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24 de julio de 2012

ALONSO GANA Y HUYE DE LA "PRIMA" DE MERKEL...("Un español, con un coche italiano diseñado por un griego")

En Alemania todavía se frotan los ojos ante lo ocurrido en la carrera de hoy. La posibilidad de ver ganar a Fernando con su Ferrari estaba ahí presente tras la excepcional pole del sábado del piloto español. Pero lo que no estaba previsto ni escrito en el guión es que Jenson Button resucitara en esta carrera batiendo a Vettel y su Red Bull mientras sus respectivos compañeros se hundían sin remisión (uno por un pinchazo y otro por...¿renovar quizás?). Lo cierto es que entre unos y otros facilitaron en gran medida que Alonso se terminara por escapar en la clasificación del Mundial poniendo tierra de por medio respecto a todos sus rivales. Webber sigue siendo segundo, pero ahora a 34 puntos, mientras que Vettel se queda todavía más lejos, estando a 44 puntos del español. De los pilotos de McLaren mejor ni hablar, pues Hamilton está a 62 puntos y Button a 86, y todo ello teniendo el que posiblemente haya sido el mejor coche durante la mayor parte del Campeonato. Pero como siempre, la consistencia es la clave para llevarse el Mundial y parecen no estar por la labor.



Dicho todo esto, la carrera disputada en Alemania se llevó a cabo sobre un asfalto seco que dejó bien claro que la climatología no iba a disfrazar el rendimiento de pilotos y monoplazas. Fernando se encargó en la salida de demostrar que la pole no era casualidad y quien quisiera rebasarle iba a tener que ser más rápido que él. Y desde luego que hubo quienes lo intentaron, pues tuvimos la suerte de contar con alicientes como Vettel y Button, que decidieron cada uno en su momento poner en aprietos al monoplaza del español durante la carrera. De decidir contra quienes jugarse la victoria, posiblemente el destino fue lo más benigno posible, pues ambos eran los que más distancia frente al español tenían dentro de sus respectivas escuderías. Webber, penalizado con 5 puestos, salía 8º y en carrera no haría la clase de milagros con las que nos había deleitado en anteriores carreras. Con la renovación ya conseguida, es posible que experimentemos un decaer en el rendimiento de su monoplaza, aunque quien sabe, dicen que las casualidades también existen. En todo caso,  la situación de Fernando y su cavallino rampante fue de lo más propicia posible, ya que se estaba jugando la victoria con dos pilotos que estaban muy por detrás de él en la Clasificación del Campeonato, especialmente en el caso del inglés.





La carrera fue emocionante en la lucha por la victoria, con dos contrincantes diferentes presionando a Fernando, cada uno en un momento de la carrera, intentando arrebatarle esa primera posición que nunca pareció lejana para ambos. Ferrari, ante la diferencia tan escasa que mantenía Fernando con Vettel primero, y luego con Button, actuó como un reloj suizo y fue precisa en la estrategia y en los tiempos de las paradas en boxes. Con un Fernando que tenía que administrar la escasa distancia de entre 1 y 2 seg. que le separaba de sus perseguidores, Ferrari no decepcionó. En lo que viene siendo ya una constante, los tiempos de las paradas fueron tan magistrales como para permitirle siempre salir por delante de ambos.  Su gestión de la primera posición rayó a veces en lo heroíco, teniendo en cuenta que durante varias vueltas las distancia con respecto a Vettel primero y Button después fueron de menos de 1 seg. quedando a distancia de DRS. Caer preso del sistema diseñado para hacer de los adelantamientos una cosa de niños parecía una cuestión de tiempo, pero con Fernando nunca se sabe por donde va a salir el truco. Y sí, ahí estuvo basicamente el secreto de la victoria, ya que lejos de dejarse vencer por la presión, administró la distancia más allá de lo que cualquier espectador optimista podía adivinar. No hubo neumático flojo, ni fallo de estrategia ni un momento de debilidad en el monoplaza, el equipo o el propio Fernando. Decideron que había que ganar sin dejar ningún género de dudas y para ello se sacudieron la presión como quien quita las gotas de lluvia de un paraguas que ha pasado por un diluvio.

Fernando salió determinado, con la idea de imponerse desde la primera curva, y lo cierto es que así fue, pero si algo deja para la posteridad esta carrera es que no hace falta tener el mejor coche para que Fernando obtenga victorias, basta sólo con tener un coche para estar ahí, bien cerca. Pero tampoco eso significa que nos tengamos que engañar. Ferrari tiene un coche ganador y ya lo ha demostrado en todas las condiciones posibles y con todos los neumáticos que Pirelli pone a la elección de los equipos. Ahora, cuando peor va ael coche, opta a pódiums, mientras que cuando rueda sin problemas muestra un ritmo consistente y demoledor que le permite luchar por las victorias, como Fernando demostró resistiendo los ataques de Button y Vettel con un ritmo que parecía sacado de la chistera de un mago. Comenzó mandando y hasta en los peores momentos siempre pareció tener recursos en su monoplaza como para no ver como a su monoplaza le quitaban las pegatinas.





Pero sería injusto decir que esos fueron los únicos momentos de tensión de la carrera, los de la lucha de Fernando contra Vettel y Button, ya que las peleas se desarrollaron entre practicamente todos los monoplazas de la parrilla. Los Sauber, los Force India, los Mercedes y los Lotus estuvieron especialmente activos, protagonizando adelantamientos que quitaban el hipo. Pérez, Hulkenberg, Di Resta, Kobayashi, Schumacher y Raikkonnen nos hicieron disfrutar de lo lindo, dando motivos a los espectadores para levantarse del sofá, echarse las manos a la cabeza, apretar los puños con fuerza y como no, llevarse una alegría al comprobar que los adelantamientos en la F1 existen sin necesidad de que llueva obligatoriamente. Kobayashi especialmente tuvo esa clase de momentos que le hacen imprescindibles en la parrilla, pero como hemos comentado, no fue el único. Tan es así que hasta un Hamilton doblado entendió que tenía su derecho a protagonizar su momento de la carrera, a pesar de que no luchaba ni siquiera por los puntos. Su desdoblamiento de Vettel fue bien agradecido por Fernando, que sentía a Vettel respirarle en la espalda, pero objetivamente fue aquella digna de un comportamiento algo infantil. Es spoible que actuara en beneficio de su escudería, toda vez que tras ello Vettel vio como Button se le acercaría para luego rebasarle, pero no dejaba de mostrar una manera muy poco limpia de luchare en pista. No me quiero ni imaginar lo que hubiera pensado el británico si le hubieran hecho a él algo parecido. Un doblado es un doblado, sea de HRT, de Sauber o de McLaren, y aunque la normativa le da la opción a desdoblarse, eso no quita que deba hacerlo en el momento en que dos pilotos luchan por la victoria. Alonso es muy posible que tuviera un momento en que dudara sobre si comprarle una caja de bombones al británico o no, y de que tamaño debía ser....pero hasta él propio Alonso sufrió la necesidad de Hamilton de desdoblarse de una manera particularmente absurda, teniendo en cuenta que ponía en peligro su victoria. Acciones permitidas puede...pero que se deban cuando dos pilotos se juegan la victria, eso es otra cosa.






Pero si ya hemos hablado de que la acción en pista existió en todos los momentos de la carrera, incluyendo las zonas donde los equipos medios luchaban por los puntos, lo cierto es que otro de los puntos de interés estuvo en la zona más humilde, la que decide hasta donde van a llegar los dos equipos con menos recursos de la parrilla. Marussia y HRT, HRT y Marussia, y en esa guerra, la carrera estuvo de nuevo competida. Pedro de la Rosa y Timo Glock decdieron echarse un pulso con una estrategia completamente diferente. Mientras el español apostabla por blandos-blandos-duros, el alemán empleaba hasta en dos ocasiones el compuesto más duro, dando finalmente como exitosa la estrategia del español. Pedro, que adelantaba inicialmente a los Marussia en la primera curva (una evolución del equipo el poder ya luchar en las salidas), veía desde su monoplaza como la lucha con Glock iba a ser decidida sólo al final, con ambos coches rodando en tiempos muy similares y dejando al destino el jucio final sobre su actuación y sobre el resultado a conseguir. De una u otra manera, las distancias se agrandaban y reducían sistematicamente, dando una información un tanto confusa al aficionado. Pero en  esta ocasión, Pedro, más listo que nadie, consiguió doblegar al Marussia del alemán, siendo una de las primeras veces en que el equipo español luchaba de tú a tú con sus rivales naturales. La lucha a cara de perro entre Glock y Pedro se saldó a favor del español...aunque la diustancia de Pic respecto a los pilotos de HRT pone en evidencia que sigue habiendo mucho trabajo por hacer. Veremos si en Hungría son capaces de superar a los dos...

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