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24 de abril de 2012

EL CASO KIMI: UN PEQUEÑO GENIO PARA UNA SOLA COSA...


Kimi, o Iceman (como le gusta que le llamen) ha vuelto al mundial de la mejor manera posible: metiéndose en el cajón de los flashes y el champan. Y su aterrizaje ha sido bienvenido como agua de mayo, cuan hijo pródigo que regresa tras probar su genio en otras disciplinas sin el beneficio de la suerte...o del talento. Sí, de Campeón de la F1 a estrellarse una y otra vez en las otras disciplinas que ha probado (Nascar y Rallyes) poniendo de relieve que el talento para hacer algo mejor que nadie no se tiene porqué extender a todos las actividades en las que uno quiera probar su suerte. Porque nos guste o no, el talento puede ser a veces de lo más específico, y con Kimi esto se ha puesto una vez más de relieve. Es llegar de nuevo a la F1 y volver a descuibrirse el Campeón que lleva dentro, aquel que parecía desparecido tras sus continuos accidentes en el Mundial de Rallyes. En todo caso ¿como se explica este vuelco tan radical en su suerte?¿por qué se ha producido de manera tan instantánea?¿y el periodo de adaptación?. Intentaremos responderlo.,,


Una de las mejores maneras que se me ocurre es citando a uno de los mejores grupos de música de todos los tiempos (sino el mejor): The Beatles. El grupo liderado por John Lennon y Paul McCartney fue uno de esos casos raros donde en un mismo grupo se juntan dos talentos descomunales y de su suma salen un montón de joyas que quedan para la posteridad. En esa situación, donde uno facilmente cree que todo lo que crea (canciones) es oro puro, es fácil  caer en la tentación de probar en otras disciplinas con la idea de saber si tu talento se extiende más allá de tu especialidad. Y los Beatles lo hicieron con el cine. En las dos primeras películas fueron dirigidos y al menos hicieron gracia...pero cuando ellos se pusieron al frente para dirigir "Magical Mistery Tour" el resultado fue catastrófico. Ello puso de relieve hace ya más de 40 años que no siempre el talento invade todo lo que haces, y que aunque puedes ser un genio haciendo algo muy concreto, no se tiene porque trasladar al resto de disciplinas que quieras intentar. Un piloto de F1 es algo muy especifico y no por ser un gran piloto en esta disciplina, se es un gran piloto en el resto de categorías del automovilismo. Ya lo hemos visto en el pasado, cuando Hakkinnen, David Coulthard, Ralf Schumacher y Heinz Harald Frentzen intentaron el DTM. Ninguno salió ganador pese a su pasado en la F1. O cuando Montoya cambió la F1 por la Nascar, donde no hace más que rellenar parrilla si lo comparamos con lo conseguido en el Gran Circo. Un gran pìloto de F1 es sólo eso: un gran piloto de F1. El talento necesario para esta disciplina no tiene porque ser el mismo para cualquier otra, y más cuando los turismos se conducen de una forma completamente diferente (lo cual confirmamos cuando hablamos tanto con Javi Villa como con Roberto de la Serna en su momento).



Y eso es en cierta medida lo que ha sucedido con Kimi y el motivo de su regreso a la F1. Cuando salió de Ferrari no le quedaban retos que afrontar habiendo sido ya Campeón de F1 y habiendo estado en la Scuderia. A partir de ahí, no había nada más hacia arriba y todo lo demás era ir hacia abajo. Así lo sintió entonces y por ello se decidió por intentar su gran pasión: los Rallyes. Pero como el talento para conducir estos pequeños monstruos que se comen el asfalto de las carretereas comarcales (o la grava y la tierra de los caminos ovejeros) es radicalmente diferente, el resultado fue visitar arbol tras arbol con más frecuencia que un guardia forestal. Y la cosa dejó de tener gracia y empezó a costar dinero. Luego vino la Nascar, probar un Peugeot para competir en Le Mans...y el enfrentarse a la realidad. Kimi sólo es un genio al volante de un F1. Su talento es tan específico como el de Hakkinnen o el de los Beatles. Sólo sabían hacer una cosa de manera extraordinaria. Eso sí..¡de que manera!.

La F1 recupera a su hijo pródigo. Kimi vuelve al único sitio donde puede expresar su talento llevándolo a su máxima expresión. La F1 obtiene de esta manera a uno de esos pilotos diferentes que enriquecen la disciplina. Los más rápido estan sobre el asfalto, ya no falta nadie. Y para beneficio del espectáculo, regresa con un coche que le permite luchar por los puestos que le corresponden por su calidad. Kimi ha vuelto donde maximiza su talento, la F1 y los espectadores lo agradecen...y Bernie, sabiendo todo lo que es Kimi e incluso todo lo que le rodea, ve como en sus ojos británicos saltan las letras de siempre: $ y $.

Todos ganan...así que: ¡hagan juego señores!

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