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18 de septiembre de 2012

PEDRO DE LA ROSA Y LO QUE NO ENTENDIÓ CARABANTE...



Con el centenario de Pedro de la Rosa como piloto de carreras en la f1 hubo algo especialmente importante que se pudo comprobar: en el Paddock, Pedro es querido, admirado y respetado de una manera difícil de igualar por sus compañeros de parrilla. Y es que ver a Franck Williams, Niki Lauda, Peter Sauber, Norbert Haug, Jean Todt, Martin Withmarsch junto con gran parte de sus compañeros de profesión ponía realmente los pelos de punta. No estamos hablando de un piloto de una escudería campeona (lo que haría más entendible la magnitud del acto) y es por eso por lo que los detalles y las muestras de cariño fueron más importantes si sabe. Y es que Pedro, en su dilatada trayectoria, ha sabido ganarse a la gente con la que ha trabajado y competido, y eso en su celebración se constató. Habituados a la foto de la tarta con un número, lo de Monza puso en evidencia que lo mejor que le pudo pasar a HRT fue conseguir que Pedro se metiera en ese barco. Precisamente, lo que nunca entendió Carabante. Veamos por qué…
 

Cuando los chicos de Thesan llegaron a HRT hubo una cosa que parecieron tener clara desde el principio: a bordo de uno de sus monoplazas querían a Pedro De la Rosa. Y para conseguirlo pusieron toda la carne en el asador. Y entre los motivos para elegirlo precisamente a él, que habría varios, seguro que pesaron 2 en gran medida: su valía para ejercer de líder del equipo en todos los aspectos, y el respeto que tiene entre sus compañeros, la prensa y los aficionados en general. Esas dos cosas fueron precisamente las que no terminó de comprender seguramente Jose Ramón Carabante. Y es que Jose Ramón decidió confiar en Colin Kolles, (que era  a quien había confiado la dirección del equipo), cuya lista de alternativas se basaba en pilotos que habían corrido para él. Pedro no estaba en esa terna, y Liuzzi fue el elegido. Deportivamente no se puede tener queja de Tonio si comparamos sus resultados (aunque al final de temporada se viera superado por Ricciardo) con los que se están consiguiendo ahora. Pero Liuzzi carecía de algo que necesitaban en el equipo con más urgencia que décimas al coche… y que sólo el fichaje de Pedro ha logrado conseguir: credibilidad.  Sí, Pedro ha ejercido como paraguas para HRT, aplacando las críticas que les llovían antaño por el simple hecho de que Pedro ahora estaba allí. La hipótesis de partida era necesariamente: Si Pedro se metía en esa aventura es porque tenían que ser gente seria a la que darla una oportunidad. No hay medio escrito que pueda decir que se lleve mal con él (otros pilotos sí logran tener sus polarizaciones en los medios, a favor y en contra)  y eso ha jugado a favor de HRT.


Pedro aterrizó en HRT porque Saúl sabía todo esto desde el principio, y el fichaje de Luis tuvo también algo que ver con todo ello. Saúl Jugó sus cartas en este sentido sin tener que saber más de F1 que Carabante, pero a diferencia de él, tuvo más amplitud de miras. Joven (la misma edad que el que aquí escribe) pero con la sabudiría como para saber elegir los pilares en los que se sustentaría el equipo: Luis, Pedro…y Toni. Son las tres patas que ejercen, y cada una de ellas da además de su trabajo, un valor de imagen impagable. Toni ya estaba con Carabante, pero la dirección técnica estaba en manos de un Willis que prometía mucho hasta que se marchó. Viéndolo con tiempo, la diferencia de tenerle no supuso gran cosa a tenor de lo que su sustituto está logrando con menos medios (hemos tenido menos evoluciones aerodinámicas este año). Son las tres patas que HRT necesitaba, que junto con una nueva sede, han contribuido a que los ataques que siempre se cernían sobre HRT hayan desaparecido casi por completo. Y sin ataques a la imagen y la credibilidad del proyecto, es más fácil que llegue el dinero y los patrocinios, cosa que estamos viendo poco a poco.


Pedro, sin ninguna duda, ha tenido gran parte de culpa en todo esto. La admiración de la prensa por su figura ha propiciado el cese de los ataques y ha permitido al equipo presentarse a las empresas con el aval que da su figura y la credibilidad que aporta al proyecto. No es extraño pues el progreso que fuera del área deportiva está experimentado HRT. Y todo eso es lo que le faltó por ver a Carabante, porque en el aspecto deportivo cumplió (guste más o menos esta afirmación, pero ahí están los resultados de los dos años comparados con el de este). No tengo duda alguna de que seguramente Kolles hubiera salido igualmente (los rumores empezaron antes de la llegada de Thesan), pero si  Pedro hubiera llegado antes, muchas decisiones positivas se hubieran precipitado por el simple hecho de un efecto mariposa: credibilidad - dinero - salida de Kolles - sede nueva - nuevas perspectivas. El paso se dio tarde, pero ahora que todo está en orden, las perspectivas para 2013 son más halagüeñas, porque entonces ya no hay excusas: se cuentan con los medios y el tiempo necesario para pegar un salto. El tamaño del mismo sólo se desvelará en Australia, y puede que incluso entonces no sepamos realmente todavía su tamaño. Así que mezclando su nombre con una frase mítica: “¡Pedro, que bueno que viniste!”…

1 comentario:

Anónimo dijo...

Carabante tuvo el valor de empezar un proyecto. Y los principios siempre son difíciles.

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