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7 de agosto de 2011

FILIAS, FOBIAS, PREFERENCIAS Y FANATISMOS EN LA F1 (saltando con los 2 pies en el charco)

De un tiempo a esta parte, la F1 en España se ha enfrentado un cambio importante,vital en la manera de ser vista, vivida y juzgada por los aficionados de este deporte y por el mundo de la prensa en general. Ha sido una transformación inevitable que ha hecho que la F1 sea percibida de una manera más pasional quizás a como lo era hace 10 años, en donde la asepsia emocional era síntoma común en la escasa afición de por entonces y en la prensa especializada de este país. Y eso, lejos de ser bueno o malo de por sí, tiene una gran importancia a la hora de entender las reacciones que ahora se experimentan con cualquier noticia relacionada con este deporte.

Se es consciente que ese cambio no se puede entender sin la irrupción en nuestro país de la figura de Fernando Alonso, el que todo lo cambió. En una España dominada deportivamente por el astro rey deportivo que es el mundo balompédico, la afición necesitaba de un héroe al que seguir en un deporte donde ingleses, alemanes e italianos se lo repartían todo. Cuando Fernando apareció, todo se interconectó de una manera casi fulminante desde el momento en que comenzó a triunfar, en su primer año de titular con Renault. Y es que esa interconexión tan positiva trajo asimismo un nuevo mundo emocional que estaba muy alejado de este deporte en España. La asepsia emocional (entiéndase como una manera de hablar del deporte carente de emociones) era común denominador a la hora de hablar sobre este mundo. La prensa especializada no caía en esos “bajos instintos” para narrar lo acontecido con rigor y honestidad (como si las emociones fueran incompatibles con estas 2 palabras).Pero 10 años después (como la famosa canción de Los Rodríguez), todo es diferente. La afición se enchufa todos los fines de semana para seguir a su piloto favorito (que no siempre es Fernando, aunque mayoritariamente se podría decir que sí) para acto seguido saltar del sofá si se consigue una pole, aplaudir y gritar hasta la extenuación cuando se van terminando las vueltas de un Gp (si hay posibilidades de algo, que hay quien se encarga de que así siempre sea visto), así como incluso interrumpir la misma hora de la comida si es necesario (incluso ya hay quien la programa para después de la carrera).Todo esto habla positivamente si tenemos en cuenta las audiencias conseguidas y todo lo que reportan positivamente a este mundo (mayor cobertura e información, garantías de retransmisión del Campeonato, más dinero de esponsorización, afición y cantera de pilotos que sale más fácilmente).Todo eso es fácil de deducir, pero no es lo único que ha traido.Veamos.


Es siempre fácil asociar la nueva F1 a esa nueva afición que se ha ido incorporando a raíz de los éxitos de Fernando Lo que es menos común es como la prensa especializada del motor ha cambiado con ello. Desde las nuevas incorporaciones a este mundo, hasta los que ya estaban, han cambiado en su manera de enfocar los artículos que escriben sobre este deporte. Desde esa asepsia ya comentada hasta el más profundo sentimiento de fan. El hecho de ver como un piloto cambiaba de escudería hace 10 años no reportaba más que un pequeño comentario en la sección de motor…mientras que ahora puede ser motivo de titulares y doble página dependiendo de quien se trate. Y en ese mismo artículo veremos una manera de valorar el piloto y el cambio de escudería muy diferente dependiendo de quien se esté hablando. Podremos leer valoraciones de lo más subjetivas, a favor y en contra, como si del deporte del fútbol se tratara. Filias y fobias saldrían a colación en ese artículo, o en cualquier noticia que implique a cualquiera de los 24 elegidos para la gloria. Sobre todo lo veremos tras una carrera cualquiera, en que la polémica se instalará sobre cualquiera de las decisiones que tomen los árbitros (¿he dicho árbitros o he dicho comisarios?).Y es que hasta en eso se ve como la prensa se posiciona claramente, y como la misma acción es juzgada de una y otra manera dependiendo de quien sea. Vamos, como en la política o como en el mundo del fútbol, igualito.Pero hasta aquí todo podría ser más o menos entendible…pero es que esto ha llegado a más.

Sí, de un tiempo a esta parte en la prensa hay ahora filias y fobias a determinados equipos, siempre dependiendo donde esté el piloto favorito y su anticristo (si se me permite la expresión).Porque apoyar ahora a Ferrari no es lo mismo que haberlo apoyado en 2005…o apoyar a Renault en 2005 no es lo mismo que apoyarlo ahora. Por no hablar de McLaren, malos de la película desde el 2007 con todo lo sucedido con Alonso. Esos bénditos malvados que dicen quizás acertadamente en los anuncios de Vodafone. Cualquier artículo periodístico ahondará en estas filias y fobias de manera más o menos visible, de manera más o menos intencionada. Pero es más, también se ve en equipos con menos presencia televisiva, con menos éxitos deportivos, como es el caso de Hispania-HRT (ahora HRT a secas).Lo que ha provocado este equipo es algo ya que se sale de lo normal.Desde acérrimos ataques hasta defensas enconadas. Lo curioso de este caso es que lo emocional siempre ha estado por encima de lo racional. La prensa o periodistas que lo atacaban anteponían muchas veces sus fobias (los dueños, provenientes del ladrillo, eso tan mal visto en la España de ahora) a las narración de los hechos, que en muchas ocasiones se veía sesgada a favor de la pasión acérrima del periodista de turno. Como si no se pudiera contrastar, habiendo tanta información disponible en este mundo para así hacerlo. Pero es que incluso cuando se la ha defendido, también con pasión, muchas veces ha sido haciendo de las afinidades personales la bandera de la justicia. Y eso, lógicamente, tampoco debe ser el caso.Y es que el que aquí escribe ha visto como se aplaudían resultados muy similares a los logrados el año pasado sólo por el simple hecho de que parece que todo se hace de otra manera.Y es que aunque así fuera, que es cierto en parte que lo es, el resultado no deja de ser el mismo.

Y es aquí ya cuando entramos en el terreno todavía más profundo de las filias y fobias hacia las personas que integran los equipos.Claro está que el masajista o el técnico de radio no entran aquí, porque no alcanzan al gran público, pero sí personas como Ron Dennis (ahora“alejado” de la parte de F1 de Mclaren), Flavio Briatore, Domenicali, Horner, los Carabante (ahora Thesan), Peter Sauber…en una especie de carrera por profundizar en la diana donde dirigir el dardo de las emociones. Depende de quien hable, te hablará ensalzando la figura de cualquiera de estas personas o denostándola y bajándola a los infiernos. Ahora el gran público los conoce y referirse a ellos no es hablar sobre la nada. Briatore (apartado temporalmente de la F1) cae majo al periodismo español porque bajo él se consiguieron 2 títulos con Alonso y tiene fama de playboy accesible y cachondo (vamos, lo que muchos españoles ansian: tener el pivón, la pasta y el yate, ser un triunfador y encima que te rían las gracias…vamos, el “novamás”).Ron Dennis, ahora apartado a la sección de coches de calle de Mclaren, cae rancio por todo lo que le hizo a Fernando (pero también te encontrarás con el que lo enzalza porque en esa escudería corrió Senna, por ejemplo, o por la perfección que intenta impregnar a lo que le rodea).Domenicali cae majo también, aunque como ven que no le da un coche competitivo a Fernando, esa simpatía lo convierte en “débil” (entiéndase como un eufemismo) a los ojos de la prensa.Horner, es el jefe del equipo perfecto y poderoso, y aunque no tiene unas fobias muy definidas, cae a lo mejor un poco hipócrita tras lo sucedido el año pasado con lo de las órdenes de equipo.




Con HRT, ya entramos de nuevo en otro escalón superior.A los Carabante se les echaba en cara ese aire especulador que todos asocian a los que vienen del mundo del ladrillo, pero es que la figura de Joserra, con un cierto parecido a lo Julián Muñoz, la que se llevaba los mayores dardos. Con la sustitución de estos por Thesan las cosas no han cambiado.¿Por qué?, porque es un fondo de inversión, y si algo se odia en España tras el ladrillo es todo lo que tenga que ver con la bolsa y los bancos.Y un fondo de inversión es algo como “muy chungo”, al que sólo se le asocia el recuperar su inversión los antes posible vendiendo lo comprado por más dinero de lo que costó. Como si eso en la F1, y más con HRT, fuera sencillo. Pero si eso de por sí no fuera suficiente, lo han complicado más con quitar la bandera española y despedir a Alba Saiz, una auténtica alma mater del equipo que se había ganado a la afición via Twitter, y a los medios especializados más concretamente. Su cese no dejó indiferente a nadie, y si ya por sí el equipo tenía que luchar contra algunas hordas de enemigos de pasión periodística irrefrenable, lo de Alba ha sido como un gol en propia meta. Es aquí cuando han saltado parte de los defensores del equipo enfadados con la decisión.Y en un mundo donde las filias y fobias cambian de lado rápidamente, la no explicación de ese movimiento ha sido ya el“novamás” de nuevo. Aquí no se conecede tiempo en cuanto a juicios se refiere. Nada de esperar a ver los resultados de la nueva dirección del equipo, de ver a donde lo llevan y las personas que se van a encargar de la nueva travesía.Esto va muy rápido como dar tiempo a todas esas cosas.La vida en HRT es así, primero se juzga y luego se comprueba.Y es que quien no concede habitualmente el tiempo necesario, cae en el error de laprecipitación, empezando por el que escribe, que alguno que otro ha cometido.


Y es que no nos podemos engañar. Para leer o escuchar la verdad en la prensa de hoy en día es necesario beber de varias fuentes, pues la pasión tiende a disfrazar verdades y hechos cuando estas no convienen a la tendencia del periodista en cuestión. Y es que la pasión lo puede todo, por poder incluso puede con la verdad. Por ello, habiendo la multitud de páginas de F1, nacionales y extranjeras, no hay mejor costumbre que leer varias acerca de la misma noticia para sonsacar algo de verdad en toda esa información.Porque si de asepsia hablamos como algo que se ha ido diluyendo, cuando esta todavía queda, se tiene a confundir con seriedad y casi diría aburrimiento.Y es que parece que el rigor, la verdad y la honestidad periodística rara vez se pueden encontrar edulcorada con cierta pasión que le dé el sabor adecuado para ser bien digerida. Es una especie de dualidad (como el Yin y el Yan) de difícil solución. Las palabras “tendencia”, “posicionarse”, “subjetividad“ poco tienen que ver muchas veces con las palabras “verdad”, “honestidad” y “realidad”.Así que en un país donde la F1 ha crecido en repercusión a la misma velocidad que logran los monoplazas, lo mejor es tener esa sana costumbre de comparar información para separar la paja y el trigo y disfrutar de este deporte de la manera más sana posible. Las tendencias, mejor para la política, que es donde deben estar…

La F1 es mucho más sana cuando sólo se trata de deporte…¿pero es posible que así sea cuando hay tantos intereses económicos y deportivos de por medio?...
Algún día me gustaría pensar que sí...

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