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2 de septiembre de 2013

El fracaso de la F1 en España...

Empezar con un títular así teniendo un bicampeón del Mundo de F1 y poseedor de innumerables victorias no deja de ser quizás un poco llamativo y alarmante. No lo niego, es un títular algo polémico y que por algún lado descuadra después de todos los éxitos conseguidos en todo este tiempo. Por un momento, parece que estamos ante la visión de alguien que sólo ve la botella medio vacia. Puede ser cierto, pero tras las explicaciones  oportunas, entendereis por qué...


Alonso es lo mejor que le ha pasado a la F1 en este país por una gran cantidad de razones: exitos deportivos, incremento espectacular de la repercusión en España de este fantástico deporte, globalización del conocimiento que se tiene de nuestro país en todo el mundo...y sobre todo, la posibilidad de sentirnos orgullosos como españoles que tienen a un deportista sin igual triunfando en el deporte rey del automovilismo (la cima tecnológica y deportiva sobre 4 ruedas). Eso, de alguna manera, es una gran lotería que nos ha tocado, y que como nuevos millonarios...estamos derrochando a manos llenas. Y sí, derrochando a manos llenas porque cuando la suerte te da una oportunidad como esta, el sentido común te llama para que la aproveches y saques el máximo rendimiento de la misma. Eso, con la F1 en España, no está sucediendo. Eso sí, lo vamos a explicar.
Empecemos por el principio, que así todo será más fácil. La llegada de Alonso a la F1 fue a través de un equipo modesto como Minardi, pero antes de empezar con los italianos, un manager como Briatore se había hecho con su contrato comprándoselo al modesto equipo de Faenza. Ya por entonces nos las prometíamos muy felices, con Adrián Campos pronosticándonos que el asturiano llegaba para retirar a Schumacher. algo que además finalmente sucedería. Con su llegada empezaron las retransmisiones de F1 más completas jamás vistas, con un tratamiento de gran producto a un deporte hasta entonces minoritario, la F1 llenaba los periodicos, salían periodistas entendidos en un deporte que hasta entonces había que consultar en webs extranjeras (inglesas sobre todo) y la pasión por la F1 hacía que el deporte creciera hasta cotas impensables hasta entonces. Pero la borrachera del éxito impedía gestionarlo como se debía, plantando las semillas adecuadas para que no fuera el éxito de una generación que se evaporara tras el fin de la fiesta. España triunfaba en la F1 pero no se planteaba la vida más allá del presente. El ocaso, aunque lejano todavía, se muestra tan cierto a estas alturas como el fin del baile, las risas y la juerga cuando el sol se presenta con su amanecer, tan maldito cuando uno se lo está pasando realmente bien. Alonso, con sus 32 años, empieza a enfilar sus últimas temporadas y nadie parece haber aprovechado todos estos años para plantar algo duradero, algo que vaya más allá de su reinado...
Como habreis adivinado, el titular de este artículo viene profundamente relacionado con todas las ocasiones perdidas para hacer de los éxitos de Alonso una base con la que conseguir una cantera exitosa, un equipo de F1 y como no, la implicación de patrocinadores españoles en la máxima disciplina del motor. Lo más parecido al "Quam" famoso que decía Cuba Gooding Jr en Jerry McGuire: el "todo". Los éxitos de un piloto como semilla para instalar la F1 en España de manera definitiva, de manera duradera y prolongada en el tiempo incluso cuando él ya no esté en el Gran Circo. Doce años despùés de su aterrizaje seguimos teniendo la misma base para seguir teniendo éxito en este deporte: la suerte de que todos los factores confluyan y vuelvan a traernos uno de esos pilotos que surgen cada 15-20 años y que normalmente no se dan muy frecuentemente en el mismo país.

Pero no sólo hablamos de pilotos, sino como habíamos dicho, de equipos y patrocinio. Hoy hemos sabido que Joan Villadelprat está siendo "perseguido" por la justicia por un presunto delito de alzamiento de bienes en la quiebra de Epsilon Euskadi. No es tanto el juicio a una persona de su calibre como el hecho de que los 2 intentos de tener un equipo de F1 en España hayan terminado de la manera en que lo han hecho: uno vendido por "4 duros" a la empresa de desgüaces de Teo Martin, y otro en quiebra y con su bienes siendo vendidos para recuperar una inversión que tuvo que ser mayoritariamente pública porque sino nadie se mojaba en la aventura. Hoy, los dos intentos de crear un equipo español de F1 se han saldado con fracasos tan sonados como para tentar a nadie a la aventura de volver a intentarlo. Uno murió antes de llegar a la orilla y otro no duró más de 3 años subsistiendo en el último lugar de la parrilla cada una de esas 3 temporadas. La falta de implicación de las empresas españolas han matado los dos intentos de tener un equipo en el deporte más prestigioso del mundo cuando se trata de mostrar la capacidad tecnológico-competitiva de un país. Triste, pero cierto. 
Y sin querer (o no), hemos llegado a la otra pata donde seguimos sin crecer, donde seguimos sin haber evolucionado: los patrocinios. La F1 en España ha crecido en su repercusión de manera exponencial en todos estos años, e incluso las redes sociales han hecho un gran trabajo en estos últimos años. Pero la crisis y la falta de cultura deportiva en este deporte han propiciado que sólo se hicieran apuestas seguras si de entrar en la F1 se trataba...y como no, la más segura era Fernando. De nada servía apoyar a otros valores si no iban a estar luchando por victorias, como sí hacía Fernando. Fruto de eso hemos tenido toda una generación de grandes pilotos que se ha perdido por falta de apoyosLa experiencia Telefónica en Minardi, en la que se gastaron una gran cantidad de dinero, debió hacer ver que sólo cuando se está en los niveles superiores (época Renault) es cuando realmente se rentabiliza cada euro invertido, aunque sea del doble de lo puesto en el equipo italiano. Ante esas perspectivas, los pocas empresas españolas que se interesaron por la F1 lo hicieron para asociarse con la poderosa figura de Alonso. Y no hay que criticarlos tampoco porque al menos se metieron en una "aventura" a la que muchas grandes empresas españolas no se atrevían, fuera por desconocimiento de como funciona este deporte o simplemente por falta de pasión por el patrocinio deportivo. Pero el hecho es que a estas alturas sólo tenemos 2 empresas en la F1, el Santander y Cepsa, apostando esta última por un equipo extranjero sin pilotos españoles, muestra de hasta donde se ha llegado (sus nuevos dueños árabes fueron los que tomaron la decisión en una compañía que hasta entonces no se había metido en esto). El único gran patrocinio deportivo que tenermos en la F1 relacionado con algo español sigue siendo el del Santander, que rentabiliza su paso por Ferrari con cada céntimo gastado. Hemos tenido, eso sí, a Repsol y Telefónica durante los comienzos, con la empresa de telecomunicaciones patrocinando las primeras victorias de Fernando con Renault, Mutua Madrileña (que salió tras el Crashgate de Singapur) y alguna que otra aventuras pasajera como la de KH7 recientemente con HRT. Todo especialmente sangrante teniendo en cuenta que Alonso se encuentra luchando por el Campeonato del Mundo cada año. Las empresas españolas, en este sentido, parecen tener una apuesta mucho más segura en el Mundial de Motociclismo, donde es más fácil  verlas en los carenados de las motos. Si las comparaciones son odiosas, ver lo que trajo Angel Nieto, (y Aspar y Sito Pons poco después) en forma de herencia no hace sino confirmar el mal trabajo que hemos hecho en la F1 con los éxitos de Fernando. Si ahora disfrutamos de las 2 ruedas con tipos como Marquez, Lorenzo, Pedrosa, Viñales, Rins, Salom y compañía es porque se ha hecho un gran trabajo tanto dentro de los circuitos como fuera de ellos. Se aprovechó una ocasión para dejar una semilla que ha ido dando frutos continuamente, algo que en la F1 todavía estamos lejos de conseguir.
Alguién dirá que es una visión algo catastrofista, que Juncadella y Sainz Jr están llamando a la puerta con fuerza (especialmente tras sus pruebas con Williams y Red Bull/Toro Rosso). Pero en ambos casos han tenido que recurrir a apoyo extranjero (Astaná y Red Bull) sin cuyo apoyo estarían fuera del radar de la F1 porque esto se mueve irremisiblemente con dinero. Es más, en el caso de Juncadella ha tenido que dar un "rodeo" por el DTM porque la aventura de la GP2 era excesivamente cara para lo que promete en la actualidad. En el caso de Carlos, jugar la carta de Red Bull siempre es a un todo o nada, porque quien sale de la estructura después no tiene lugar en la F1. Así, que con esas perspectivas, poco se pueden variar las conclusiones si el destino no juega con un cambiazo en la dirección de los acontecimientos. Al menos porque tal cual parecen ahora encaminados, estos no predicen un cambio en las bases para que el éxito de la F1 en España se prolongue más allá de las presencia de Alonso en la misma. Alguien que además se encuentra en el último tercio de su carrera deportiva, no lo olvidemos.

Sin pilotos, equipo de F1 y patrocinio mas allá del que recibe Fernando, nuestro país no está aprovechando la lotería que le tocó con el asturiano. Hay estudios que decían que a los que les tocaba la lotería acababan arruinados en un plazo máximo de 5 años. España, de alguna manera, se arriesga a seguir ese camino. En nuestro caso habrá durado más de 5 años, es cierto, pero la rabia será mayor porque con un margen mayor de tiempo no se puede poner la excusa de que fue poco el que se tuvo para poner las bases que propiciaran el éxito tras Fernando. ¿Sabremos aprovechar la última carta que nos queda para aprovechar y cambiar la situación que tenemos en estos momentos?. Lo dudo, pero la esperanza es lo último que se pierde. Esperemos que en esta ocasión me equivoque de plano...

3 comentarios:

Tarek dijo...

pffffff, no tengo palabras a tanta razon, solo rabia

Samuel Gómez dijo...

Y alguna pregunta más, sobre un antiguo artículo tuyo Juan:

http://samgp2250.blogspot.com.es/2013/04/normal-0-21-false-false-false-es-x-none_21.html

Y la lista de patrocinadores españoles hasta la fecha:

http://samgp225.blogspot.com.es/2012/09/gp-de-austria-1977.html

Saludos.

Angel Montesinos dijo...

Buen artículo y coincido plenamente.Que diferencia entre la cantera que vino en las motos después de Angel Nieto (con infinidad de campeones en todas las categorías),y la cantera que vino después de Alonso.

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