Buscar este blog

7 de septiembre de 2016

El futuro de Carlos Sainz...(¡sal ya de Toro Rosso!)


Si creíamos que los rumores se acababan con la “retirada” de Button, mal encaminados íbamos. La Silly Season sigue y el último en sonar ha sido Carlos Sainz, cuya candidatura para fichar por Renault sigue intacta. El piloto madrileño sigue siendo tentado por una buena parte del paddock, que ve en su rendimiento y juventud una garantía de resultados presentes y futuros. La cuestión, sin embargo, está en que Sainz no quiere salir de la órbita Red Bull, y de alguna manera, ese miedo a saltar, a salir de la estructura que le ha formado, lo está complicando todo. Sainz quiere saltar, pero sin romper los lazos. Y así no es fácil, definitivamente no…

Muchas son las variables que un piloto debe tener en cuenta a lla hora de decidir salir de una escudería como Toro Rosso. Una de ellas es que los de Faenza son un equipo que alimenta de pilotos a nada menos que a una escudería cuatro veces Campeona del Mundo. Y claro está, es una vía muy directa para ascender a un coche con el que pelear por victorias y podios, cuando no por Campeonatos. Pero esa vía, pese a que no lo termina de asimilar Sainz, está muerta, cerrada, cortada al paso…no hay futuro allí a corto y medio plazo. Y en la F1, el largo plazo es algo muy peligroso, y con el equipo en el que está, Toro Rosso, dando un máximo de tres años a cada piloto para que destaque, es directamente mortal. Carlos debe comprender que la F1 es muy volátil, que las preferencias y los juicios cambian de carrera en carrera, y que si bien ahora está bien considerado por la comparativa directa con Verstappen, que ha ganado ya un Gran Premio, esta se va a diluir el año que viene por la lejanía en el tiempo. Dicho de otra manera, la relación no va a ser tan directa y se va a quedar sin red. Todo a una carta: o brila mucho o se va directamente a la calle.

Verstappen, cuyo padre Jos sabe de F1 un rato después de todo hu historial en el Gran Circo, sabe del club de pirañas que es esta disciplina. Sabe que si no muerdes te devoran, que si no gritas te callan, que si no le echas huevos, otro se zampa los tuyos. Es un deporte donde tu compañero no es tal, es tu primer enemigo…y si te muestras débil, no permaneces mucho tiempo en estas tierras. Carlos tiene un padre que hizo de la competitividad y su espíritu de mejora una de sus armas en los rallyes, pero también de su honestidad y saber estar una de las claves para estar tan considerado en el mundo de los Rallyes. Bien, pues esto último en la F1 no cotiza al alza en los tiempos que corren. Y Carlos debe pensar en que los trenes cuando pasan en este deporte, o los coges o te quedas en tierra. Y puedes esperar, esperar y esperar…que el tren no vuelve a pasar.

LA OPCIÓN RENAULT

La oportunidad Renault, de existir, tampoco es la panacea, es cierto. El equipo ahora no pasa por sus mejores momentos. Es un riesgo mayor que el que corrió Verstappen saltando a Red Bull. Seguro, nadie lo discute. Incluso en el fuero interno de Sainz debe pesar la idea de que él debería estar también conduciendo un monoplaza de esos que diseña en Milton Keynes. Pero eso no va a suceder ni el próximo año ni el siguente porque sus pilotos tienen contratos para ese periodo. Cerrada esa puerta Carlos debe ser práctico. Si en 2018 esos asientos están bloqueados, Toro Rosso no le va a seguir dando años hasta que se desbloqueen, si es que se desbloquean en 3-4 años, que está por ver. 

En esa situación, la alternativa que ha de buscar Sainz es la de un equipo que o bien le ofrezca un rendimiento instantáneo con el que poder lucirse 2 años peleando en el top 10 asiduamente (tipo Williams o Force India) para luego tener la opción de un grandeo bien ir directamente a un equipo que le ofrezca un proyecto más largo (3-4 años) en el que la posibilidad de progreso sea clara porque sea una escudería oficial (tipo Renault, McLaren…) que tarde o temprano luchará por cosas grandes. Y ahora tiene esa opción con los de Enstone. En Renault las cosas no están bien este año fruto de un monoplaza mal parido y de unos pilotos que no están entre lo mejor de la parrilla. Esa situación debería cambiar el año que viene, con un motor que ya está a la altura del resto (como Red Bull ya demuestra) y con un chasis con el que no se cometerán los errores de este año fruto de la falta de seguridad sobre la permanencia del equipo en la F1. Con esas garantías Carlos debe pensar en dar el salto sin red, en comprometerse completamente con ese proyecto porque al fin y al cabo, Renault quiere alguien que se ponga el equipo a la espalda y sirva de motivador al resto de la plantilla. Quieren un caballo ganador comprometido con el equipo, alguien que piense en ganar con ellos, no en usarles de trampolín. 

En definitiva, si la opción Renault está abierta, debe coger ese tren sin dudarlo…porque si no lo hace Carlos ahora, otro lo cogerá por él (Wehrlein, Hulkenberg, Ocon, Pérez, Nasr…) y cuando el año que viene mire a esa plaza, ya no estará disponible. Y podrá mirar al cielo, clamar, dar golpes en la mesa, jurar en hebreo…pero la oportunidad habrá pasado porque simplemente pensó en los castillos en el aire (de almenas muy altas y puerta cerrada) que representa Red Bull en su futuro. Marko eligió cuando tenía que hacerlo, y ahora es a Carlos a quien le toca elegir. Debe pensar en él mismo, en lo mejor para su futuro más inmediato, porque nadie más va a pensar por él. Verstappen entendió muy bien el juego, ahora bien ¿lo habrá entendido también Carlos?. Le toca su turno...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Que necesita Movistar para tener éxito con la F1?

Encuesta - Futuro "Pedro de la Rosa"