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7 de marzo de 2013

1ª PARTE: LOS EQUIPOS DE F1 Y SUS NEGOCIOS PARALELOS: DIVERSIFICACIÓN DE NEGOCIOS


 
La F1 atraviesa una crisis de ingresos que no se le escapa a nadie. Ver los monoplazas de antaño produce cierta añoranza por la cantidad de patrocinadores que inundaban sus carrocerías. Equipos como Minardi tenían por entonces una cantidad de pegatinas que hoy para muchos equipos de la zona media sería inimaginable. Y no es un hecho puntual, es algo que se lleva arrastrando año tras año, empeorando cada temporada. En esta situación actual, con los ingresos comerciales derivados de ello menguando cada año a pasos agigantados, el negocio de la F1 ha pasado por la necesidad de reinventarse. Los equipos que hasta ahora basaban todo a la carta los ingresos y gastos de su escudería tienen ahora la necesidad de diversificar sus vías de ingresos, sus fuentes de explotación, para sostener unas estructuras deportivas que distan mucho de ser precisamente baratas de mantener. Los equipos de F1 se han dado cuenta de que se tienen que convertir en empresas, en el sentido más civil y comercial de la palabra.
 
La parrilla consta actualmente de 11 equipos, y no es ningún secreto que al menos 7 de ellos están pasando por serias dificultades financieras, con números rojos en sus cuentas de resultados. Por ello, los equipos  hace tiempo que entendieron que el dinero se encontraba necesariamente fuera de la F1. Y la forma de encontrarlo ha sido básicamente a través de dos vías: diversificando la actividad más allá de la propia escudería de la F1, o consiguiendo acuerdos para las empresas de sus propietarios usando la F1 como tarjeta de presentación (el famoso networking). El dinero está fuera del Gran Circo, y sólo es cuestión de cada equipo el usar las fórmulas más adecuadas para atraerlo hacia sus propios intereses. La F1 es un deporte muy caro y con lo que se obtiene por la propia actividad en el Gran Circo no resulta suficiente para mantener los propios equipos de competición, con la estructura y los gastos que conllevan.

DIVERSIFICAR EL NEGOCIO
Hecha la introducción, podemos empezar con algunos ejemplos muy claros de cualquiera de estas dos vías. La primera mencionada, la de diversificar la actividad, encuentra claros ejemplos en McLaren, Williams y Caterham. El equipo de Ron Dennis es el más claro ejemplo de toda esta diversificación de actividades, ya que desde el escándalo del “spygate” con Ferrari (por la multa que les pusieron y el riesgo de exclusión del Campeonato, aunque la idea venía de antes) pronto comprendieron que el equipo necesitaba explorar otras vías de ingresos y potenciar esos tímidos comienzos de colaboración en el mercado de los coches deportivos de calle. Es por ello que el viejo sueño de Ron Dennis de hacer sus propios deportivos, fabricados exclusivamente por Mclaren, tomó cuerpo y entró en una dimensión mucho más ambiciosa de la que hasta entonces habían afrontado. El McLaren MP4-12C y el P1 son los ejemplos más claros de hacia donde pretende ir la “ahora” empresa  de Ron Dennis. Una unidad de negocio que puede llegar a ser increíblemente rentable, como Porsche demostró en su momento, obteniendo tantos beneficios como para llegar a intentar comprar todo el grupo VAG (Volkswagen, Audi, Seat, Skoda, Lamborghini, Bentley, Bugatti, Scania, Man, Ducati), aunque finalmente fuera Volkswagen la que adquiriera Porsche. Pero no es ésta la única actividad adicional de McLaren, sino que a través de sus otras unidades de negocio (McLaren Electronic Systems, McLaren Applied Technologies, McLaren GT3 Racing y Mclaren Absolute Taste) obtiene fuentes de ingresos adicionales a los que la actividad de su equipo de F1 le provee. Se trata por tanto de reducir los riesgos de depender exclusivamente de lo que el equipo de F1 ingresa y al mismo tiempo expandir los ingresos del grupo, fortaleciéndolo consecuentemente. No sería extraño en un futuro ver como el equipo de F1 se convierte en una actividad de Marketing de la marca de coches deportivos de calle, como sucede en otras marcas (Ferrari sin ir más lejos).





Pero McLaren no es el único, como habíamos dicho, y Williams y Caterham también son dos buenos ejemplos. La primera escudería, Williams, optó por caminos en los que pudiera aprovechar la tecnología que desarrollaba para la F1. El sistema KERS mecánico (o mediante “volante de inercia”) fue uno de ellos, desarrollado a través de la compra de una empresa especializada en esta tecnología (Automotive Hybrid Power), resultado de la cual nació Williams Hybrid Power. Ahora, esa tecnología que finalmente no aplicaron a la F1 por cambios de normativa, es vendida para deportivos de calle (Porsche GT3 y Jaguar C-X16), trenes (con la compra de la tecnología por parte de Alstom, para reducir el consumo de electricidad con la energía recuperada en las frenadas de los trenes), autobuses, tranvías, máquinas de la construcción…así como otras competiciones del motor (Audi en sus LMP1 de Le Mans),  Pero es más, incluso Williams Hybrid Power no deja de ser una parte de Williams Technologies, bajo cuyo paraguas se encuentra también una empresa encargada de desarrollar simuladores de automoción (tantos deportivos, civiles o de puro entretenimiento). Y si esto no fuera suficiente, siempre les queda vender soporte y piezas a otros equipos de F1, como en el pasado más reciente hicieron con Hispania/HRT y actualmente hacen con Marussia.
Pero aparte de McLaren y Williams, equipos con cierta solera e historia, hay recién llegados que se han apuntado a este tipo de iniciativas. Estamos hablando, obviamente, de Caterham, un equipo que debutó en la F1 bajo el paraguas de la marca Lotus y que después, con juicio de por medio, tuvo que renunciar a tan prestigioso nombre. Con este resultado, con esta pérdida, el grupo de inversores liderados entonces por Tony Fernandes, se reinventó el concepto de equipo, comprando la marca Caterham y rebautizando la escudería con el nombre de la tradicional marca británica de coches. El equipo entonces entendió que era necesario buscar un nombre nuevo y de prestigio consolidado que además abriera puertas a nuevas vías de ingresos. Una de ellas es la de las alianzas para desarrollar nuevas actividades de manera conjunta. Como no, hablamos de su alianza con Renault para fabricar deportivos de calle, entre ellos el nuevo Renault Alpine. Como consecuencia de ello, la gama de la marca Caterham se incrementará sustancialmente, ya que los modelos se producirán bajo ambas marcas. De esta manera, el equipo Caterham de F1 se convertirá en una herramienta para desarrollar una actividad con la que generar nuevos ingresos para el propio equipo de competición. Los márgenes de los deportivos de calle suelen ser bastante elevados, como ya hemos comentado, y eso posibilitará reducir el impacto de la deuda del equipo de F1 sobre el disponible de sus socios. En definitiva, todo para generar ingresos adicionales que puedan justificar la deuda que ya alcanza el equipo de F1, más de 70 mil. de eur. En todo caso, conviene recalcar que la via de ingresos de Caterham también se complementa con la actividad del networking, la otra vía comentada, ya que a través de esta, Tony Fernandes y sus socios abren continuamente nuevas vías de expansión para los negocios que ya poseen, como Air Asia, usando el equipo de F1 como tarjeta de visita para concretar posibilidades de expansión en los países que visita el Gran Circo (Y más teniendo en cuenta que las empresas de Tony Fernandes, bajo el paraguas  de Tune Grup, abarcan sectores como el de la aviación, los hoteles, los servicios financieros, los seguros y las comunicaciones) Pero es más, entre las facilidades que da Norfolk está la opción de diseñar y producir proyectos para sectores tan diversos como el aeroespacial, el de la automoción, el naval y el del deporte motor a través de Caterham Composites. Todo, lógicamente, para maximizar las posibilidades de ingresos a través de lo mejor que puede dar un equipo de F1: sus servicios de ingeniería.



Como vemos, por tanto. los equipos de F1 están dejado de ser sólo escuderías de competición para ampliar sus miras y desarrollar actividades paralelas que generen ingresos con los que sufragar su actividad deportiva. Los equipos, más que nunca, están condenados a explorar otras vías y a convertirse a medio-largo plazo en empresas organizadas en torno a unidades de negocio (piezas autónomas responsables de sus propios ingresos y gastos dentro del resultado global de la empresa). El equipo de F1, entendido de la manera tradicional, está condenado a ir desapareciendo, siendo necesario cada vez más desarrollar cada vez más fuentes de ingresos no relacionadas directamente con la F1. Hasta Cosworth, un fabricante de motores relacionado íntimamente con el motorsport (y con la F1 en particular) ha empezado a entrar en otros sectores como el aeroespacial. Todo sea por el crecimiento y fortalecimiento de las estructuras de los equipos. La F1 no sale gratis, y para pagar sus facturas necesita reinventar la manera en la que se organizan, incluyendo por ello el desarrollo de nuevas vías de para la entrada de dinero.
Port Juan Ávila
 
Continua en:
2ª PARTE - LOS EQUIPOS DE F1 Y SUS NEGOCIOS PARARELOS: EL NETWORKING  http://www.quemandorueda.net/2013/03/2-parte-los-equipos-de-f1-y-sus.html

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