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6 de mayo de 2012

LA F1 Y EL TERMINO MEDIO (La afición española, Alonso, HRT, las retransmisiones y cierto chauvinismo antisespañol)


Se acerca el GP de España y por fin la afición española va a poder disfrutar de ver la F1 de cerca, apoyando a los suyos y mosntrando al mundo entero de que a este país la apasiona el mundo del motor en general, y la F1 en particular, sin depender necesariamente de que Fernando luche por las victorias desde el primer gran premio. Y es precisamente toda esta temática la que me ha llevado a pensar acerca de la tradición que hay por el mundo del motor en España y la constumbre que tenemos de pensar que fuera de nuestras fronteras todo es necesariamente mejor. Y en este sentido, no podría estar más en desacuerdo.


Sí, ultimamente uno no para de leer que el resto de paises tienen una mejor afición que la española, mejores retransmisiones porque no se centran sólo en sus pilotos, mejores y más periodistas imparciales del mundillo, mejores circuitos, mejores aficionados al mundo del motor porque no sólo les gusta la F1...y si hay un momento para hacer una defensa ante este tipo de comentarios injustos es precisamente ahora, cuando llega el GP donde la afición española demuestra que es la más grande, o al menos una de las más grandes.Y empezaremos siguiendo un orden, para no liarnos demasiado...

Y por supuesto, lo primero de lo que toca hablar es de la afición española. Una de las cosas más criticadas de nuestra afición es que mucha de la misma se la define como proalonsista, como si animar a un piloto que ha ganado 2 mundiales de F1, ha cosechado innumerables victorias y podiums, y que ha corrido los grandes premios exprimiendo al máximo cada gota de gasolina que había en el deposito de su monoplaza...fuera algo ílicito y criticable. Sí, es cierto que la F1 despegó en España cuando puedieron ver que Fernando luchaba por victorias y pódiums y no por superar a los Benneton de Button y Fisichella en el final de la parrilla con su limitado Minardi, pero ¿que esperábamos sino?. Me cuesta imaginar a los americanos, con su Nascar y su Indy, animando a un piloto de F1 de su nacionalidad que lucha por escapar de las últimas posiciones, por muy F1 que sea. De hecho durante un tiempo Scott Speed estuvo en Toro Rosso y la F1 tampoco despegó entonces. Si nos remitimos a Reino Unido y Alemania, tres cuartos de lo mismo. La diferencia está en que siempre han tenido pilotos en la F1 que han luchado por cosas importantes, pero si cambiamos de especialidad y miramos al Motocilismo, por ejemplo, me cuesta mucho ver aficionados del Reino Unido volcados tradicionalmente con Moto GP/500 porque no han tenido habitualmente un piloto disputando la categoría. De hecho, durante mucho tiempo han considerado que las motos eran una cosa de españoles e italianos, simplemente porque ellos no tenían a nadie destacable luchando en ninguna de las 3 categorías, y los tiempos en los que tuvieron  a alguien que destacara les quedaba muy lejos. Tanto casi como la tradición de visitar la Isla de Man por la máxima espcialidad de las 2 ruedas.



Así que, efectivamente, es normal que la afición de un país se sienta más cercana con un deporte donde tiene representantes de su nacionalidad que luchan por ganar. ¿Cuantos seguidores del ciclismo recordamos de Reino Unido?¿cuantas pruebas se celebran allí?¿hablamos también de baloncesto?¿que han ganado recientemente en él que les pudiera hacer tener una afición fuerte por este deporte?¿nos vamos al balonmano?...es todo lo mismo. Si tienes deportistas que destaquen en una especialidad que tenga repercusión mediática, es más factible que se creen aficionados por ese deporte en concreto. A poca gente le gusta animar a los suyos luchando por no quedar los últimos. Haberlos, los hay, por supuesto (ahí están los seguidores de HRT para demostrarlo), pero no son por número la opción mayoritaria. Y eso no convierte a unos en mejores que otros. Todos entraron en el deporte en un momento dado, por un motivo  por otro, y nada hace a unos mejores que otros. Hay quien seguía la F1 desde los tiempos de Alonso, otros desde los tiempos en que Pedro y Marc entraron en la F1, otros desde Senna y otros desde que Niki Lauda ganó su primer Mundial...pero el tiempo no es un marchamos de calidad como aficionado. Bueno, ni eso ni el seguir más especialidades del motor. Y ahí entramos en otra materia...


Otra de las clásicos argumentos para pensar que otros países son mejores es cuando entramos a valorar el apoyo que dan a otras disciplinas del motor que no sólo sean las más retransmitidas, como la F1 y el Mundial de Motociclismo. Y es ahí cuando retransmitir el DTM, el WTCC, Le Mans, NASCAR, la Indy o las disciplinas de acceso a la F1 dan a un país un marchamo de calidad superior al resto. La cuestión a plantearse aquí no es sólo estas especialidades sino la tradición de seguimiento que al mundo del motor en españa se le puede dar en otras disciplinas. Efectivamente, aquí no existe una tradición muy grande en las macnionadas anteriormente, pero si cambiamos de disciplinas, la cosa cambia: los Rallyes, las Subidas de Montaña, las carreras de clásicos, el Trial, el Mundial de Motociclismo, el Motocross u otras disciplinas del motor...todas ellas nos llevan a una conclusión diferente. Simplemente es cuestión de mirar en cada caso al sitio donde uno quiera para justificar o no sus teorías. Tradición al mundo del motor hay en España tanta o más que en otros paises, simplemente cada uno tienes sus especialidades.


Y de ahí enlazamos con otra de las manías, y es aquella de pensar que pilotos de otras disciplinas menos conocidas son mejores pilotos que los de las disciplinas más conocidas. No es extraño ver que se prefiera animar y/o elogiar a un piloto que consigue un 6º o un 10º en el DTM, Nascar, Indy o WTCC antes que a un piloto que es bicampeón de la máxima especialidad del automovilismo. ¿Por qué? muy sencillo, porque seguir a un piloto al que siguen 4,5 mill. de espectadores (en este país) todas las carreras de F1 (con más de 400 mill. de espectadores a nivel mundial) no te diferencia, más bien te hace uno más. Y el ser humano, desde que se diferenció del mono y se convirtió en lo que es hoy, prefiere diferenciarse y considerarse único. Siempre busca pertenecer a grupos exclusivos, donde el numero de miebros sea reducido. Se ve desde la época escolar hasta cuando llega la etapa profesional. O con las relaciones sociales más allá del trabajo. Si Ferrari o Porsche limitan las unidades que fabrican de sus modelos no es casualidad. Si no lo hicieran, perderían su exclusividad. Así que en el deporte pasa algo parecido, y diferenciarte es mucho más fácil de conseguir si sigues una disciplina que siguen 10.000 espectadores a si sigues una de más de 4 mill. No interpretemos el mensaje de manera errónea, porque no se pretende decir que quien siga los rallyes o el DTM no puede seguir la F1 o a Fernando, no, simplemente que seguir a los dos últimos no otorga marchamo de exclusividad. Y en este mundo de la F1, el prestigio depende en parte de ese márchamo de especialista en el mundo del motor. Por ello, resulta a veces extraño ver como se anima a "pilotos del montón" en su especialidad (con el riesgo que implica decir "del montón") mientras a pilotos que han ganado, sean de la nacionalidad que sean ya, en la F1 parecen como mucho más normales. Simplemente es algo parecido a cuando a alguien le gusta un grupo de música con muy pocos seguidores y de repente obtiene fama y gloria por doquier. Ya no es lo mismo, ha dejado de ser un minimundo exclusivo y reservado. Pues con la F1 pasa lo mismo, hablan tanto de ella todo el mundo los lunes en el bar donde desayunan, que lo que era un mundo hasta cierto punto snob, ahora es tan vulgar como la tostada de pan de molde que se llevan pa'l cuerpo a las 8:30 de la mañana.


Y a esa masificación ha contribuido en España sin duda Fernando Alonso, convirtiendo terutulias exclusivamente futboleras en conversaciones donde las palabras difusores, compuestos blandos y pitstops son expresiones tan extendidas como "penalti clarísimo", "fuera de juego" o "la culpa fue del arbitro". Y a ello ha contribuido ciertamente también Antonio Lobato y su equipo, que con sus previos de F1 han enseñado un vocabulario casi exclusivo de los verdaderos amantes del motor. Algo así como cuando Bruce Lee se empeñó en enseñar las artes marciales fuera de paises como Japón y China, sacrilegio total para un mundo de tradiciones milenarias. Esa idea de enseñar al aficionado las normas básicas de la F1 para que la pudiera entender y le llegara a gustar no ha terminado de sentar bien, toda vez que ahora cualquiera parece que entiende de F1. Y si encima se mezcla con esa pasión desbocada de Antonio Lobato por Fernando cuando este se mueve por la pista con su monoplaza (y hascuando no, también) ha provocado cierta animadversión y lejanía de los éxitos de Fernando. Como si a Fernando no le hubiera costado llegar hasta donde llegó. Mientras él aterrizó en Minardi primero, otros como Montoya, Button, Raikkonen, Hamilton, Massa o Jaques Villeneuve aterrizaron por primera vez en la F1 sobre monoplazas mucho más competitivos cuando debutaron...y no tuvieron que soportar que su segundo año tuvieran que estar de probador (salvo Massa). Quizás por eso es por lo que la carrera de Fernando no ha sido precisamente fácil como para quitarle mérito ahora, sólo porque un periodista lleve la pasión por retransmitir sus andanzas un poco más lejos de lo que por aquí se acostumbre. Su calidad es indiscutible. Gustará más o menos, pero es ciertamente uno de los mejores pilotos de la parrilla (sino el mejor). Y respecto al seguimiento siempre se podrá entrar en matices, pero lo que sí es cierto es que para que las retransmisiones de la F1 tengan éxito, nos guste o no, estas deben estar centradas en apoyar y seguir al piloto que trae los éxitos a este deporte (aunque en el caso de Lobato se pase de la raya en más de una ocasión, olvidándose de lo que ocurre alrededor. Pero no veo a los narradores de otros deportes retransmitiéndolos sin apoyar primero a los de aquí. Futbol, tenis, baloncesto, ciclismo, motos, balonmano, atletismo,vela...todos estos deportes, cuando han tenido un representante español de éxito, ha tenido la atención del medio, porque lo contrario se hubiera visto extraño. No me veo un España-Francia en futbol en el que el comentarista de aquí apoyara al país vecino. Pues en la F1, parecido. Lo que sucede es que el exceso de Lobato lo ha distorsionado todo.



Por todo ello, creo que los españoles tenemos motivos de sobra para sentirnos orgullosos de nuestra afición al mundo del motor, los deportistas que nos representan, las reransmisiones que tenemos (con unos previos de lujo, mal que les pese a gente que hace 12-13 años ni siquiera sabía que no había de eso en la F1 que se retransmitía por aquí). Tenemos motivos para sentirnos orgullosos como españoles, por nuestra pasión, por la gente que nos representa, por nuestros deportistas (con Fernando y Pedro en la máxima especialidad), por tener un equipo de F1 como HRT que se ha empeñado en demostrar que desde España se pueden hacer las cosas bien (como ya hemos demostrado en otras disciplinas del motor, y en otros ámbitos empresariales e industriales) y que en ese empeño están dando pasos difíciles pero necesarios, cargados de valentía, y que demuestran que a los españoles no nos tiene que dar miedo nada, ni avergonzarnos por nada. Así que cuando las gradas de Montmeló se llenen, y veais a la gente animar con todas las fuerzas de su ser, no penseis que son algo común y hasta vulgar si apoyan una opción ganadora como Fernando, o unos tristes porque apoyen a un equipo de final de cola como HRT (con Pedro al frente). Simplemente son españoles que ponen de manifiesto lo mejor que tenemos por estas tierras: la pasión que ponemos en aquello que nos gusta. Siempre nos ha diferenciado de nuestros socios europeos, y siempre ha sido motivo de orgullo. No veo por qué ahora debería ser distinto.

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