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13 de abril de 2014

EL LARGO Y SINUOSO CAMINO...la cantera española de la F1 y su relación con una canción de los Beatles...

 
 
Hace ya más de 45 años que los Beatles escribían una gran canción, The Long an Winding Road, unos meses antes de lanzar el disco Let it Be que pondría punto y final a su andadura musical como grupo. El título significa "El Largo y Sinuoso Camino", lo que ya de por sí se convertiría en un título muy provechoso para una gran cantidad de situaciones más allá de la que por entonces narraba la canción, algo que muchos interpretaban como una dedicatoria de un Paul McCartney hacia su compañero de fatigas, John Lennon, al que veía alejarse irremediablemente en busca de nuevas aventuras con su nueva compañera sentimental, Yoko Ono. Pero ¿por qué un titulo de una canción de los Beatles para hablar de algo relacionado con la F1, el mundo del motorsport y nuestra cantera en particular?. Seguid leyendo y pronto lo veréis...

 

 
La canción parece transmitir que a pesar de la inminencia de una separación (en este caso musical y de amistad) entre ambos, siempre habría un camino con el que volver a conectar a los dos."The long and winding road that leads to your door will never disappear, i´ve seen that road before it always leads me her, lead me to you door". Esta frase, de alguna manera, es una excelente manera de narrar lo que sucede actualmente con la cantera que tenemos en España, que en el último año parecía destinada a perderse entre los que inician el camino hacia el olvido. Merhi y Carlos Sainz Jr han sufrido el último año un pequeño traspiés en cada caso que les parecía alejar de su objetivo final: llegar a la F1. En el caso de Juncadella esto se dio un par de años antes, cuando se decidió por elegir el DTM y no ir directo hacia una GP2 que parecía su destino final. La F1 se alejaba para ellos de diferentes maneras, unos por destinarse al DTM y otro por no ser finalmente el elegido para debutar con Toro Rosso (siendo elegido Kvyat en su lugar, procedente también de la GP3). El camino se les parecía retorcer, antes de comenzar el año, con un Juncadella que veía como su puesto en Williams iba para Nasr, con un Merhi al que le mostraban la puerta de salida del DTM y con un Sainz que se veía rebasado por la parte derecha por su compañero ruso cuando él parecía el favorito al probar el Red Bull más tiempo que su compañero de generación en el equipo austriaco de las bebidas espirituosas. Todo parecía volverse gris, la carretera directa y recta como una autopista de años anteriores se plagaba de curvas, se volvía sinuosa y larga, como la canción a la que hacíamos mención.
 
 
 
Sin embargo, los tres han sabido sobreponerse de formas muy distintas, garantizando que su camino hacia la F1, aunque con más curvas de lo que inicialmente pensábamos todos, siga intacto. Merhi ha elegido las WSR y ha aterrizado por fin en la disciplina que siempre debió elegir. Muchos lo han visto como un paso atrás, pero la llegada de los últimos talentos a la F1 parecen confirmar que esta disciplina es mucho más acertada para llegar a la F1 que la GP2 o el DTM, que brillantes excepciones aparte (como la de Juncadellla y Di Resta), no han aportado muchos valores a la F1 en los últimos tiempos. Vettel, Alonso, Ricciardo, Magnussen, Bianchi, Van der Garde, Kobayashi, Frijns, Bottas...están actualmente en la F1 habiendo pasado por la categoría por la que además pasaron otros pilotos que ya estuvieron en la F1 como por ejemplo Robert Kubica. Ahora, con su recién estrenado podio, todo parece diferente para el piloto castellonense. Su futuro de repente se vuelve de nuevo casi tan brillante como se adivinaba cuando ganó la F3-Euroseries y sólo se hablaban maravillas de él. Era nuestro nuevo Fernando Alonso, decían muchos de los que incluso se olvidaron fácilmente de él tras su "gris" paso por el DTM. Ahora, la carretera se deshace de esas curvas y se vuelve mucho más corta y menos sinuosa. Merhi regresa de brillante manera tras estar 2 años sin catar los monoplazas. Mejor imposible.
 
Pero el caso de Merhi no es el único, como hemos dicho, y lo mismo les sucede a Sainz y Juncadella. El madrileño se debió llevar un chasco cuando el elegido para reemplazar a Ricciardo en Toro Rosso fue Kvyat. Por un momento parecía que su sueño de la F1 quedaba peligrosamente aparcado. Una "mala" temporada en GP3 parecía poner en aprietos su progresión natural hacia el Gran Circo. Su temporada en las WSR parecía además un paso peligroso porque debía ganar con autoridad para convencer a Marko de que merecía la oportunidad de acompañar a Kvyat al año siguiente en Toro Rosso. Y más cuando no se recuerda a ningún piloto de la escuela Red Bull ganando el Campeonato. Sí ganando carreras, sí sacando brillo a sus participaciones en la categoría...pero no haciéndose con el entorchado final. Es precisamente por ello por lo que considero que Carlos tampoco lo necesita. Si esa regla no se aplicó con Vettel, Alguersuari, Ricciardo y Vergne no parece que ahora tenga que aplicarse con el madrileño. Lo que sí se le exigirá es que brille, que gane carreras y que muestre signos de que la F1 es su sitio natural. Y hoy, sin duda, ya ha mostrado signos de que estamos ante uno de esos pilotos con algo especial. Ha hecho la pole y tras quedarse sin poder salir en la parrilla, ha decidido participar, aunque fuera con 3 vueltas perdidas, simplemente para demostrar quien era el más rápido sobre la pista. Su vuelta rápida a pesar de quedar último no ha caído en saco roto y le ha servido para ganarse titulares de indudable valor. Algo así, parecido aunque no exactamente igual, le sucedió a Fernando Alonso en Mónaco en su temporada en la F3000, cuando tras quedársele el monoplaza calado en pista, estaba último en la primera vuelta. Lejos de darse por vencido, decidió demostrar al mundo que en Mónaco iba a destacarse y protagonizó una remontada de infarto, adelantando a todo piloto que se le ponía por delante, llegando a una 8ª posición que entonces le valió recabar las primeras miradas de los Team Managers de la F1. Un camino, el de la F3000, que le se había vuelto largo y sinuoso al asturiano, se le convirtió una autopista alemana a partir de entonces. Por ello, la actuación de Carlos es tan remarcable hoy, porque parece mostrar esas ganas de destacarse a pesar de que la suerte le dé la espalda. Cosas así generan titulares, y a la F1 se llega por este camino muchas veces, teniendo la actuación necesaria en el momento adecuado. Que se lo pregunten a Fernando tras su actuación en Spa en la mencionada F3000.
 
 
 
 
Con Juncadella pasa algo parecido a los casos de Carlos y Roberto. Tras vencer la F3 Euroseries como Roberto, y ganar en Macao (el único piloto español que lo ha conseguido), el futuro parecía especialmente brillante. Su paso al DTM parecía alargar su trayectoria y alejarle de los monoplazas. Su prueba con el Williams de F1 en los tests de jóvenes pilotos tras su podido en el DTM hace unos meses parecía devolverle a la órbita del Gran Circo. En Williams quedaron encantados y parecía su destino natural. Sin embargo, en la pretemporada parecía que ese destino se alejaba de él para acercarse a un Felipe Nasr que compartía nacionalidad con Felipe Massa y con Petrobras, el nuevo patrocinador del equipo de Grove. Por un momento su camino hacia la F1 se volvía largo y sinuoso. Hasta que contra todo pronóstico se anunció su incorporación como 3er piloto de Force India, una plaza especialmente apetecible por cuanto garantizan kilometros en los viernes de Gran Premio. De repente el largo y sinuoso camino ser volvía de nuevo una línea recta. Su prueba además con el Force India en los tests de pretemporada le ponía entre aquellos que logran titulares en las principales webs que luego valen inmejorables oportunidades. De momento, su primera prueba de fuego parece que llegará en los Libres del Gp de España. Lo que no lograron ni Adrián Vallés ni Roldan Rodríguez cuando el equipo se llamaba Spyker, ahora lo ha conseguido el talentoso sobrino de Luis Pérez-Sala, que seguramente no cabrá en si de gozo. Un futuro que se había retorcido hace apenas un año con su alejamiento de los monoplazas ahora pinta con mayor brillo que nunca. La cantera que tanto nos prometía y que parecía comprometer su futuro hace relativamente poco tiene ahora mayor brillo que nunca. El largo y sinuoso camino que lleva a la F1 nunca desaparecerá, no para estos 3 fenómenos, o eso al menos esperamos. Paul y John volvieron a ser amigos 3 años después de haberse publicado esta canción. En el caso de estos tres, esperemos que ese plazo para alcanzar su objetivo de ser titulares en la F1 se reduzca a un año...
 
Por Juan Ávila

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