Buscar este blog

25 de marzo de 2013

MARK WEBBER: EL CÓDIGO 21 Y LA 13/14...


Cuenta una leyenda que la expresión “me han hecho la 13/14” tiene una procedencia bastante peculiar y que viene a colación con lo ocurrido este fin de semana con Mark Webber y Sebastin Verttel en Red Bull. La leyenda, verídica al parecer, indica que la famosa expresión viene de cuando un mecánico novato llegaba al taller, para putearle se le encargaba que buscara la llave inglesa 13/14, la única que no existe porque la numeración salta esa posibilidad, existiendo llaves como la 8/9, 10/1, 12/13 y la 14/15…pero nunca la 13/14. Ante esto, el mecánico novato se podía tirar todo un día buscando una llave inglesa que no existía. Novatada graciosa que ha terminado convirtiéndose en una frase mítica y extendida empleada para expresar una situación en la que te la han jugado, te han hecho el lío, te han engañado…sin  haberte enterado. Esta expresión, como no, viene que ni pintada para describir lo que le ha sucedido a Mark Webber en Malasia, en la que entre unos y otros le han arrebatado una victoria que era suya por pleno derecho. A Mark le han hecho la 13/14 y como no, anda mosqueado…¡y con razón!
Lo vivido en Malasia quedará para siempre como una anécdota a la que se recurrirá en el futuro con cierta frecuencia. Igual que la victoria que cedió Barrichello a Schumacher en plena línea de meta o la trifulca de Alonso y Hamilton en Hungría. Sí, lo de Malasia tiene pinta de pasar a la historia de la F1. Sea anécdota o no con carácter histórico, lo cierto es que la experiencia ha servido para poner de relieve varias cosas, algunas de las cuales se suponían pero no habían salido a la luz con tanta claridad como hasta ahora. Uno de esos detalles que se han descubierto a los ojos del gran público ha sido la ya famosa expresión “código 21”, la clave usada por Red Bull para expresar la estrategia consistente en que el 2º piloto en carrera no ataca al 1º. Su transcendencia va más allá del hecho en sí, de la carrera de Malasia, puesto que en un equipo donde siempre se ha dicho que permiten a sus pilotos luchar en pista, y que les da igual quien gane, revelar esta frase encriptada supone por fin descubrir su verdad. En Ferrari, Mercedes y el resto de equipos lo hacen de manera indisimulada, y siempre se hace bajo la premisa de que el equipo está por encima de los individuos que lo integran. En Red Bull en cambio usaron en su momento un boomerang que ahora se les vuelve en contra. No son ni más honestos ni más sinceros que nadie, simplemente un pelín más hipócritas porque en su afán de atacar a sus rivales, se han metido siempre con actitudes que ellos mismos practican, aunque las disimulen bajo claves alfanuméricas. Ahora mismo, toda esa prensa que se preguntaba  si Alonso se merecía ganar el Campeonato de 2010, de si había sido sucio o no, se debe estar preguntando en que planeta vivía entonces teniendo en cuenta que en todas partes cuecen habas. Quizás para Mark sea un hecho importante para decidir su futuro, porque seguro que dejará una de esas heridas que tardan en cicatrizar, pero para Red Bull la consecuencia puede haber sido más perniciosa. La supuesta honestidad del equipo ha saltado por los aires, y ello se ha llevado de manera irremediable su credibilidad de por medio. Será normal que en el futuro, cuando presuman de ser más limpios que nadie, dicha presunción sea puesta en duda teniendo en cuenta que toman el mismo tipo de decisiones que el resto cuando el dinero o la gloria deportiva están en juego.


Lo curioso de toda la situación generada, en todo caso, es que su actitud ha sido descubierta en una de las pocas veces que han optado por defender a su 2º piloto, un Mark Webber que era ninguneado con cierta frecuencia por sus jefes de equipo, que preferían apostarlo todo a la baza de Sebastian Vettel. No hay nada criticable ne ello de por si, por cuanto todos los equipos punteros siempre tienen un piloto al que consideran su primer espada. Es más bien las decisiones que han tomado con él en algunos momentos lo que ha generado una corriente de simpatía por Mark y de antipatía con el equipo, algo que no le ha sucedido nunca a Massa, dicho sea de paso. Ha sido por tanto una jugada extraña del destino que Red Bull se haya visto a descubrir su naturaleza humana por intentar respetar a un piloto al que normalmente no le han otorgado ese mismo o similar respeto que a su compañero alemán. El destino tiene caprichos inexplicables, claro está. Mark ha sentido que le han hecho la 13/14 y que al final, tras reducir revoluciones y cuidar las gomas, se ha quedado sin victoria que es lo que cuenta al fin y al cabo. Vettel tiene 7 puntos más y unas cuantas carcajadas aseguradas cuando mire la tabla de puntos de aquí al Gp de China. Pero como tan inexplicable es el destino como caprichoso en sus resultados, nadie puede asegurar que la jugada de la 13/14 no les pase factura más adelante tanto a él como al equipo. La naturaleza tiende a buscar el equilibrio, y lo que hoy ha sido bueno para Vettel, mañana puede terminar siendo un problema. Webber de momento ha estallado, el público ha descubierto que Seb antepone la gloria individual de la misma manera que cualquier otro pìloto, que no todo es idílico en Red Bull, que los cuentos de hadas no existen, y que por supuesto estas ya no toman Red Bull…por lo menos, no a partir de ahora…
Por Juan Ávila

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Que necesita Movistar para tener éxito con la F1?

Encuesta - Futuro "Pedro de la Rosa"