueran suficientes…hay más razones para contratar un piloto estrella como Alonso. Y no puede ser otra que debilitar a la competencia antes de que se haga fuerte. Si hay algo que está aceptado en el paddock y los aficionados es que Ferrari parece lejos de representar una amenaza para los de Brackley, y los únicos que a corto o medio plazo podrían representar un peligro para su dominio serían Red Bull o McLaren. Contratar a Verstappen o Alonso los debilitaría lo suficiente como para ahorrar millones de euros en desarrollo para Mercedes, sabedores que si la competencia es más débil, necesitas de menos recursos para vencerles. ¿Y que puede ser más óptimo que vencerles con el mínimo esfuerzo posible?. Dando por sentado que Verstappen no está disponible por contrato, el sueldo de Alonso puede ser una nimiedad pensando en su repercusión publicitaria y en el ahorro de inversión para vencer a tus rivales sabiendo lo que el asturiano aporta sobre la pista y lo que resta al quitárselo a tus futuros rivales. En F1 se está para ganar, y a pesar de los mensajes de “bondad” de Toto Wolff, lo que al final le interesa es ser el equipo que gana al resto. Si puede aprovechar para debilitar al resto, lo hará…como ya lo hizo con McLaren cuando les quitó su Director Técnico, dejando su estructura herida de muerte. Fichar a Fernando Alonso sería un movimiento similar, siendo incluso el efecto más masivo, ante la tesitura en la que pondría a todo el equipo de Woking si vieran como su piloto estrella apostara a encontrar la victoria en otro lado. Los dejaría noqueados, a pesar de tener a Button en la recámara.

UN LUGAR EN LA HISTORIA

Por último, y no menos importante, hay otro factor que juega a su favor. Si Fernando lograra  su tercer título con Mercedes, una gran parte del paddock y la F1 creerían que gracias al monoplaza facilitado por Mercedes Fernando habría ocupado el lugar en la historia que tanto se merece al entrar en la liga de los que tienen tres o más títulos. Un factor más emocional que otra cosa, pero que cuenta cuando hablas del considerado como uno de los mejores pilotos de la historia. Para una marca, estos detalles cuentan porque les aseguran difusión mediática no sólo actual sino futura. Cuando alguien habla de Fangio habla también de Mercedes. Cuando alguien habla de Schumacher, también puede hablar de que pilotó para Mercedes. Si Alonso consigue ese tercer título o alguno más, pasará lo mismo: es gracias a Mercedes. Para una marca que no tiene tanta historia como  equipo en la F1, esto es importante: estar siempre con los mejores pilotos de la historia. Te asegura aparecer en cualquier libro, revista, página web o publicación que hable sobre ellos. El fichaje de Alonso, como hemos visto, no es sólo una cuestión de competitividad actual o futura del equipo, abarca muchas más variables que pueden favorecer su elección, lo que tampoco quiere decir que sea obligada, pero sí que ponen un plus a la hora de elegir al asturiano. Y no entramos en más factores que quizás puedan entrar para valorarlo, pero quizás estas sean ya suficientes como para decantar la balanza. A quien se le ocurra cualquier otra, ya sabe que siempre la puede dejar como comentario... 

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