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15 de abril de 2012

GP DE CHINA: CALIFICACION (Sorpresas de todos los colores, aunque algunas relativas...)










El sábado, en China, la historia de la relación de poderes saltó en pedazos. Ver a McLaren y Red Bull perder protagonismo, en condiciones normales, frente a Mercedes, Lotus y Sauber no estaba escrito en la mayoría de los cuentos. Pero tampoco se podía decir que no estaban avisados los grandes. El primero que dio un golpe en la mesa fue un Rosberg que se decidió reclamar ante lo que parecía que era un gp para el renacer de Schumacher. Su pole, llena de suficiencia por el medio segundo que le sacó a su compañero, recordó a los tiempos en que Vettel dominaba la Calificación con autoridad. A Michael le costaba creerse que después de dos grandes premios dominando a su compañero, este le sacara esos 0,5 seg. que resultaban demoledores para la moral.



Si nos vamos a Ferrari, se esperaban sus dificultades teniendo en cuenta su pasado en esta pista, donde en alguna ocasión no habían pasado a la Q3...pero lo que no estaba dentro de los planes era que Vettel no pasara con su Red Bull a la última ronda de la Calificación. La causa, la ansiedad por los resultados. Y no, no hubo accidente alguno ni error del bicampeón, simplemente el del dedo índice más famoso del Mundial probó con el chasis del año pasado con el fin de comprobar si de nuevo podía retomar el protagonismo perdido en este inicio de temporada. La prueba, a resultados vistos, fue un fracaso. Su compañero, Webber, con el chasis de este año, con la especificación de los escapes mirando hacia abajo, se mostró mucho más efectivo. Mark ya ha luchado por estas posiciones, ha pasado por estas situaciones en el pasado y no le coge por sorpresa. Quizás por ello, lejos parece estar de querer experimentar. Ya lo hicieron con él las dos últimas temporadas.



Pero no sólo Red Bull fue la sorpresa. Ya avisamos en el previo que había que tener un ojo puesto en Sauber, y los chicos de Hinwill no decepcionaron. Kamui Kobayashi, uno de los pilotos que más espectáculo da en el Mundial, decidió reclamar protagonismo ante la emergente notoriedad de su compañero tras Malasia. Y como no, lo hizo de la mejor manera, consiguiendo colarse en la 2ª línea de la parrilla con su 4ª posición. Su compañero, Sergio Pérez, completaba la alegría en Sauber metiéndose en la Q3 también y logrando una 8ª posición por delante de Fernando Alonso. Pero para mayor gloria del brillante piloto japonés, el cambio que tuvo que hacer Hamilton el viernes de su caja de cambios le valió recuperar una posición y ganarse una 3º plaza en la parrilla de salida. Esas 5 posiciones que tenía que perder el inglés le colocaba inmediatamente delante de Sergio y Fernando en la parrilla de salida. El español, que hizo lo indecible para obrar otro milagro, colocó al Ferrari en una 9ª posición que podría haber sido mejor si se hubiera mantenido la igualdad de los 10 primeros durante la Q2, separados del 1º al último por sólo 2 décimas. En definitiva, lo nunca visto. La Q3 empeoró los resultados de todos los involucrados y deshizo la igualdad existente en la ronda anterior por todos los clasificados para la gloria final.



Y hablando de cosas increíbles, no podríamos pasar por alto la Calificación realizada por Kimi Raikkonnen, realmente espectacular. De otra manera no nos podemos referir a un piloto que con un Lotus Renault (que por resultados pasados no invitaba al optimismo) lograba una 5ª posición fuera de cualquier previsión realista. El motivo: su motor lo pasa mal en circuitos de largas rectas frente al poderío de los Mercedes, el mejor por su potencia y prestaciones. Lo hecho por el finlandés entraba por tanto dentro de la categoría de los milagros. Su 5º puesto en la clasificación (4º con la penalización a Hamilton) es algo que no entraba dentro de los planes del más optimista de Enstone. Grosjean, que abortó su último intento, completaba la alineación de los Lotus entre los 10 primeros, siendo el último de la Q3.



Y si bien la calificación estuvo plagada de sorpresas positivas, no es menor cierto que hubo también decepciones. De las más notorias se podría considerar la de los Toro Rosso, que si bien se les esperaba en Shangay para repetir una brillante actuación teniendo en cuenta los resultados del 2011, en el sábado estuvieron muy desacertados. No sólo no llegando a la Q3 o quedando cerca de entrar en ella, sino que Vergne no pasó a la Q2 y Ricciardo sólo consiguió colocarse en ella para luego ser el último, un puesto por delante de su compañero. Su 17º y 18º posición final contrastaban fuertemente con la 7ª y la 9ª posición conseguidas por Buemi y Jaime el año pasado. Desde luego, lejos de lo que se esperaba de ambos, y más tras la actuación de Vergne en Sepang bajo la lluvia. Pero no sólo ellos, los Force India, que suelen destacar en circuitos de largas rectas gracias al motor Mercedes que tienen, no estuvieron donde debían haber estado. El año pasado Di Resta fue 8º y Sutil 11º. Este año, por el contrario, se tuvieron que conformar con la 15ª y 16ª posición final. Para Williams la cosa no cambió mucho respecto al año pasado, a pesar de que este año han experimentado una notable mejoría. Su 13ª y 14ª posición no hablan ni a favor ni en contra, era más o menos lo que se podría esperar. La cuestión, como hemos dicho en otras ocasiones, es que dependiendo del circuitos, unos estarían más cerca de la gloria que otros, pues el rendimiento de estos equipos está más cerca que nunca entre ellos. No todos tendrán hueco en la Q3, y dependiendo de la pista, sólo unos pocos podrán acceder a ella en cada gran premio.

Respecto a la zona más humilde, todo sigue igual por esa liguilla privada en la que parecen jugar los equipos más modestos: Caterham, Marussia y HRT. Entre el primero de los Caterham y el primero de los Toro Rosso (Ricciardo, 17º) hubo 1,5 seg. de diferencia, demostrando que siguen estando igual que cuando empezaron en 2010. Su motor Renault tampoco ayudaba, eso está claro, pero para calmar esa percepción estaba que frente al último Toro Rosso (el de Vergne, 18º) les separaba una distancia menor, 0,7 seg. En todo caso, Kovalainen lleva varios años en el mundial y para Vergne es su primer mundial, así que quizás la distancia con Ricciardo sea la más real de donde está ese monoplaza con motor competitivo y Kers. El año pasado se quedaron a 1,7 seg. del siguiente coche, el Williams de Maldonado, pues el Red Bull de Webber no puede ser una referencia para medirles sabiendo que Vettel hizo la pole.



Los Marussia, por el contrario, sí que dieron un pequeño paso al frente al reducir la diferencia respecto al equipo malayo. Si el año anterior el primer Marussia, el de D’Ambrosio, estuvo a casi 1,3 seg. del primer Lotus/Caterham, este año la redujeron hasta los 0,8 seg. Un mordisco al crono de 0,5 seg que acercaba más al equipo dirigido técnicamente por Pat Symonds al dirigido por Mike Gascoygne. Ambos, antaño compañeros en Renault, y ahora enfrentados por glorias menores. La vida cambia muy rápidamente, seguro que pensaron en algún momento desde que se unieron a sus nuevos equipos.

Y por fin llegamos a HRT, que en este Gp dio un paso al frente, aunque similar (incluso algo menor) al dado el año pasado. La diferencia entre el primer HRT y el primer Marussia fue de 1,1-1,2 seg, como en 2011. Esto demostraba que los pasos dados por el equipos español iban restando segundos al crono en la misma proporción que lo hicieron en 2011. En el aspecto positivo hay que poner que si el año pasado estuvieron a 5 seg. de la pole en la Q1, este año la diferencia fue bastante menor, de 4,2 seg., confirmando que la desaparición de los escapes soplados les ha servido para acercarse a la diferencia frente a la pole. De hecho, esto significaba quedarse a un 104,3% de la pole, muy cerca del 104% que se habían marcado como objetivo para final de año. Quizás de seguir así, habría que replantearse el objetivo de la diferencia frente al primero en la Q1. El objetivo debería ser superar a los Marussia antes de final de año. El 104% lo tienen ahí, pero los monoplazas del equipo de John Booth siguen estando por delante a pesar de tener el mismo chasis que el año pasado. Quizás en el momento en que puedan solucionar la integración KERS en el coche, podamos ver un paso al frente importante frente a Marussia, que pese a los posibles avances que haga el equipo español, no se quedarán quietos a la espera de que los superen. Barhein, con más kilómetros en el monoplaza, debería ser una pista donde pegaran otro mordisco al crono. Pero lo que hicieron el sábado entra dentro de lo esperable. Poquito a poco, limando décimas, terminarán llegando.

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