Buscar este blog

2 de diciembre de 2012

LA F1 Y LOS NUESTROS: 2013 Y LO QUE NOS DEPARARÁN (Alonso, De la Rosa, HRT, Alguersuari y Clos)




1ª PARTE: FERRARI Y ALONSO

Polémicas y banderas al margen, la temporada ha concluido y con ello todas las ilusiones ham sido puestas de nuevo en stand by. Con el Campeón del Mundo decidido a favor de Sebastian Vettel, las preguntas sobre lo que se puede esperar para la siguiente temporada comienzan a surgir. El alemán ha conquistado el Campeonato basándolo principalmente en la superioridad de su monoplaza durante el úlltimo tercio de la temporada, frente al absoluto dominio ejercido durante el año anterior. Pero como los últimos minutos de un espectáculo son los que quedan en la mente del aficionado, la psicosis se ha instalado en sus rivales de cara al año que viene. Si tenemos en cuenta que McLaren ha perdido a un valor como Hamilton, los temores se acrecientan aun más. ¿será Ferrari capaz de contrarrestar el poderio de Red Bull?


Sí, esa es la gran pregunta de la que mucha gente teme su respuesta, pero si algo ha demostrado el 2012 (y que servirá a Ferrari para encarar correctamente el año que viene), es que en Red Bull pasaron de tener un monoplaza dominante en 2011 a ser uno más en 2012 en la lucha por el título. Por lo menos, hasta que llegaron las últimas 6 carrerasdonde dieron el salto definitivo en su rendimiento. Por ello, 2013 no se debería presentar necesariamente peor o igual que este año. Tener un coche apabullante no garantiza volver a tenerlo al año siguiente. Y es ahí donde desde donde deben empezar a pensar. Ferrari puede construir un coche superior al resto. Esta frase  es la que debe quedar grabada a fuego lento en las cabezas de los ingenieros de Maranello. Pueden y deben hacer el mejor coche del Mundial. No deben ni pueden permitirse e lujo de aspirar a menos


 
Dicho esto, sería injusto criminalizar la temporada de la Scudería en un año donde han vuelto a luchar hasta la última carrera por el Mundial. Cierto es que ha sido gracias en gran medida al trabajo de un Alonso que ha llevado el coche más allá de sus límites naturales. No negaremos eso. Pero lo que Ferrari debe cambiar ante todo es la forma en la que encara cada temporada, la filosofía de trabajo. El coche de este año era una revolución si se comparaba con el del año anterior, pero tras esa primera sorpresa al ver sus formas angulosas, lo cierto es que los inventos novedosos han vuelto a venir de otros equipos. El DDRS, el morro de Goma, el efecto Coandaen ninguno de ellos ha sido Ferrari el inventor. Esa falta de iniciativa a la hora de innovar sigue siendo crítica a la hora de crear ventaja sobre sus rivales. Newey, que tiene en su cerebro un auténtico hervidero de ideas, no tiene en la Scudería su contrapunto. Ese cambio a la hora de enfocar la manera de innovar sobre el monoplaza debería ser el más urgente en afrontar si se quiere estar por delante de la competencia. Dicho eso, no se trata por tanto de presentar un monoplaza que rompa esquemas a principios de año, sino de ir presentando ideas novedosas a lo largo de la temporada, para no dejarse recortar la distancia  y si puede ser, ir ampliándola gp a gp para no depender casi exclusivamente de las manos e Fernando.



Muy bien, todo ello parece muy lógico y muy sencillo sobre el papel, pero ¿Qué cambios debería introducir Ferrari en el equipo?. Principalmente, en dos áreas. La primera, la más importante, en la aerodinámica. Pat Fry ha sido una buena incorporación, pero no es el equivalente a Adrian Newey en lo que a ideas revolucionarias se refiere. ¿Significa por ello que no sea válido? No necesariamente. El Dtor Técnico no trata sólo de inventar, sino de dirigir a un grupo de gente que tiene que crear y desarrollar un coche. Por ello, quizás la pieza que le falta a Ferrari es una persona puramente creativa, el “loco de la colina”, aquel que crea ideas, que inicialmente pueden tener hasta un punto alocado, ante cada problema o desafío que surge de la normativa técnica y de la competición del día a día. Hay veces que es incluso mejor idea tener un departamento sólo dedicado a esto, a explorar ideas completamente innovadoras que bordean lo irreal. En este sentido, en Mercedes optaron por poner a Geoff Willis a bordo de un departamento de este tipo, y una de las ideas rompedoras del Campeonato surgió precisamente de allí, el S-Duct. Es justo decir también que en la segunda mitad de año se vinieron abajo, dedicando demasiado tiempo a algo que no funcionaba como debía, pero fue un riesgo que tomaron. En Ferrari, salvo las formas generales del monoplaza en si a principios de año, cuesta ver que haya salido una idea original que hayan copiado el resto durante esta temporada. Vuelven a pecar de lo mismo, y no se puede ir siempre a contracorriente poniendo el peso de todo el equipo sobre el mismo hombro del mismo miembro del equipo. Cada equipo ha ido evolucionando según avanzaba el Campeonato, siendo McLaren y Red Bull los que han logrado desarrollar soluciones más efectivas ante los problemas que se les planteaban.
 

Sabemos por tanto que el principal problema de Ferrari es el aerodinámico y es a éste al que tienen que poner solución. Y es cierto, pero a su vez no vale cualquier remiendo para el que debería ser el mejor equipo de la F1. Técnicos de nivel  para un equipo así hay pocos, o por lo menos del nivel de Newey, por lo que sería preferible tener el mejor grupo creativo posible y olvidarse de un único hombre mágico si no parece cierta la posibilidad de encontrar al némesis de la mente más brillante de la F1. Ahora bien, incluso en ese caso, tampoco se puede garantizar el éxito inmediato. Lo podemos ver con Mercedes, un equipo proveniente del exitoso equipo Brawn que para este año ficharon a Aldo Costa como Dtor. Técnico y a Geoff Willis para el departamento "creativo" del equipo, para proveerlo de ideas nuevas. De ahí surgieron el S-Duct y el DDRS. Dos ideas creativas que si bien en un principio parecieron colocar al equipo en una mejor posición, obteniendo su primera victoria a comienzos de la temporada, finalmente no han servido para dar un paso adicional este año respecto a lo hecho en años anteriores. ¿Que le falta por tanto al equipo? partiendo del hecho de la necesidad de una mejora en todo lo relacionado con la parte aerodinámica, otro de los puntos a mejorar sería el motor. Y es que partiendo del hecho de que no es una clave imprescindible para tener un monoplaza dominante, lo cierto es que en este aspecto también están por detrás de sus rivales. Mercedes destaca por ser el motor más rápido, y el motor de Renault por tener un comportamiento perfectamente amoldado a las necesidades aerodinámicas que se estilan hoy en día. Para más inri, el motor francés es el que menos consume, permitiendo cargar menos combustible en el monoplaza y así colocar los lastres del monoplaza donde más conviene para maximizar su rendimiento. El de Ferrari no es el mejor ni en una cosa ni en la otra, y antaño tenía fama de ser el mejor motor del mercado. En ese aspecto, también tienen trabajo por realizar, para aportar esas 2-3 décimas que se calcula que puede llegar a suponer mejorar en un aspecto como este. Y no sólo por la prestación pura, sino por el tratamiento aerodinámico que pueda llegar a permitir. Quizás para 2013 poco puedan hacer, pero para 2014, que todos empiezan de cero, debería haber puestas grandes expectativas.
Todo esto, convendréis seguramente, en admitir que tiene hasta su lógica. Que es fácil identificar todo esto. Pero seguramente la ganancia real no esté tan relacionada con el I+D como con la manera de gestionar el equipo. En este sentido valga la lentitud con la que reaccionó el equipo con el tema de las banderas en Brasil, haciendo que todas las acciones ejercidas a posteriori fueran a destiempo y poco acertadas hasta con las formas. En otros tiempos, no hubiera hecho falta que salieran las imágenes de los adelantamientos de Vettel dos días después. En otros tiempos, durante la misma carrera, habría existido el chivatazo nada más producirse, y durante la carrera se hubiera juzgado la acción. Pensar en que un equipo como Ferrari se pueda llegar a gastar millones de euros al año en el monoplaza y no tenga un persona dedicada a escudriñar todo lo que pasa con el monoplaza del rival durante la carrera parece una broma un tanto cara. Y lo cierto es que se puede tirar toda una inversión millonaria por un gasto que es el chocolate del loro. La cuestión no radica tanto en el dinero como en la filosofía de controlar hasta el más mínimo detalle, de ser rigurosos en estremos con todo el trabajo realizado, sea en la primera carrera o en la última, en la pista o en las oficinas de diseño. Se entiende, por supuesto, que trabajan con la máxima dedicación, pero hay un punto de rigurosidad y exigencia que se parece haber perdido. Eso, por supuesto, hay que volverlo a recuperar de esa época en donde Todt, Brawn y Rory Byrne mandaban todo es equipo.
 
 
Y una no menos importante, por supuesto, sería recuperar el peso del equipo en la FIA y la FOM, algo que ahora parece una sombra de la que tuvieron en su pasado. Si bien uno es partidario de pensar de que todos los equipos tienen el mismo peso en las decisiones que toman estos organismos, eso en el fondo no dejaría de ser una visión un tanto ingenua de la realidad. Y si en el mundo de la realidad está claro que hay uno que siempre manda más que el resto, en el caso que nos ocupa sería deseable para los intereses de la Scudería que fueran ellos y no Red Bull. Por mucho que sea difícil de asumir, Ferrari es F1-dependiente, mientras que Red Bull puede llegar un día en que se marche con su dinero a otra parte. Eso, de alguna manera, hace más propicio pensar en la necesidad que tiene la FIA y la FOM de atarlos en corto, mientras que con Ferrari no tienen esa necesidad. Eso, de alguna manera, es la debilidad de la marca italiana. Red Bull no sólo invierte una cantidad ingente de dinero, mantiene dos escuderías y garantiza la implicación de Renault (sabiendo que tienen una escudería que gana mundiales), sino que además, a través del despliegue mediático que hacen de sus actividades, garantiza que la F1 llegue todavía más lejos. Si hay que tener una marca implicada en la F1, esa es sin duda Red Bull. Bernie lo sabe, y desde luego seguro que hace lo que puede por mimarla. Dentro de ese equilibrio que sólo Bernie es capaz de lograr, eso sí. Así que Ferrari necesita recuperar de alguna manera todo ese poder perdido de la mano de Domenicalli, que si bien fue puesto por Todt cuando asumió ese "relevo generacional", dista de tener el poder que este tenía sobre todo lo referente a la FIA y al Campeonato en si. Ahí, de alguna manera, también tienen trabajo.

Así, de esta manera, concluimos esta primera parte de lo que nos puede deparar el 2013 y lo que necesita Ferrari para enfocar esa nueva temporada con la seguridad necesaria para poder ganarla y no sólo disputarla. Esperemos que haya sido de vuestro gusto. Proximamente, la 2ª parte...
 
Por Juan Ávila

3 comentarios:

Samuel Gómez dijo...

Sin lugar a dudas, algunas de las "decisiones" tomadas por la FIA este año, beneficiando a Red Bull se deben a que esta escudería tiene padrinos en las más altas esferas, mientras que Ferrari dejó de tenenrlos hace mucho, mucho tiempo.
Excelente artículo como siempre. Saludos.

Marta dijo...

2013 tiene que ser el año de Alonso!

Jose Romero dijo...

Excelente artículo, nada más haya de la realidad... pero tener de padrino a Bernie, es lo que le ha dado el tercer mundial a Vettel.
Ha quedado demostrado que las comidas y las vacacines de Vettel junto a Bernie han dado su fruto... verdaderamente lamentable, yo de Vettel no estaría nada orgulloso del mundial de este año.
Saludos.

Publicar un comentario

¿Que necesita Movistar para tener éxito con la F1?

Encuesta - Futuro "Pedro de la Rosa"