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5 de marzo de 2013

LA F1 ES ABURRIDA...(Las leyendas urbanas de la aerodinámica, la ingeniería y lo que hacen de la F1 un deporte ¿aburrido?)




¿De verdad que opinamos eso?...no, en la vida, ni en 100 años. La F1 es uno de los deportes más apasionantes de seguir de entre los que se retransmiten, sino el que más. Y lo es porque logra hacer latir los corazones de sus aficionados antes siquiera de que empiece la competición, la carrera...de que se apaguen los semáforos y la salida amenace con anginas de pecho. La F1 es ante todo un cocktail de sentimientos que meneados en la cocketelera adecuada, produce explosiones que ni 100 bombas atómicas pueden siquiera emular. La sensación electrizante de la salida, cuando se apagan los semáforos, es un hecho al que ningún otro deporte logra acercarse. Adrenalina en estado puro, electricidad en el más alto voltaje posible. Y con todo y con eso, hay quien todavía se empeña en comentar que este es un deporte aburrido, en el que la eficiencia aerodinámica resta a los aficionados de un espectáculo sin igual, que es un deporte desnaturalizado, en el que los valientes no tienen espacio para lucirse porque los genios de los ordenadores (incluso de la escuadra y el cartabón) anteponen su verdad a la de las frenadas en la última centésima de segundo. Y para ello una respuesta: ¡ja!
 
La F1 es un deporte en el que el desarrollo tecnológico ha ganado una importancia que es muy difícil negar y rebatir. Donde los americanos ven discos de acero y ovales con 50 coches peleando un hueco contra un muro de hormigón en una curva aperaltada...lo europeos lo transformamos en una carrera tecnológica para saber quien es el más listo, quien tiene más y mejores ingenieros, quien tiene el coche más eficiente...o dicho de una manera burda: quien la tiene más grande. Así somos, pero de ninguna manera eso implica que todas esas cosas que hacen de la F1 un deporte del motor algo distinto al resto de disciplinas, conviertan a la misma en un deporte aburrido. Los ingenieros, benditos cerebros de este tinglado, tienen siempre la sartén por el mango, y es por ello por lo que el debate sobre la importancia de la aerodinámica termina en la mayoría de los casos en debates algo estériles, basados muchas veces en opiniones dadas como certezas irrefutables, que a fin de cuentas, no dejan de parecer ya leyendas urbanas. Las preguntas siempre terminan siendo siempre las mismas: ¿es la aerodinámica la responsable de que no veamos carreras más entretenidas, de que no haya más adelantamientos? ¿deberían tener los motores más transcendencia en los resultados? ¿debería ser el agarre mecánico lo que hiciera rápido un monoplaza? ¿son los pilotos meros robots que sólo llevan los coches que tienen al resultado lógico de la competitividad de su vehículo?


LA AERODINÁMICA: ¿EL FACTOR ESENCIAL?

Empecemos por el valor de la aerodinámica. Siempre se ha dicho que esta era la responsable de que se vieran carreras aburridas. ¿Por qué? por ese miedo de los pilotos a perder el apoyo aerodinámico sobre su monoplaza si se ponían inmediatamente detrás de su rival. Sí, efectivamente, esa falta de apoyo que se genera debido a las turbulencias de aire generadas por el coche que les precede, haciendo que de esta manera el aire no trabaje como debe sobre la superficie del monoplaza que les sigue. Lo que comúnmente se llama aire sucio. Pero la pregunta es evidente ¿son más aburridas las carreras de ahora que las de antaño, cuando la aerodinámica tenía menos valor?. Seguro que genera un debate intenso, pero si hacemos memoria, y no retrocedemos tanto tiempo, veremos que no es tan así. Echemos un vistazo al pasado: En los últimos 8 años los Mundiales se han decidido en las últimas carreras: con Alonso jugándose el título en Brasil, con Raikkonen ganándolo en la última carrera, Hamilton en la última curva, Vettel en 2 de sus 3 mundiales haciéndolo en la última carrera de manera dramática...y todo ello, con unos coches donde la aerodinámica es la responsable del 80-90 % de sus resultados. ¿De verdad que habéis sentido que todos estos años han sido aburridos?.





La cuestión a valorar es por tanto que factores intervienen para que un gran premio sea más entretenido, que es lo que lo hace más o menos memorable. El más reconocido suele ser el como los monoplazas interaccionan unos con otros, creando maniobras de adelantamientos (sean exitosas o no) y provocando las cardiopatías más agudas posibles. Aquí es donde siempre se encuentra la excusa del diseño de los monoplazas, que habitualmente ha sido la más recurrida para explicar la menor cantidad de acción en la pista que hay en comparación con otros disciplinas del motor, como el motociclismo o los turismos. Cuando en 2009 se decidió cambiar las normas de diseño de los monoplazas de F1, haciendo los alerones traseros más estrechos y los delanteros más anchos, la cantidad de adelantamientos descendió curiosamente. Los efectos del cambio fueron parcialmente anulados por los dobles difusores (que puso de moda Brawn GP), que se encargaron de minimizar los efectos de todos esos cambios tan radicales en el diseño de los monoplazas. Al año siguiente,en 2010, subieron hasta doblar la media de los años anteriores, pero en términos absolutos se pasó de entre 10-11 de los 2 últimas temporadas, a los 21 de ese año. ¿Cuando se produjo el cambio real? en 2011, con la introducción del DRS, pues se pasó de esos 21 a los 59 de media por gran premio. Casi el triple, pero en términos absolutos, una subida muy espectacular. Lo curioso de ese año es que fue una temporada de dominio absoluto por parte de Red Bull y Vettel, y por muy extraño que pueda parecer, la temporada anterior pareció mucho más entretenida. 2012 por contra, la media bajó de nuevo, esta vez en un 15% (en seco), y sin embargo la temporada resultó mucho más entretenida que la anterior. ¿Contradicción? puede. Lo cierto es que no es sólo la cantidad de adelantamientos, sino donde se producen, entre quienes, y que es lo que se juegan, para que estos tengan mayor o menor relevancia a la hora de considerar que están generando espectáculo. Ahí va por tanto. un primer acercamiento a que es lo que hace la F1 más o menos entretenida.


PILOTOS: LOS ACTORES PRINCIPALES

Lo primero que hay que decir es que bajo el prisma del que aquí escribe, en estos últimos años hemos visto acción y de la buena: salidas fulgurantes, adelantamientos al límite de la física, pilotos estrellando su monoplaza por no dar su brazo a torcer, otros que se sacaban el as en la manga que nadie esperaba...y en todos ellos, los factores más importantes siempre han sido los circuitos y los pilotos. En circuitos donde es difícil adelantar, se ven pocos adelantamientos (Mónaco, con 12 el año pasado es un buen ejemplo), y en los que los favorecen por su trazado, los hemos visto por decenas (China, con más de 90). Los pilotos, otro tanto. Los que destacan por su espíritu combativo, se han hinchado a realizar maniobras de gran belleza plástica para el espectador, mientras que los que son más conservadores, no se han prodigado en este arte. Todo ello obviando las condiciones climáticas, porque es claro que cuando la lluvia interviene, la espectacularidad de la carrera suele crecer, como en la última carrera en Brasil, con sus 147 adelantamientos.




 
Sí, la espectacularidad de las carreras está muy relacionada con el factor más determinante para que una carrera sea considerada brillante: los adelantamientos. Sobre esto se trabajó en 2009, y un grupo de trabajo de la FIA, compuesto en su mayoría por ingenieros, decidió que lo mejor para favorececerlos era hacer los alerones traseros más estrechos y los delanteros más anchos. Con esta combinación dieron con el mundial del 2009, el del dominio aplastante de Jenson Button y su Brawn Gp. Posiblemente uno de los más aburridos de los últimos años.  Justo un año después de haber visto el final de Mundial más emocionante en años, sino décadas. Pero si algo nos ha demostrado todo este tiempo es que realmente los pilotos que que más coraje le echan en cada adelantamiento, en cada acción al milímetro son casi siempre los mismos. Hamilton y Alonso en la parte alta son los que arriesgan más en cada frenada, en cada salida, dando maniobras para el infarto. Pero incluso en esta lista nos podremos encontrar con pilotos como Webber y Button, que hasta mitad del año pasado estaban entre los primeros puestos. En todo caso, Los pilotos que más acción nos han dado en pista lo han hecho con las normas de 2007 y con las normas de 2012. Para ellos no hay aire sucio ni turbulencias a las que agarrarse. En la zona media tenemos también exponentes de que no es necesario DRS ni cualquier otra ayuda para que se lancen como posesos a por su presa. Pilotos como Maldonado y Kobayashi  en la parte media demostraron que no hace falta tener el mejor coche para protagonizar maniobras de infarto, simplemente ganas de echarle eso que siempre se dice. En todo caso, incluso elevando la cantidad de adelantamientos hasta 6 veces lo normal, como ocurrió de 2007 a 2011, una temporada puede resultar aburrida por el mero hecho de que haya un dominio aplastante de un equipo/piloto que haga que el Campeonato del Mundo no esté realmente competido. Es cuando llegamos al hecho de que por muchos adelantamientos que se produzcan, el interés de las carreras siempre se va a focalizar en los que luchan por el título, haciendo que la temporada sea más o menos entretenida dependiendo de la lucha que haya existido entre los que se disputan el Mundial. Títulos decididos en la última carrera, en la última curva, en los que los rivales por la máxima gloria del Mundial han luchado en cada fin de semana a cara de perro, suelen hacer que estos sean más entretenidos en la percepción global a final de año. Por ello, incluso el nº de adelantamientos puede no ser el único factor. He aquí otro punto adicional para tenerlo en cuenta no obstante.


LOS CIRCUITOS: ¿LA CLAVE DE TODO?

Pero con todo y con ello,  nos univocaríamos pensando que sólo los pilotos y la aerodinámica marcan lo que es una carrera divertida o aburrida, por su relación con los adelantamientos, porque obviamente no es así...y es en este momento donde entran los circuitos. Con 20 pruebas por temporada, hay circuitos que lógicamente facilitan más las maniobras de adelantamiento (y consecuentemente la diversión) que otros. Y efectivamente, no es lo mismo Montmeló y Mónaco (con sólo 12 adelantamientos en la pista monegasca) que Spa, Sepang, Austin, Canadá o China (donde se registró el mayor numero de adelantamientos, 90, link). Ahí por tanto entra un factor adicional para hacer la f1 más o menos entretenida. Los circuitos donde los monoplazas terminan las carreras casi en la misma posición en que la comienzan suelen dar menos motivos para ser considerados como favorables para el espectáculo. Circuitos con largas rectas y curvas a final de las mismas suelen dar más vida a la carrera, ya que propician que los coches lleguen en situación de poderse adelantar unos a otros. La aerodinámica en esos casos deja de tener importancia para facilitarlos, siendo el coraje y el carácter del piloto en general factores más determinantes en estos casos. Dar gas a fondo y esperar a cual es el piloto al que el sentido común le traiciona antes. Circuitos con chicanes u horquillas tras una larga recta favorecen este tipo de maniobras, siendo estos los que suelen estar ente los favoritos de los aficionados. Sólo Mónaco, por ver a los coche rozar los muros, puede llegar a considerarse una excepción, y siempre y cuando haya abandonos por accidentes, roturas de cambio y movimientos de este tipo. En este tipo de circuitos la teoría del diseño puede pasar a tener menor relevancia, pero siempre que el diseño favorezca los adelantamientos, será más fácil ver carreras emocionantes, eso está claro. Pero incluso en los circuitos no interviene unicamente el diseño, sino también la ubicación y su correspondiente variabilidad climática. Brasil y Malasia podrían ser dos claros ejemplos, aunque no los únicos. Recordar el final del Mundial o la carrera que ganó Fernando en Malasia, donde incluso los HRT llegaron a estar en posiciones de puntos, te hace replantearte cualquier teoría sobre la importancia de minimizar los flujos de "aire sucio" sobre el monoplaza que persigue al que lleva delante. Entonces la mezcla entre la valentía y la capacidad de minimizar errores se convierte en un arma fundamental para el espectáculo. Los más valientes suelen dar vida a la carrera...y entre ellos y las víctimas de la lluvia, la carrera entra en otra dimensión. Pasó el año pasado en varias carreras, incluso antes de los Domingos. El diseño de los circuitos y el clima que acompaña a la ubicación del mismo son un factor más para hacer las carreras más entretenidas. A veces, a menudo, el más importante de todos.




Como vemos, la F1 lejos está de ser aburrida. Acción hay dentro y fuera de la pista. La cuestión es tener claro que factores contribuyen al espectáculo y maximizarlos sin desnaturalizar el deporte. Los pilotos van por hornadas, está claro, pero a veces perder a los que fomentan el atractivo de la carreras por cuestiones de dinero es una verdadera lástima. Los circuitos son en gran medida responsables del tipo de carreras que se ven los Domingos, y es por ello que el rediseño de según que pistas haría más por el espectáculo que obligar a todos los equipos a cambiar sus bases de diseño. No es tanto mojar las pistas con lluvia artificial como elegir los circuitos que más propician las maniobras de adelantamiento. La medida más sencilla para facilitar los adelantamientos ya fue tomada, con la introducción del DRS, pero al mismo tiempo resulta sangrante que esta medida, barata y sencilla como pocas, haya tenido mucha más relevancia que la que tomaron en 2009 con la introducción de esas nuevas normas de diseño que poco hicieron en comparación y que sin embargo tanto costaron  los equipos. Incluso teniendo en cuenta que ese fue también el año de la introducción del tan costoso KERS y que sin embargo no se ha mostrado nunca tan determinante para favorecer el espectáculo como se esperaba. Circuitos y pilotos siguen siendo mucho más responsables de que lo que pasa en pista sea visto de una manera atractiva por parte del espectador. Y eso porque incluso con el DRS en 2011, con tantos adelantamientos en comparación con otros años, la temporada resultó aburrida en comparación con 2010 y 2012. La F1 es apasionante, pero debe ser entendida como una lucha entre actores principales. Si la lucha entre estos es competida, la temporada resultará apasionante. Si hay un dominio excesivo por parte de alguno de ellos, la temporada resultará insulsa por muchos adelantamientos que hayan existido en carrera. La lucha que interesa a la mayoría del público es la pelea por el título. Esta es la que es tomada como referencia para determinar si una temporada ha resultado más o menos emocionante que la anterior. Pero dicho todo eso, y tomando estos últimos 8-10 años de manera global, la F1 nos ha dado un espectáculo que sólo cuando los años pasen y nos hagan contar batallitas a nuestros nietos, valoraremos en su justa medida. Alonso, Hamilton, Vettel, Raikkonen, Schumacher, Button, Webber nos han dado motivos para guardarlos a ellos, y a las respectivas temporadas vividas hasta ahora, para siempre en la memoria. La F1 ha sido apasionante hasta ahora y sólo el tiempo la hará justicia. ¿La F1 es aburrida?: ¡ja!.

Por Juan Ávila

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