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11 de abril de 2011

GP DE MALASIA: LA CARRERA (sin lluvia, con emoción y con polémica al final)

Ya está, la carrera del circuito de las pérgolas más famosas del Campeonato ya ha finalizado, aunque no sin haber dejado momentos para el recuerdo. Desde el infructuoso intento de adelantamiento del cavallino rampante de Alonso al indomable bólido plateado de Lewis Hamilton, hasta la salida fulgurante de los Lotus Renault (con un tremendo parecido al lanzamiento de 2 cohetes o torpedos contra el poder establecido de los grandes contendientes), y sin por ello
obviar el vuelo real de uno de ellos sobre los carteles que propugnaban la conducción segura, desde luego gran ironia para la posteridad (aunque la palabra "chiste" no queda tampoco lejos).

La que parece que finalmente no se presentó a la invitación que se le facilitó desde los medios y los aficionados, fue la gran protagonista de las anteriores carreras, la lluvia, la tan odiada y deseada lluvia. Y es que se hacía difícil imaginar en Malasia un fin de semana completo sin
el temido líquido que todo lo puede y todo lo decide. Pero volvamos a lo que sí hubo, que es la pelea por la gloria en este atípico gran premio. La salida comenzó de la manera en que Ferrari parece empeñada en que nos acostumbremos, y esa es con algún invitado robándoles la cartera, de nuevo, con alevosía, ante las cámaras y los ojos de medio mundo, sino el mundo entero. Por "x" o por "y", pero las salidas en la escuadra roja empiezan a ser tan problemáticas como sus capacidades para calificarse lo más alto posible en la parrilla. Dos misiles  negros de líneas doradas aparecieron dispuestos a ejercer el papel de árbitros en esta carrera. Mientras Vettel veía por el espejo retrovisor que en breve podría poner el mp3 y empezar a escuchar canciones de su grupo favorito, los Beatles, y quizás la única duda estribaba en que canción poner, si el Let it Be (le convenía desde luego el "dejalo así") o el "Here comes the Sun" (por eso de que la lluvia no se presentara).Otro que hizo una gran salida fue Jaime Alguersari, aunque lamentablemente fue lo único memorable que se le recuerda del Gp, pues no estuvo fino en esta carrera especialmente, ni a nivel de estrategia, ni a nivel de pilotaje (de valiente gladiador pareció descender a desafortunado esclavo).

Pero sigamos con la carrera en si. Tras ese exótico inicio, el destino parecía condenar a la remontada, a la machada contra los imposibles, a la búsqueda de la gloria infinita…a descubrir que el caballo relinchante de los monoplazas rojos, quería de nuevo cabalgar y reclamar su sitio. Para ello contaba en estas primeras vueltas con la ayuda del antes tan temido Petrov, que cediendo a la presión de Fernando y dándose un paseo por la agricultura (como diría Valentín Requena en las carreras de motos de antaño), contribuía a hacerla algo más fácil. Webber, que se había quedado un poco helado en la salida, presentaba su candidatura a las heroicidades, aunque en un primer momento el ninja Kobayashi le mostrara el poder de su katana en forma de adelantamiento brutal, un quitapegatinas en toda regla. El siempre bravo Hamilton, por delante, luchaba contra el piloto más soso y afortunado de la parrilla, el sobre valorado pero no infra-afortunado Nick Heidfield. Quizás  el titulo más apropiado para este experimentado piloto alemán sea el de "El Enterrador", porque se limita a recoger cadáveres deportivos mientras sostiene esa cara de gesto incorruptible carente del más mínimo atisbo de alegría. No lucha, no combate, ralentiza, entorpece y tapona cualquier intento por sobrepasarle. Eso sí, cuando ya nadie se acuerda de él, aparece para recoger lo que otros valientes han intentado baldíamente en su búsqueda de la gloria, y que sin más, se terminan encontrando con la funesta suerte del que se estrella en la prueba de la batalla.

Y llegamos a la vuelta 13,  mal numero donde los haya, pero que en este caso define la primera parada en boxes de Lewis “yosoyelherederodeSenna” Hamilton, en una decisión que parecía precipitada, pero que finalmente no lo fue. Para Vettel en esa misma vuelta, Button una vuelta más tarde, Massa igual, con atranque de rueda incluido y 7 seg. de pérdida. Desde que se ve como la gente se pone el paraguas, todos deseamos que Alonso espere por si cae el diluvio del Arca de Noé así se calza los remos para ello, pero no, decide entrar, ante la sorpresa de los espectadores y del equipo de comentaristas. Para Alonso una vuelta más tarde que Massa y cuando sale, ya es cuarto, por delante de Button, al que supera por estrategia en boxes. Gran movimiento de FerrarI. Luego entra Kobyashi y l bólido rojo sube a la 3ª posición. Lo que parecía una carrera para sufrir, se encauza por momentos y ofrece una opción real de terminar con algo de la gloria de los que se suben al cajón de los escogidos.

Sigamos. Vuelta 22, Massa adelanta a Webber y el australiano indica a boxes que el Kers no le funciona. A Mark “segundopilotodeRedBull” Webber le ha mirado un tuerto. O eso, o algo “diferente”, porque su monoplaza acumula las averías y la falta de desempeño que no le sucede a su joven y beatlemaniaco rival. Luego el gran Pérez de Australia abandona su Sauber aparcado, y es que la suerte no siempre te visita todos los fines de semana de la misma manera (aunque convengamos todos en que lo de Australia no fue suerte y sí manos del jovencito mexicano). Poco después empezarían las paradas: vuelta 27, y el destino empieza a jugar a las cartas, quitándole a Alonso lo que previamente le dio. Los mecánicos de Ferrari deciden que Alonso no debe ganarse un pódium de manera tan sencilla, y en la parada en boxes se rememoran relaciones pasadas de Alonso con los boxes, el cambio de ruedas y el maldito espíritu del Tuercas. Alonso sale de boxes perdiendo la posición con Button, alias "tranquiloquesemedanbienlascarreraslocas". Pero si Alonso creía que era lo único que le podía pasar, no podía estar más equivocado. El DRS, sí, eso que levanta el alerón para que corras más y puedas adelantar al Petrov de turno, había decidido que mejor era dejar de funcionar, para hacerlo todo más heroico."Así, venga, no pasa nada...que así tenemos más emoción" seguro que se dijo Fernando en alguna ocasión después de saberlo.
Vuelta 32,y a Vettel, que seguía cantando "Here comes the sun,duruduru,Here comes the sun...it's allright", le dicen por radio que no use el Kers, que falla. Claro, claro...no funcionará y quizás no lo utilizara, pero justo después del mensaje encadena registros cada vez más rápidos, moraditos en la tabla uno tras otro. Imagino la cara de Domenicalli, buscando en el diccionario Red Bull-Verdad, Verdad-Red Bull...sin encontrar nada, claro. Todos esperando lluvia y esta, algo remolona, no se presenta. ¿Pero que esperaban si Vettel canta contra la misma a todo trapo en el coche, sacando el codo plan taxista?.Su compañero Mark, mientras tanto, se resiste a su destino y demuestra porque con una pata medio coja el año pasado luchó hasta el final. Alonso lucha contra la suerte y opta por el pundonor para optar al pódium y Webber lucha contra el destino que le marca su escudería. Dos luchadores de los de antes, de los que no se rinden y dan todo lo que llevan dentro. No sería la única causa de disfrutar del gp, ya que Kobayashi demuestra una vez más que no respeta a nadie que vaya sobre cuatro ruedas, y que los adelanta como quien se pone la camisa. Eso es lo que hizo hoy en varias ocasiones, una de ellas con Schumacher, con total tranquilidad, aunque el antaño jefe de toda la parrilla pudo darse su minialegria superando a un Jaime Alguersari totalmente desconocido hoy, porque le han adelantado todos en este Gp, hasta el vendedor de helados y su carrito.

Vuelta 38 y Hamilton ha parado para cubrir posición con Webber, ya que en McLaren no se fían de Red Bull (¿quién lo hace?) y no saben si va a seguir con las ruedas hasta el final…y claro, ante el temor de que quiera seguir con ese juego, anticipan su parada. Eso nos da un duelo entre el Webber y Hamilton por unas vueltas. Poco después entra Button y sale por delante de la pareja. Hamilton pareciera como si se restregase los ojos con las manos sin terminar de creérselo. Por radio le comentan al británico de tez más oscura que no quieren parar más...¿a 3 paradas pues?, veremos…
 Vuelta 41 y la carrera parece que quiere que Alonso vuelva a comenzar desde el 5º (que tiene más emoción y hay que incrementar audiencias),tras Hamilton y Webber, y se lo juegue en una lucha con el que se proclama heredero de Senna. En la 44 Webber pasa por boxes y deja la batalla para el español y el británico. El espectador se relame, pensando en el tan prometido duelo a cara de perro entre los dos antagonistas, enemigos irreconciliables de por vida. No puede decepcionar la lucha, tienen que salir chispas, la fricción tiene que sentirse y efectivamente, se siente, ¡vaya si se siente!.Vuelta 45 y Alonso se acerca a Hamilton cuan lobo en busca de presa…y en breve, comienza la batalla de las batallas, la grande de la gran guerra que se libraba en tierras malayas. Y no decepciona. Alonso, con ruedas nuevas, se decide a atacar como quien desenfunda el hacha de guerra y decide que esa batalla no va a durar muchos asaltos. La agresividad de Alonso muestra su máximo exponente, en lo que antaño era lo más habitual todos los fines de semana. Hamilton, ante el ímpetu de su rival, decide que él no se rinde fácilmente. Utiliza toda la pista, todas las artimañas conocidas, cambios constantes de dirección, jurándose a si mismo "este no me pasa aunque sea lo último que haga". Efectivamente, tras cambios de dirección varios, Alonso se lanza cuan samurai con su grito de guerra, ¡Banzaiiii!...y el resultado cuando te lanzas a por alguien como Hamilton de esa manera, sólo pueden ser dos: la gloria eterna o el descalabro del accidente cuando chocan dos trenes de esa potencia. El destino decidió lo segundo. Alonso roza el alerón delantero suyo contra la parte trasera de Hamilton y se lleva de por medio todo el lateral de su alerón, destinando por tanto su suerte a un paseo por su hueco en la calle de boxes para arreglar el desaguisado. Tras varios visionados de la acción, una y otra vez repetida, se puede ver como Hamilton se mueve a la derecha en el momento en que ve que su enconado enemigo le intenta superar por ese lado, cuando su camino natural era seguir en el lado izquierdo como se demuestra cuando después de incidente vuelve al carril en el que debía seguir para tomar la siguiente curva. Sólo en la vista frontal se ve sutilmente la maniobra, aunque lógicamente es posible que la paciencia hubiera sido mejor consejera para el bravo piloto español. No obstante, estas batallas son las que hacen que el aficionado priorice el levantarse a estas horas frente a seguir durmiendo tranquilamente en el calorcillo y la calma que proporciona el estar tumbado en la cama, soñando que la hipoteca ya no existe.
El corcel del español está herido y se ve obligado a entrar en boxes, saliendo 7º.Todo parece perdido. Pero Lewis todavía se vería obligado a hacer una parada más a pocas vueltas del final, lo que dejaría a Alonso 6º, cerrando el hueco respecto a Massa a pasos de jinete de grand prix, ya que sorprendentemente su compañero Felipe “quenosoysegundopilotodenadie”  pierde gran parte de la distancia respecto a Alonso, y por lo tanto parece que todavía hay una opción de mejorar el resultado final. Pero no, la suerte ya le había compensado con la entrada de Hamilton para que no alcanzara el podium, dejándole 8º tras Petrov. El ruso, que quería su cuota de pantalla, decide que llevaba tiempo sin dar la de arena, y opta por comprobar si su F1 vuela.¡Y vaya si voló!, tanto que hasta rompió la columna de dirección de su monoplaza...lo nunca visto, vamos.

Vuelta final, y Vettel, al que se le habían agotado las canciones de su mp3, se dedicaba a poner en forma su dedo índice para mostrarlo en toda su extensión cuando pasara por meta. Se debía preguntar si el resto corrían porque hacía tiempo que les perdió por el espejo retrovisor. Button, el crack de las carreras locas, se beneficiaba de saber leer la carrera y mantener la calma como nadie. Heidfield conseguía otro pódium para su curriculum, en una carrera en la que se había limitado en recoger lo que otros habían tirado. Webber entraba 4º, Massa 5º y Alonso 6º.Gran carrera con final agridulce.Pero con todo y con eso, el espectador no puede tener queja.Hoy se ha visto una carrera donde los 2 de los 3 titanes que dominan este deporte, se han enfrentado en una cruenta batalla de lucha de egos que siempre se espera cuando los protagonistas son ellos.Choque de trenes, sí, pero espectaculo aunque sea en dosis de 2 vueltas.Para el próximo más, siempre más, porque aunque el final no haya sido justo, ¿quien ha dicho que la vida y las carreras lo sean?

Yo no.

Nota: Re-editado y corregido.

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