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14 de abril de 2013

ALONSO, ¿ENFADADO CON LOBATO Y CON EL MUNDO?...




Hace unos días leí una queja de un lector de la revista mensual de automoviles sobre el comportamiento de Alonso por no haberle atendido a él y a unos cuantos seguidores que le habían estado esperando durante algo más 40 min sólo para hacerse una foto con él o que le firmara un autografo. El lector se quejaba de que Fernando, como en alguna otra ocasión, había salido con parte de su equipo (unas 6 personas) para ir rapidamente protegido por ellos sin atenderles, sin pararse un rato. La indignación tras la espera era evidente. Este comportamiento no es exclusivo sólo de Fernando en el mundo del deporte, pero sí es cierto que entre los pilotos de F1 del resto de equipos suele haber más cercanía y menos distancia, quizás también porque así lo permiten sus equipos, porque así lo facilitan incluso ellos mismos. Esta queja a la revista me ha llevado algo más lejos, al reflexionar sobre las últimas apariciones públicas de Fernando en la tele, cuando le entrevistaba Antonio Lobato y mostraba esa frescura y cercanía que ahora parece cosa del pasado. Fernando ya no parece mostrar esa cara alegre que le veíamos hace no tanto, no concede entrevistas al equipo de Tv de A3 que no sean las de final de carrera o calificación. Parece enfadado con el mundo...¿es eso cierto?


Difícil pregunta, ¿verdad?. Lo cierto es que todos los personajes famosos tienen derecho a tener sus días buenos, sus días no tan buenos y aquellos defintivamente malos. La cuestión es que el momento en que les coges en uno de sus días no tan buenos o definitivamente malos, la percepción de su persona cambia radicalmente y eso se vuelve un concepto sobre él hasta que vuelvas a coincidir con él en uno de sus buenos días, algo que puede tardar mucho tiempo o no producirse nunca más. Por ello, se hacen vitales muchas veces esas entrevistas y apariciones públicas que te recuerdan que no necesariamente te encontrabas ese día ante la única versión del personaje que tanto idolatras. En el caso del lector que comentamos, esa percepción de ese día puede que sea la definitiva simplemente porque es difícil que vuelva a coincidir con él (porque no se dé la ocasión o porque simplemente ya no quiera) y porque Alonso ya no concede entrevistas personales al equipo que retransmite las carreras. Ahora bien ¿por qué ya no lo hace?¿es cierto que ya no tiene buena relación con Antonio Lobato y tiene a este vetado? ¿que es lo que hace que haya pasado ya un buen tiempo desde la última vez que les vimos juntos delante de las cámaras?¿le puede estar pasando factura en su percepción pública?

 
 

 
Una de las reflexiones que siempre se hace uno cuando ve una estrella emerger es cuanto tiempo le durará la frescura y la cercanía con los medios y los aficionados. La persona desconocida al gran público siempre muestra mucha más cercanía aunque sólo sea por el hecho de lograr una mayor repercusión en los medios cayendo simpático al periodista y al aficionado. No está sometido al escrutinio público y ser natural le cuesta menos. Añádele el factor de la juventud, la ingenuidad, el que esté menos maleado, y tendrás un personaje con el que empatizarás rápidamente. En el fútbol es muy común ver este proceso, desde cuando escuchas esas entrevistas a jóvenes cadetes de no más de 18 años, a cuando ya han tocado la fama, firmado su primer contrato y han empezado a ser objeto de reportajes en periódicos de tirada nacional. Ya ni hablamos de cuando llevan años ganando dinero a espuertas y han firmado el enésimo contrato profesional por millones de euros. Es un proceso de maduración personal y profesional en el que dependiendo de la persona, se pierde más o menos cercanía y frescura con ella. Con Fernando este proceso parece haber pegado una evolución  algo más radical en los últimos 3 años, desde su entrada en la Scuderia, un equipo que hace del proteccionismo de sus pilotos una forma de entender la comunicación que perjudica la relación de los medios y los aficionados con sus pilotos. En unos tests de pretemporada es común en el resto de escuderías entre la prensa sentarse todos en una mesa del hospitality del equipo de turno, rodeando al piloto, y preguntándoles como quien se toma un café con ellos en la cafetería de turno. Puedes estar codo con codo con Jenson Button y preguntarle lo que estimes, desde en que piloto cree que recaerá la mayor presión en McLaren este año hasta el comportamiento del neumático delantero derecho en la 5ª curva de Montmeló. En Ferrari eso es inconcebible, estando ya todas las personas que preguntan previamente elegidas por mucho que cualquiera de los allí presentes levante la mano. Información controlada y dirigida. En ese mundo tan controlado es hasta natural que toda esa cercanía y naturalidad se pierda. Y si la persona no es ya de por si todo lo cercana que se estila en otros pilotos del paddock, ya tienes el cocktail perfecto para la incomunicación total.

Pero asumiendo todo lo dicho con antelación, lo cierto es que la situación de la comunicación de Fernando con sus aficionados está sufriendo este año más que en otras temporadas. Ya en los tests no parecía tener la naturalidad del año anterior, y la ausencia de entrevistas en la televisión no ayuda a cambiar la visión hacia un piloto mucho más fresco de lo que nos muestran en pantalla. No se trata sólo de Ferrari, puesto que cuando aterrizó todavía participaba de estos eventos, mostrando su cara más alegre y jovial. Unos lo asumen como un problema personal entre Fernando y Lobato, otros a una cuestión presupuestaria (indicando que A3 no paga por esa disponibilidad por la que pagaba La Sexta o Telecinco), otros por un problema con la información que emana del resto de la cadena sobre él (excluyendo el equipo de carreras, Lobato y su equipo). Pero lo cierto es que ya lleva un cierto tiempo en el que no le hemos visto mostrando su cara más alegre y amable a los medios, algo que en el medio plazo le puede llegar a pasar factura. Sea o no por Lobato, sea o no por A3 (por dinero o por el resto de la gente de la cadena), lo cierto es que se echa de menos al Fernando que daba su mejor versión en cámara, con la espontaneidad a la que nos tenía acostumbrados en el pasado. ¿Está o no cabreado con Lobato y con el mundo en general? Difícil responder, pero la ausencia de entrevistas en caso los 2 últimos años no ponen las cosas fáciles para ver una versión diferente de la de aquel que responde con las revoluciones en su nivel más alto tras haber disputado la Calificación o la Carrera, momentos tras los cuales todos los pilotos están todavía con los nervios a flor de piel. No todo pasado siempre fue mejor, pero en el caso de Alonso sí que podemos recuperar este refrán teniendo en cuenta los vídeos que nos dejaba para el disfrute de los medios y los aficionados.







¿Tiene solución esta situación?. Seguro que sí. Ya el hecho de haber cambiado al responsable de Comunicación debería  influir al menos en el medio plazo para revertir la situación. Lobato y su equipo también deberían hacer un esfuerzo adicional para devolvernos la visión de la persona que hay detrás del piloto. La propia Scudería y el Santander deberían intentar dar otro paso más para que el piloto que tantos réditos comerciales les da con sus actuaciones en el plano deportivo llegue de una manera más natural a todos esos aficionados que viendo sus carreras por el televisor contribuyen al hecho de que las  carreras de F1 tengan interés en España y por tanto, la repercusión de la inversión haga que la aventura merezca la pena. Sean relaciones personales o motivos monetarios, es una cuestión que debe ser solucionada porque de ello se beneficiarían todas las partes. Twitter ha irrumpido en su forma de relacionarse con los aficionados, y es cierto que es de los pocos pilotos que admite de vez en cuando esas enormes encuestas, en las que responde de  manera paciente a todo aquello sobre lo que le cuestionan. Pero esto último no debe ser visto como un sustituto de lo primero. Le pagan por ir rápido, es cierto, pero la mayoría de los aficionados en España enchufan el televisor por verle a él. Y no estaría de más agradecérselo de vez en cuando. Es más, en una España acuciada por la crisis, mostrar a un tipo que conduce Ferraris como una persona más cercana haría mucho bien a un banco, el Santander, que pertenece a un sector que está demonizado en España por haber propiciado la crisis que estamos padeciendo. Pero incluso no solo los aficionados deberían ser los beneficiados, sino los medios, que trabajan de una manera u otra en dar difusión a todo lo relacionado con Alonso y el equipo de Maranello. Hay muchas y variadas razones para pensar en que debe cambiar la situación, sean personales o económicas las razones. Mientras tanto, eso sí, toca seguir animando para que consiga los mayores éxitos posibles. Pero mientras eso sucede, no estaría de más que Alonso, Ferrari, el Santander y A3 resolvieran una situación que dura ya mucho tiempo. Más del recomendable cuando menos...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cualquier comentario que te deje aquí criticando tus líneas, probablemente, lo vas a tomar como que yo soy 'alonsista' y que por este motivo critico el texto. Lo cierto es que te repites mucho; la coletilla de "ya sea por motivos económicos o por motivos personales..." llega un momento que, digamos, no mola.

Mi opinión es que Alonso lleva dos años siendo mucho más cercano con el público que antes, aunque, es cierto, concede menos entrevistas.

Samuel Gómez dijo...

NO es "ser alonsista" o no, lo cierto, lo evidente es que Fernando "dice" mucho menos a cámara, tienen menos cercanía con los medios de TV, etc.
Y como bien dice Logan puede ser la política de medios de Ferrari, que el tiempo pasa, que la pasta "pesa" lo suyo, que entonces nos hacemos más "nuestros"...
Y una pregunta: "¿Quien o quienes mandan en Ferrari?"
http://samgp2250.blogspot.com.es/2013/01/normal-0-21-false-false-false-es-x-none.html

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