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6 de junio de 2013

LOS NEUMATICOS: LA CLAVE DE LA F1 ACTUAL

 
 
Formula 1, dos palabras que dan a entender mucho más de lo que aparantemente sugiere. Hablar de fórmula retrotrae a combinación de ingredientes, de factores, de variables, como si de una ecuación química, física o matemática se tratara. Y el 1 implica pensar en que es la primera, la genuina, la mejor. Pero las palabras "Formula 1" se refieren a un deporte del motor, con bólidos que van a cuatro ruedas, y que presumen de ser los más veloces y tecnológicos del planeta. Las dos acepciones deberían tener aceptación por cuanto para tener éxito en este deporte requieres de una combinación de factores: monoplaza (motor, chasis, aerodinámica, neumáticos...), pilotos, personal, etc...y siempre ha sido así. Unas veces unos factores han premiado más que otros, pero en la Fórmula 1 de ahora hay un factor que ha adquirido más importancia: los neymáticos. Y la pregunta que surge a continuación es evidente ¿por qué?.

Los neumáticos son la clave de cualquier vehículo que se desplace mediante el uso de ruedas, sean motos, coches o el vehículo que se prefiera. Y el motivo tiene una lógica aplastante: son lo único que une al vehículo con el asfalto, el único nexo de unión que permite que el vehículo se desplace con mayor o menor adherencia, con mayor o menor precisión, incluso con mayor o menor resistencia (aunque en esto también influyen otros factores). Sin embargo, en la F1 ha existido una predominancia en la importancia de los otros factores de manera histórica. Unas veces era la aerodinámica, otras veces el motor, otras un buen chasis, incluso por increible que parezca, otras veces el factor determinante ha sido el piloto si había cierta igualdad. Pero la F1 viró hace unos años en esta dirección, fruto del paso por una época en la que con dos marcas presentes, había una guerra de neumáticos fratricida entre los equipos que eran suministrados por ambas, provocando una escalada de costes importante. Desde hace unos años, con la vuelta al único suministrador, Pirelli se convirtió en la clave del Campeonato por la misión que se le había dado tras adjudicársele el concurso por hacerse con el encargo. Dicha misión era convertir las "monótonas" carreras de F1 en algo mucho más emocionante, mucho más dinámicas, con el fin de que el espectador fuera el auténtico beneficiado. Y en esa misión, hacer el equilibrio entre duración y rendimiento, siempre existió una línea muy fina, muy delicada de romper, y a la que las propias escuderías se tenían que atener. Los neumáticos, de una manera como nunca había pasado antes, se habían convertido en la clave definitiva para ganar o perder carreras, para ganar o perder campeonatos.
 
Pero la pregunta sigue estando ahí. ¿Por qué tienen tanta importancia?. La respuesta es muy sencilla, y es que como única parte que une al coche con el asfalto, estos son los responsables de una gran parte de como el coche reacciona ante los cambios de velocidad y dirección, lo que en definitiva marca la manera de comportarse del coche y como el piloto puede acelerar en las rectas, trazar  las curvas y marcar los tiempos como resultado de su conducción. Es ahí donde entra la dureza de los compuestos, las carcasas, la forma de degradarse de la combinación de todos esos factores. Siendo tan crícticos a la hora de definir el comportamiento del coche, es normal por tanto que la aerodinámica, el comportamiento del motor, las relaciones de cambio, los ajustes de las suspensiones y del chasis en general se decidan en función de un elemento que es común a todos los equipos. Cuanto más blandas son las gomas, más agarre mecánico generan por norma general. Cuanto más duras, más suelen resistir el paso de las vueltas sin degradarse y perder eficacia. Por ello, los equipos generan la carga aerodinámica necesaria, ni mayor ni menor, para hacerlos funcionar de la manera adecuada. Entran factores tan inócuos antiguamente como la salida de los gases de los escapes, que pasan a tener una función aerodinámica enfocando su flujo mediante diferentes técnicas (por ejemplo, el famoso efecto Coanda) con el fin de calentarlos más eficazmente o para generar mayor carga aerodinámica en el conjunto del monoplaza. Es ahí cuando de una manera u otra se influye en su duración y en su rendimiento. Puedes calentar muy rapidamente las gomas enfocando el flujo de los gases más directamente sobre las ruedas traseras y obtener de esta manera un mayor agarre instántaneo fruto de esa mayor temperatura de los neumáticos, consiguiendo un gran rendimiento a una vuelta (clave en la Calificación)...pero a su vez, si generas demasiada temperatura en los neumáticos, puedes degradarlos muy rapidamente con el paso de las vueltas, generando un rápido desgaste, y perdiendo mucho mayor rendimiento con el paso de las vueltas del que tendrías con el equilibrio lógico y necesario. Un ejemplo de ello lo hemos visto en lso Mercedes, que en la Calificación iban especialmente bien (3 poles seguidas), pero que con el paso de las vueltas, se hundían en carrera porque no les aguantaban las gomas. Como los puntos se logran los Domingos, pero las opciones de puntuar se generan los Sábados, hay que alcanzar el mejor equilibrio posible para sumar la mayor cantidad de puntos cada fin de semana de carreras.
 
Blandos o duros, dificil elección. Como hemos dicho, los neumáticos tienen una importancia crítica en los tiempos que corren. Pero ¿por qué es necesario esa diferenciación entre los neumáticos?¿por qué no correr todas las carreras con un único compuesto?. Una de las cosas que hay que tener en cuenta es que no todos los circuitos tienen ni el mismo diseño ni el mismo asfalto. Hay circuitos que tienen muchas curvas de alta velocidad y otros donde conseguir un trozo de recta de cierta longitud es un auténtico milagro. O como hemos dicho, la rugosidad del asfalto, que no es la misma por ejemplo en pistas permanentes que en circuitos urbanos. Por ello, para lograr que el neumático sea lo más eficaz posible, se requieren diferentes tipos de neumáticos con los que poder obtener el mejor rendimiento posible en cada pista. Hacer 20 tipos de neumáticos, uno por pista, sería una locura. E incluso, aunque hubiera uno para cada circuito, las condiciones de temperatura no son las mismas cada año, con lo que podría darse el caso de que llevando el neumáticos específico de ese circuito, no funcionara correctamente porque la temperatura fuera mucho más fría que el año anterior. Por ello, la fórmula intermedia es diseñar y fabricar un rango de neumáticos que se puedan combinar a lo largo del año para optimizar el rendimiento de los equipos en cada pista. Y en la elección de que dos tipos de gomas se llevan cada año a cada pista es donde interviene Pirelli, que tira de historial y de conocimientos para elegir cuales son los mejores para cada pista. Y es ahí donde sin cambiar los compuestos, se puede beneficiar más a unos equipos que a otros, dependiendo de como funcione cada monoplaza con cada tipo de gomas. Ahí estuvo una de las polémicas del año pasado, cuando a mitad de temporada Pirelli empezó a llevar compuestos más conervadores (duros) a cada pista a partir de la segunda mitad de temporada, lo que perjudicaba a Ferrari especialmente. Como vemos, elecciones que pueden marcar el devenir de un Campeonato sin necesidad de tocar compuestos. Los chasis, setups, aerodinámica se ven condenados a adaptarse a la elección que hace Pirelli para cada circuito. Es por ello que la polémica de los neumáticos seguirá vigente durante todo el año, toda vez que aunque los cambios sean mínimos, se producirán precisamente sobre los compuestos de las gomas traseras, las más importantes porque son las encargadas de traccionar con el asfalto, y sobre todo, a las que se puede dirigir parte del flujo de aire caliente que sale de los escapes. Un cambio, que dependiendo de la "prueba del algodón" de las próximas citas, se demostrará como determinante o no de lo que pueda afectar a cada equipo de ahora en adelante, de sus opciones para luchar por sus objetivos. Los neumáticos y Pirelli, actores principales y estelares desde que la marca italiana llegó al mundial. Podrá gustar más o menos el papel que tienen ahora (quizás más importante del que deberían), pero lo cierto es que tras cientos de millones gastados en I+D, lo único que une al monoplaza con la pista son ellos, los neumáticos, y de necios sería no tenerlos en cuenta a la hora de diseñar y producir el monoplaza más veloz posible. Al final, la Fórmula 1 tiene la palabra "fórmula" por algo, e ingenieros trabajando a destajo por un motivo: encontrar la que dé el mejor resultado posible.

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